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Un mundo sin 'quillos'

por Mª Teresa Giménez Barbat

06.08.2014
4 min

"Això és l'alta burgesia que va renegar i es va passar al castellà. D'altra band tens el Yoyas, que ve de GH i és un quillo violent. Els extrems espanyolistes. Això és la pinça sociolingüística. La gent normal: ni pijos, violents, quillos ni fatxes, són catalanoparlants. Aquesta és la realitat".

En la fantasía milenarista y redentora del secesionismo la composición social de ese nuevo Estado va a ser de una felicísima uniformidad. La Cataluña independiente se parece mucho a Un mundo feliz

Eso lo dice un tal "Paco Pil" en un diario digital. Y no tiene nada de particular porque es un comentario estándar dentro de la categoría "què macos què som" de la conocida panoplia del independentista típico. Pero es una que me gusta particularmente. Si uno repasa este tipo de manifestaciones se dará cuenta de que en la fantasía milenarista y redentora del secesionismo, no sólo vamos a ser la segunda potencia económica de Europa (ahora no recuerdo cuál es la primera. España no) sino que la composición social de ese nuevo Estado va a ser de una felicísima uniformidad. Con las reconocidas virtudes regeneradoras y rehabilitadoras del catalán, ese abigarramiento de tipos y comportamientos que se dan en cualquier sociedad penetrada por elementos extraños y pelín envilecidos no se dará. Será como una masa, un ejército de pulcros gafapastas dedicados al disseny o algo así a quienes nunca pillarás dando la nota. "Això és la pinça sociolingüística" y esta es "la realitat", dice el infeliz.

Lo que propone nuestro independentista no es un país; es una urbanización. El modelo se parece más a una Torreciudad con carquiñolis que a la forma en que se organiza cualquier sociedad medio compleja. Sin olvidar que el cateto catalán ya está homologado y una versión lleidetana del mismo es 'Lo Cartanyà', personaje de la serie del mismo nombre. A menos que tengan planes tipo apartheid para ocultar al personal subalterno (emigrante, claro) cuando ya no se lo necesite, el sistema se estratificará y habrá nichos de ocupación o de oportunidad más o menos similares a los de cualquier país normal. Aunque dejes a pijos, quillos, fachas o "violentos" en la frontera, al cabo del tiempo habrás generado tus propios quillos, fachas, pijos y "violentos" aunque le inyectes el catalán en vena al personal.

Es otro de los delirios de los independentistas. La Cataluña independiente se parece mucho a Un mundo feliz. Paco Pil no se da cuenta de que proyecta en su "nou Estat" la imagen que tiene de sí mismo un adolescente narcisista, que es lo que son en realidad los revoltosos independentistas de cualquier país democrático y sobrealimentado.

No sé quién es el Yoyas, pero, si tuviera que elegir vecino, me sería difícil hacerlo si la alternativa es el chuleta de Paco Pil y su cansina cantinela.

 

* [Esto es la alta burguesía que renegó y se pasó al castellano. Del otro lado tienes al Yoyas, que viene de GH y es un quillo violento. Los extremos españolistas. Esto es la pinza sociolingüística. La gente normal: ni pijos, violentos, quillos ni fachas, son catalanoparlantes. Esta es la realidad].

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VictorFrancisco 25/08/2015 - 11:25h
Chapeau por el artículo sobre todo me ha gustado este fragmento: "Paco Pil no se da cuenta de que proyecta en su "nou Estat" la imagen que tiene de sí mismo un adolescente narcisista, que es lo que son en realidad los revoltosos independentistas de cualquier país democrático y sobrealimentado."
Olegario 25/08/2015 - 11:25h
Pujol, y los suyos, ya tienen el descrédito vitalicio, aparte de sus responsabilidades dinerarias y las que cuelguen. Lo que debe morir, porque es terriblemente dañino, anida en el corazón de miles de catalanes. Se puede llamar pujolismo ya que "el honorable" ha colaborado muy activamente a que anide el huevo de la serpiente en los sentimientos de superioridad y en el gravísimo error de la pertenencia de Cataluña a una fracción de la sociedad. No es compatible con la ética la consigna "Un sol poble, una sola llengua, un sol país". Esa máxima significa lo mismo que "nosotros somos la horma, los demás tiene que ahormarse".
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