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UPyD se lanza a la ‘guerra del jamón’

El grupo pide que se endurezcan las normas del etiquetado de los ibéricos y que se cree una ‘subdenominación’ de origen para los productos de cerdos cruzados

16.08.2015 12:36 h.
4 min
La líder de UPyD, Rosa Díez (derecha), y varios ejemplares de cerdos ibéricos pastando (derecha)
Redacción

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha abierto la caja de Pandora. El partido de Rosa Díaz ha presentado una proposición no de ley para que el Congreso endurezca las condiciones de los productos etiquetados bajo la marca ibéricos, un certificado que reconoce la excelencia del jamón u otros productos y que se paga a precio de oro en los mercados, especialmente internacionales.

Es tal el negocio que se mueve en el entorno de esta denominación de origen que la propuesta de UPyD ha provocado que el sector se ponga las manos a la cabeza. Las normas para criar a los cerdos que consiguen este título son muy estrictas. Los animales han de vivir al aire libre, recibir buenos cuidados para que no se estresen (hecho que cambiaría el sabor de su carne por las sustancias producidas por esta situación) y deben llevar una buena alimentación, entre otros.

Origen de los animales

El partido magenta pide que se reconozca este esfuerzo y que se limite la etiqueta a los ganaderos que realizan este esfuerzo con animales 100% ibéricos. Pretende restringir el certificado de excelencia para todos aquellos que trabajan con animales procedentes de un cruzado entre cerdos ibéricos y duroc.

Estos, suponen el 93% de la producción total de productos ibéricos. Consiguieron la denominación de origen gracias a un real decreto aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy en enero de 2014 que levantó polvareda. El Ejecutivo consiguió que hubiera mayor número de productos ibéricos en el mercado a mejor precio, pero bajó la calidad, tal y como denuncia UPyD.

Nueva denominación de origen

Además de endurecer las condiciones de etiquetado, el partido de Rosa Díez reclama que el Congreso decida una denominación de origen propia para los productos que salen de cerdos cruzados. “Sucedáneos de ibérico”, indica en el documento, en zonas “sin arraigo” en el sector como Castilla y León, Aragón, Valencia, Murcia o Cataluña.

“No se puede confundir al consumidor”, señala la formación en su proposición, “aceptando etiquetas en las que se permite llamar ibérico a productos con un 25% o hasta un 50% de carne de animales de otra raza”, manifiesta. El actual etiquetado del producto ya obliga a reconocer a los productores qué cantidad de carne que no sea de cerdo ibérico se ha usado en sus productos.

Sólo 262.000 jamones ibéricos al año

El Ministerio de Agricultura indicó en 2013, los últimos datos actualizados, que sólo el 7% de los cerdos sacrificados en el Estado eran de raza ibérica pura en sus distintas variedades comerciales (bellota, recebo, cebo de campo o cebo). Es decir, sólo se vendieron 262.745 piezas, el 88,46% de ellas de bellota. El 93% restante (4,46 millones de jamones) eran animales de una “raza indefinida, producto del cruce entre hembras de la raza ibérica pura y machos tanto puros como cruzados de raza duroc”.

En esta línea, la formación magenta también reclama que el Gobierno obligue a los productores a indicar en sus etiquetas si los productos han sido congelados antes de su venta “tal y como indica la normativa comunitaria”, sentencia.
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