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Una de las heridas causadas a Néstor para robarle el móvil en Barcelona tras la fiesta Safari / CG

Néstor, apaleado y mordido al robarle el móvil en Barcelona: "Fue homofobia"

El joven cayó víctima de la 'banda del Safari', un grupo de ladrones que depreda entre los clientes de la mayor fiesta LGTBI de la Ciudad Condal

06.08.2019 00:00 h.
5 min

"Fue homofobia". Esta es la sentencia con la que describe su agresión Néstor, el joven apaleado y mordido en la mano para sustraerle su móvil en Barcelona. La víctima cayó víctima de la que ya se conoce como la banda del Safari, un grupo de ladrones que depreda entre la mayor fiesta LGTBI de Barcelona, que se celebra en la sala homónima los sábados.

En conversación con este medio, el vecino de L'Hospitalet de Llobregat ha explicado que se encuentra aún en tratamiento con antiinflamatorios, aunque lo peor "serán las secuelas psicológicas". Deja claro también el atacado un extremo que, cree, "no todos los medios han consignado con rigor". Insiste en que el ataque del que fue víctima saliendo de Safari fue "homófobo". ¿Por qué? "Salía del club para volver a casa y se me acercó un chico para volver juntos al Metro. A medio camino, llamó a un amigo, hablando en árabe. Cuando había llegado su compañero y a la altura de Hostafrancs, me pidió apuntar su móvil. Cuando saqué el teléfono los dos se abalanzaron sobre mí", relata.

"Ataque organizado"

"Los cacos me cogieron de los brazos y me empezaron a pegar. Me golpeaban por todos lados y me arañaban, pero yo no soltaba el aparato. Lo tenía en la mano, pero no lo soltaba. Uno de ellos me mordió la mano, aún tengo las marcas --ha aportado Néstor un parte de lesiones a este medio--, pero yo seguí agarrando mi teléfono. En aquel momento, e impotente por la lluvia de golpes, empecé a gritar. Pedí ayuda", admite. Sus alaridos los recibieron mal los agresores. "Uno de ellos me tapó la boca y la nariz. No podía respirar: me asfixaba", ha agregado el joven.

Su paliza acabó cuando los ladrones huyeron a toda velocidad con el móvil. ¿Qué pasó después? "Me socorrió un hombre que se encontraba en el lugar. Llamó a los Mossos d'Esquadra, pero no vinieron. Los contactamos hasta cuatro veces en una hora y media, pero no vino nadie. Finalmente me acerqué yo sangrando a la comisaría de la plaza de España", ha señalado. Allí lo dirigieron hacia el CUAP Manso, el mayor de Barcelona. "No fui en ambulancia, como se ha dicho. Acudí por mi propio pie", enmienda. En el centro sanitario lo trataron y le dieron un parte de lesiones. El documento es parte de la denuncia que presentará el joven el viernes.

"Hay varios robos violentos en la zona"

La acción penal la interpondrá Néstor con el apoyo del Observatorio contra la Homofobia (OCH). La oenegé de apoyo a la comunidad arcoiris estudia el caso y, con la documentación aportada y la versión del joven, ve mimbres de homofobia en el mismo. Antes de acudir a comisaría, Néstor avanza información para que otros clientes de Safari no sufran la misma suerte que él: "Los Mossos conocen que los entornos del club son un punto negro de robos. Los robos violentos han ocurrido varias veces, dos de ellas a amigos míos. Si acepté que el primer chico me acompañara al Metro fue precisamente por miedo a este grupo. Decía la gente que merodeaban por los alrededores buscando víctimas", apostilla.

El caso del vecino de L'Hospitalet no es único. Los últimos datos dados a conocer por los Mossos d'Esquadra revelan un incremento del 30% de robos violentos en Barcelona en el primer trimestre del año. La policía autonómica contó 3.549 hechos delictivos de este tipo de enero a marzo, por 2.760 doce meses atrás. El aumento es muy superior al de los hurtos, que alcanzaron los 26.836 al cierre del tercer mes del año, un repunte del 9,3%.