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Volkswagen: cae un mito y una empresa

Xavier Salvador
3 min

Alemania, ¡qué gran paradigma de la sociedad industrial evolucionada! Sus empresas han sido presentadas ante el mundo como modelo de profesionalidad extrema, de gestión escrupulosa y de modernidad ejemplarizante. Reconocimientos que nadie se atrevería a poner en duda.

Y, ¡zasca! en todos los morros, que dicen hoy los jovenzuelos. Resulta que Volkswagen, buque insignia mundial del poderío industrial alemán se mete en un jardín del que difícilmente saldrá indemne. Por si alguien creía que la realidad es inmutable, ahí va eso.

El fraude con las emisiones contaminantes no sólo es condenable moral y éticamente. No sólo pone en evidencia a toda la cúpula dirigente de una compañía como VW, también demuestra que el compliance se extiende más allá de cláusulas y extensas documentaciones contractuales. Es también una actitud de cultura en las organizaciones.

Los tribunales (y en especial los americanos) se encargarán de ponerle precio a ese tremendo e insólito engaño a los consumidores y a las administraciones reguladoras de cada país. VW puede verse obligada a resarcir a consumidores y administraciones con cifras astronómicas. Su acción, cotizada en los grandes mercados, pasará de ser un título indispensable en una cartera segura a un chicharro de segunda división, de esos que ni los jubilados de la Bolsa de Madrid o de Barcelona siguen en el día a día.

De nada ha servido para esta enorme crisis que en el capital de Volkswagen haya capital público procedente de un lander alemán. Tampoco parece que el hecho de que los sindicatos, como el poderosísimo IG Metall, estén representados en el consejo de vigilancia del grupo empresarial, haya contribuido a evitar un fraude como el reconocido en las últimas horas.

En fin, ni Alemania (Deutsche Post, Commerzbank… entre otros escándalos recientes) es paradigma de casi nada en el mundo de la empresa occidental, ni sus métodos de management antaño tan reivindicados son infalibles. No se acercan tanto a la picaresca española, pero sus latrocinios, cuando tiene lugar, pueden ser mayores incluso. Todo ello, a sabiendas del enorme problema que tendremos con la filial española Seat. El grupo automovilístico pasará muchos años y más tiempo incluso en recuperar la confianza y la credibilidad perdida en apenas unos minutos. Con ellos se ha caído definitivamente un mito, pero lo más grave es que se nos ha caído también una empresa. Y eso es lo realmente preocupante.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy dirijo CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía en estado puro, vamos.

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Marino 28/09/2015 - 09:18h
El directivo empresarial Damian Frontera escribió un precioso libro autobiográfico que comienza con la imposibilidad de contactar con sus jefes alemanes porque ¡están todos en la cárcel! Y es que el poder, ya sea empresarial o político, trata de perpetuarse y necesita dinero. Por eso es tan importante la independencia de las instituciones: La igualdad en el acceso y la promoción y la efectiva división de poderes para impedir al poder político hacerse con los resortes que le llevan a acumular dinero, comprar medios y voluntades, silenciar a otros... En Alemania ¿Se pagará el 3%? ¿Salpicará esto a algún político? La deriva de la corrupción, si no se corta y no se está permanentemente vigilante, es convertir a un país desarrollado en un país bananero y estructuralmente corrupto en todas las capas sociales. Ojo porque los corruptos siempre portan la bandera de la libertad y la igualdad para justificar lo injustas que son las oposiciones y lo buena que es su selección de personal.
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