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Unos niños ven una publicidad / ARCHIVO

El 50% de la publicidad que ven los niños en Francia es de comida poco saludable

Según los expertos, este tipo de márketing es la raíz de la epidemia mundial de obesidad entre adultos y jóvenes

8 min

Un estudio reciente, elaborado de la Agencia de Salud Francesa (Santé Publique), ha puesto de manifiesto la alta exposición de los niños y adolescentes a la publicidad de alimentos con etiquetado Nutri-Score D y E –productos con poca calidad nutricional–. El descubrimiento, según Santé Publique France, apoya la necesidad de aplicar restricciones en el márketing de productos poco saludables, altos en grasas, azúcar y sal.

Desde 1975, la prevalencia de la obesidad en todo el mundo se ha triplicado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una causa determinante para el aumento de esos índices es el consumo excesivo de alimentos con un alto contenido energético, particularmente aquellos altos en grasas, azúcares y sal.

Sobrepeso infantil

El márketing y la publicidad de este tipo de alimentos (HFSS por su sigla en inglés) es fundamental en la creación de lo que los expertos llaman un “ambiente obesogénico”, que se encuentra en la raíz de la epidemia mundial de obesidad entre adultos y jóvenes.

Como los jóvenes con sobrepeso son más propensos a convertirse en adultos con sobrepeso u obesidad, se cree que limitar la exposición a la publicidad de comida poco saludable a una edad temprana podría ayudar a combatir la obesidad en poblaciones adultas. Antes de implementar tales regulaciones, se debe cuantificar la exposición de los niños a la publicidad de productos HFSS, que es lo que se ha propuesto hacer la agencia de salud pública de Francia, Santé Publique.

El estudio 

El estudio (disponible aquí en francés) recopila datos sobre la publicidad de alimentos HFSS en Francia en 2012, 2015 y 2018, la exposición a la televisión –en franjas horarias particulares– y en grupos de tres edades diferentes: de 4 a 12 años, de 13 a 17 años y mayores de 18 años.

El perfil nutricional de los productos alimenticios se calculó de acuerdo con las pautas de la OMS y Nutri-Score: un esquema que clasifica los alimentos con un código de color correspondiente. Del verde oscuro (A) para los alimentos "más saludables" a rojo oscuro (F) para los alimentos "menos saludables". Y, por último, la agencia de salud recopiló el gasto publicitario en todos los medios, más específicamente, para los principales 20 anunciantes de comida.

Alta exposición en televisión

En 2018, el gasto en publicidad para negocios de alimentos, bebidas y cátering en todos los medios en Francia llegó a 1.100 millones de euros. Esto supone el 9,3% de todo el gasto estimado en publicidad para ese año. De esos 1.100 millones de euros, el 60% se atribuyó a la televisión y el 20% a internet. Un 48% de esos 1.100 millones de euros fueron destinados a publicitar productos Nutri-Score D y E.

Solo en el mismo año, los anuncios de productos Nutri-Score D y E representaron el 53,3% de la publicidad de alimentos vista por los niños y el 52,5% de la vista por los adolescentes. La mitad de esos anuncios publicitarios se emitieron en horarios de máxima audiencia, entre las siete de la tarde y las diez de la noche, cuando un 20% de los niños y adolescentes franceses se encuentran frente a los televisores. 

En cuanto a las categorías de alimentos, tres grupos concentraron la mayor cantidad de inversión en publicidad: comida rápida, chocolate y bebidas azucaradas. Estas tres categorías atrajeron un tercio del total del gasto publicitario para ese año.

¿Medidas regulatorias?

Las regulaciones de publicidad de comida chatarra son más laxas en Francia, en comparación con otros países europeos. En el Reino Unido, por ejemplo, las compañías de alimentos y bebidas tienen prohibido promocionar productos HFSS en televisión infantil, o en cualquier canal de medios, donde más del 25% de la audiencia sean menores de 16 años.

Los nuevos descubrimientos de Santé Publique podrían utilizarse para impulsar un proyecto de ley similar en el país galo. En este sentido, la agencia señaló que estos resultados están a favor de restringir la comercialización de alimentos de baja calidad nutricional, especialmente en televisión, en los momentos de mayor exposición de niños y adolescentes.

La situación en España

En España, la publicidad de alimentos destinada a los menores de hasta 12 años está regulada desde 2005 por un sistema de autocontrol por parte de las empresas (Código PAOS). Sin embargo, estudios recientes han confirmado que la situación no difiere demasiado de la del país galo.

La publicidad de productos poco sanos, básicamente refrescos y bebidas azucaradas, ha crecido un 66 % en los últimos cinco años en España, según datos de un estudio reciente liderado por investigadoras de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Universidad Pompeu Fabra (UPF). Esta situación contribuye a aumentar el consumo infantil de estos productos y no ayuda a combatir la obesidad infantil. 

Revisar el Código PAOS

Otro estudio de las mismas investigadoras publicado a finales de 2019 demostró que los anuncios alimentarios más vistos por menores de 4 a 12 años en España son de productos de escaso valor nutritivo. Las investigadoras apuntan que se debería revisar el Código PAOS, que pretende proteger a los menores, "porque se vulnera continuamente".

"También se debería ampliar, ya que no tiene en cuenta el discurso y lenguaje de los anuncios, que puede confundir a los niños atribuyendo cualidades a los productos que no son ciertas", afirman las expertas. 

Aumento de la edad

El ministro de Consumo, Alberto Garzón Espinosa, ha anunciado recientemente que se va a reforzar en profundidad el Código PAOS. "Hay un claro consenso entre expertos y especialistas en nutrición sobre el hecho de que el sistema no está funcionando adecuadamente" porque "la publicidad en alimentación infantil apenas tiene control", ha dicho.

En la actualidad, la Aesan está trabajando en una propuesta de nuevo código, más acorde con el objetivo de regular la publicidad que efectivamente reciben los menores. La reforma presentará como principal novedad el aumento de la edad. Si bien hasta ahora la protección se establecía para menores de 12 años, la intención es elevarlo hasta los 15 y prohibir la publicidad de alimentos que Nutri-Score señale con código rojo.