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Un nuevo manifiesto pide una reforma federal de la Constitución

Intelectuales y personalidades mayoritariamente del ámbito de la izquierda proponen su solución ante el órdago secesionista de Mas. Abogan por reconocer las "nacionalidades", clarificar competencias y una financiación autonómica que recoja el principio de "ordinalidad".

16.07.2014 12:44 h.
5 min
Redacción

Guerra de manifiestos en Madrid, directamente relacionada con el desafío rupturista que plantea el presidente de la Generalidad, Artur Mas, y poco antes de que -previsiblemente- este se reúna con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Si ayer martes una cincuentena de intelectuales y personalidades de la política y los medios españoles presentaban un manifiesto que llamaba a no plantear negociación alguna con los nacionalistas, este miércoles se presenta otro muy diferente, que pide una reforma federal de la Constitución, como forma de dar una solución al reto secesionista.

La declaración, con el inequívoco título Una España federal en una Europa Federal, señala la "insuficiencia de la estructura territorial del Estado que establecimos en la Constitución de 1978", así como el creciente "descontento" sobre el sistema autonómico en algunos territorios. Más concretamente, indica que "en algunas nacionalidades de nuestro país, como Euskadi y Cataluña, crece un movimiento independentista que pone en grave riesgo la unidad del Estado", y advierte de que "ocultar estas realidades, minimizar sus posibles efectos o adoptar actitudes inmovilistas sería una ceguera imperdonable que no podemos ni debemos permitirnos".

Hecho el diagnóstico, los firmantes proponen su tratamiento: "Reformar nuestra Constitución en un sentido federal". Una reforma que, a su juicio, debería basarse en cuatro puntos fundamentales. Que coinciden a grandes rasgos con otras propuestas federalistas, como la que elaboró el año pasado el PSC a iniciativa de su ex líder, Pere Navarro -y con participación del líder actual, Miquel Iceta-, y recogió en parte después el PSOE en su Declaración de Granada.

Nacionalidades, competencias y financiación

En primer lugar, proponen "el reconocimiento de las identidades diversas que componen nuestro país hasta el punto en que la evolución histórica ha establecido". Piden también "el establecimiento de una Cámara territorial, con atribuciones legislativas exclusivas en sus competencias", así como "una distribución clara de las competencias entre la Administración General del Estado y las Comunidades".

Finalmente, los firmantes abogan también por "una financiación justa y equilibrada, basada en los principios de igualdad de derechos de los ciudadanos, de solidaridad entre los territorios". Una financiación que debería cumplir el llamado principio de "ordinalidad", es decir, que ninguna CCAA no pierda posiciones en el ranking de riqueza tras ejercer la solidaridad.

El manifiesto justifica su propuesta razonando que las otras opciones ante el reto independentista, "seguir igual que estamos, pensando que los problemas se arreglarán por sí solos", o bien "plantear una ruptura entre ciudadanos que llevamos tantos años conviviendo en la misma comunidad política", llevarían tan solo a un estéril enfrentamiento". "Seamos sensatos, a la vez que audaces, y abordemos las reformas constitucionales necesarias en el más amplio consenso, como hemos hecho en otros momentos decisivos de nuestra historia", concluye.

Los firmantes

Firman el texto, entre otros, la abogada Cristina Almeida; los poetas José Manuel Caballero Bonald y Luis García Montero; la catedrática y ex senadora del PSC Victoria Camps; los cineastas José Luis Cuerda y Manuel Gutiérrez Aragón; los periodistas Joaquín Estefanía, Ignacio Escolar, Fernando González Urbaneja y José Antonio Zarzalejos; el ex ministro de Educación Ángel Gabilondo; el ex magistrado Baltasar Garzón; la escritora Almudena Grandes, o el ex dirigente del PCE y de IU Nicolás Sartorius.

El texto, además de en sus propuestas, difiere del manifiesto Libres e Iguales, presentado el día anterior, también en el vocabulario. Así, mientras la declaración de ayer se refería a España como "nación", el de hoy elude el término, y prefiere referirse a España como "país". Por contra, admite la existencia de "nacionalidades", refiriéndose explícitamente a Cataluña y el País Vasco.

También es notablemente diferente la composición ideológica general de los firmantes. Mientras en la declaración de ayer la mayor parte -con excepciones- proviene de los entornos del PP, Ciudadanos y UPyD, con alguna aportación socialista, los firmantes de hoy provienen mayoritariamente -también hay excepciones- del ámbito de la izquierda, principalmente del PSOE y de IU.

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Pepitox 25/08/2015 - 11:25h
En primer lugar, las nacionalidades ya están reconocidas en la Constitución. Nada que cambiar por ahí. Un Senado territorial, de acuerdo, hágase, pero sin necesidad de tantos aspavientos. Clarificar las competencias en la Constitución, años ha que lo proponen partidos como Ciutadans y sobre todo UPyD. Financiación y "ordinalidad", una estupidez proveniente de la neolengua nacionalista. Ni se tiene en cuenta. Todo para decir que lo que se propone, salvo lo último, o ya existe, o ya está propuesto hace mucho tiempo sin que nadie haga nada. Pero, ¿se creen que con esto se para al independentismo? Lo dudo mucho.
CharoBCN 25/08/2015 - 11:25h
Muy buen analisis JoaquimM y Pepitox. Vosotros si que sois espertos. Saludos
Bruno 25/08/2015 - 11:25h
Es imprescindible que personas de distintos lugares de España asuman como propio el problema que tenemos en Cataluña. Este no es un problema local, sino que es de todos los españoles y es entre todos que cabe resolverlo. Por cierto, para los nacionalistas asimétricos que siempre han sostenido que en España no hay federalistas, ahora tienen un motivo para la reflexión veraniega. Bienvenido el manifiesto de ayer y este de hoy. Algo se está moviendo y eso es bueno para los constitucionalistas.
Gonza 25/08/2015 - 11:25h
es decir, que si una Comunidad malgasta y otra no, por el mero hecho de que la primera aporte la segunda no, esta no puede ponerse por delante. Es eso o lo he entendido mal? Realmente es eso?!!!! No entiendo como algunos pueden defender eso a priori sin un análisis del gasto "comme il faut".
Gonza 25/08/2015 - 11:25h
es decir, que si una Comunidad malgasta y otra no, por el mero hecho de que la primera aporte la segunda no, esta no puede ponerse por delante. Es eso o lo he entendido mal? Realmente es eso?!!!! No entiendo como algunos pueden defender eso a priori sin un análisis del gasto "comme il faut".
RS 25/08/2015 - 11:25h
Me parece bien, aunque no se menciona las cuestiones culturales y lingüísticas, que también forman parte importante del problema. Personalmente me conformaría con una España federal tal como la proponen los socialistas, aunque si esto no pasa y la alternativa es el inmovilismo cuando no la recentralización (es decir lo que ocurre ahora), adiós España e independencia. Tiempo al tiempo.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:25h
Aquests són ELS BONS. Aquesta és la solució. Reforma de la Constitució, àmplies competències, blindatge de les competències lingüístiques (que això s'ho han deixat), àmplia atribució de recursos, etc.
Olegario 25/08/2015 - 11:25h
Esta izquierda está obligada a reflexionar sobre lo que entiende por igualdad, defensa de los débiles, papel del Estado como campo donde sea posible la realización personal y la igualdad de oportunidades... y, sobre todo, esta izquierda tiene que revisar si se pone al lado de las personas concretas o de "los pueblos" irredentos.
CharoBCN 25/08/2015 - 11:25h
Izquierda que no lo es. Ya habéis firmado??.........yo sisisisi....A que esperáis??????????? http://www.libreseiguales.es/
JoaquinM 25/08/2015 - 11:25h
Basta con analizar uno de los puntos, el infame principio de "ordinalidad", para revelar una falta de criterio espeluznante de estos "buenistas": ¿qué tendrá que ver el dinero que se asigna a cada Comunidad con el dinero que aporta cada una? Lo primero tiene que regirse exclusivamente por cómo ofrecer iguales servicios en todo el país, lo segundo con lo que pagan de impuestos ciudadanos y empresas dependiendo de sus ingresos (NO los territorios). Mezclar ambas cosas es un salto lógico, una maniobra zafia e interesada para garantizar ventajas de tribu/terruño. Pero se ve que los firmantes piensan que eso es ser de izquierdas. Si fuera una medida justa, ¿por qué no aplicarla a ayuntamientos, o a barrios? Seguro que los de El Viso o la Moraleja aquí en Madrid estarían muy interesados. Qué a gusto se habrán quedado estos firmantes. Si nos quieren embarcar en un proyecto Confederal, díganlo claro y dejen de confundir al personal.
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