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Agosto reivindica el orgasmo femenino

El placer sexual de la mujer se festeja el próximo miércoles (8/8/18), con discusiones y matices, en América y Europa

3 min

En el calendario de días mundiales de la ONU existen más de 150 con temáticas importantes, que a veces determinan la actualidad diaria. Otros no tanto. Desde hace 17 años se ha colado en varios países latinos y europeos, España incluida, el que celebra el Día del Orgasmo Femenino: 8 del 8 (agosto), que este año añade el 8 de 2018. Tres ochos.

La fecha fue elegida en 2001 por el concejal del pueblo brasileño de Esparantina, Arimateio Dantas. ¿Razones? Pagar algunas "deudas sexuales" a su mujer y que al menos un día al año se dejara de lado la vergüenza en estos temas. Para el ayuntamiento carioca, el orgasmo femenino era un asunto de salud pública, ya que temían que la gente que no acabara con el estrés y las frustraciones sexuales se volviera violenta.

'Ochos' y países

El día fue refrendado hace dos años en foros como Yahoo, por su idoneidad en pleno descanso veraniego y por la rima fácil de la combinación de ochos con el órgano femenino por antonomasia. “Debería ser todos días. Pero de elegir uno, había que buscarle alguna connotación”, resume el cubano Celso Ramírez, impulsor de este evento en la isla.

El festejo, apoyado sin reservas por la potente industria de los Sex Shop en Inglaterra, arraigó tras la propuesta brasileña, no sin polémica, en casi toda América y parte de Europa. En EEUU es defendido por el artista y activista sexual Alex Hirka. También lo celebran por todo lo alto Dinamarca y Noruega, donde algunos años ha sido declarado día festivo.

Machismo y brecha

La famosa sexóloga mexicana Deny Welsh es una fiel creyente del mito de que el orgasmo de la mujer es responsabilidad del hombre, por ser el encargado de mostrarle el camino del placer sexual. Su teoría ha sido tachada de machista y puesta en tela de juicio por colectivos de lesbianas, que sostienen que el mejor orgasmo se obtiene entre mujeres.

Algunas feministas, como la escritora Adriana Andolini, denuncian la existencia de una auténtica brecha, como la salarial y tantas otras, entre la cuantía de orgasmos masculinos y femeninos. Apuntan como culpable a la cultura patriarcal que sitúa al varón en el epicentro del disfrute.

La cubana Aimé Guerra matiza: "No es responsabilidad exclusiva del hombre regalárnoslo ni provocárnoslo: es nuestra". Y apostilla: "Las maneras son infinitas, como las olas del mar. La imaginación y el placer sexual no tienen límites". La sexóloga Valerie Tasso sostiene en su libro Antimanual del sexo (Temas hoy) que "un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo".