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Sosa Wagner: un caballero en Europa

por Mª Teresa Giménez Barbat

19.05.2014
3 min

Si en algo están de acuerdo los ciudadanos informados es en la valía y la autoridad de Francisco Sosa Wagner. No está siendo excepcional en esta campaña que incluso cabezas de lista de partidos adversarios reconozcan que el primer candidato de UPyD es un fuera de serie. Reconocido jurista, reputado intelectual y convencido humanista, se sale del estereotipo del político al uso que tiene como prioridad la conquista del poder al precio que sea.

De poca regeneración democrática podría presumir un partido que jugase a un juego tan antiguo y tan desacreditado. Si vamos a tomarnos en serio la política habrá que resucitar las virtudes olvidadas

Paco Sosa está genuinamente interesado en la política porque le interesa la construcción del Estado. Es un experto en derecho que llegó a Bruselas como un novato y ha acabado sentándose en la conferencia de presidentes de grupos políticos. Aunque los partidos pequeños no tienen representación en ese órgano, que es el núcleo duro de las decisiones, el propio Schultz le pidió que participase y así lo hizo.

No es fácil sobrevivir en el laberinto de Bruselas. Es un mundo hecho a la medida de los partidos grandes. Lo que le espera a cualquier político que llegue allí en parca o ninguna compañía es el desconcierto y la comisión de errores que pueden poner en aprietos la realización de programas y compromisos previos. Europa es otra división, las apuestas son muy altas. Sosa Wagner dice que en el Parlamento ha votado 6.333 veces que han sido "como 6.333 pieles de plátano que he pisado". Se puede "meter la pata" con gran facilidad.

Hay quien considera una ingenuidad o una falta de sentido de la oportunidad la estrategia de UPyD de favorecer la solvencia de un intelectual no mediático al cortoplacismo de la cara conocida o del ex político en busca de reubicación. No será porque no se hayan ofrecido. Pero de poca regeneración democrática podría presumir un partido que jugase a un juego tan antiguo y tan desacreditado. Si vamos a tomarnos en serio la política habrá que resucitar las virtudes olvidadas. Es el momento de votar al político sólido que infunde respeto y consideración en España y en Europa.

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JG 25/08/2015 - 11:28h
Al principio me parecería muy sobrio y maduro poner a un candidato por su valía, por encima de su potencial mediático. El ejemplo más claro de lo contrario, de buscar personas por ser conocidas es Ciutadans, que de nº1 tiene un tertuliano televisivo, de nº2 otro tertuliano de radio y televisión (aunque Girauta si vale) y de nº3 la hija de un famoso. Como decía, a primera vista se ve muy sobrio, pero Rosa Diez está absorviendo la campaña y apenas le deja que se vea. Una cosa es "apoyar" a tu candidato y otra cosa es quitarle el protagonismo. Si no fuera por esto, lo de Sosa Wagner seria digno de aplauso en los tiempos que corren.
Torrescarcela 25/08/2015 - 11:28h
Me parece bien que este periódico dé a concoer a los candidatos a la elecciones europeas, pero veo que tiene las mismas malas prácticas que otros medios de prensa, al excluir a otros, incluso aunque sean colaboradores suyos. Mal camino.
Olegario 25/08/2015 - 11:28h
A cada uno lo suyo; aunque parezca de perogrullo, Rosa es Rosa y Sosa es Sosa. Torrescarcela no debe confundir una crónica del periódico con un artículo de opinión, que es lo expuesto por Teresa, quien forma parte de la candidatura de UPyD. Lo cierto es que Sosa deja impresionado a cualquiera que le oiga con atención, por la mesura y la profundidad de sus palabras. No me sorprende que se haya ganado prestigio en el ámbito en el que se desenvuelve. Es un académico de pensamiento profundo y respetado y un magnífico exponente de la política de estado que lleva a cabo UPyD. De Rosa no me cabe decir más que lo que opinan la mayoría de los encuestados. Lleva mucho tiempo ocupando los primeros lugares en las listas de los políticos mejor valorados. (Nota: si alguien lo supone, confirmo mi militancia de base en UPyD)
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:28h
Olegario, la militància no ha de treure'ns la raó pel sol fet de tenir-la, sinó perquè les nostres raons siguin defectuoses, incongruent o absurdes, és a dir, que deixin de ser raons. Com a antic militant de UPyD no he deixat mai de proposar una entente cordiale entre UPyD i C's, perquè és, al meu parer, el més assenyat per aconseguir objectius clars i compartits. Desitjo que els personalismes no obstaculitzin aquesta unió. De moment, continuo amb la meva pràxis electoral: a Catalunya voto C's i a generals i europees, UPyD. La pregunta és si aquesta posició meva és comuna a molta gent o no. Com esbrinar-ho?, perquè allò segur és que cal fer-ho com abans millor, perquè, de vegades, només les dades fredes dels números acaben superant les parcialitats de posicions no completament racionals.
Torrescarcela 25/08/2015 - 11:28h
Olegario, veo que intentas siempre ser conciliador, pero aqui se trata de ser consecuente con aquellas ideas de las que se hace gala. Si haces gala de ser independiente, debes serlo incluso frente a los que te pagan via anuncios o publicidad. La frecencia con la que algunas caras o algunos nombres aparecen en este periódico y la ausencia de otros pone en duda la etiqueta de "prensa libre" y no sé si se compagina mucho con eso de "respeto a las minorías".
Olegario 25/08/2015 - 11:28h
A Juan Perez: tu posición creo que alcanza a una mayoría importante. El registro de las votaciones hablará por sí solo. A Torrescarcela: que yo sepa, los opinadores de este medio no reciben retribución alguna, salvo los de la casa (Toni Bolaño, Alfons Quintà, Francesc Moreno y A. Tercero); ello es prácticamente imposible en un medio que hace equilibrios económicos para mantenerse con la cuota de los suscriptores (48 € al año) y con la escasa publicidad que llega. Por supuesto, los que ponemos comentarios lo hacemos "gratis total" y agradecidos por disponer de un medio crítico con el stablishment catalán.
Torrescarcela 25/08/2015 - 11:28h
Olegario, yo no hablo de los opinadores, hablo del medio y de los anunciantes. Tampo hablo de tí.
m.a. 25/08/2015 - 11:28h
Creo que más allá del partido/s al que se vote, y aún teniendo ideologías diferentes, es mucho más importante lo que a la mayoría de opinadores de este medio nos une que lo que nos separa. Y quizá sería interesante saber cuál es nuestro común denominador. Uno claro, no somos nacionalistas y tenemos claro que de tribu hemos pasado a ser ciudadanos, por lo que el concepto Patria queda muy difuminado y contra mayor sea la Comunidad a la que pertenecemos, mejor. A continuación, yo establecería tres categorías. Derechos individuales intocables, fuera del debate político: Estado laico, divorcio, aborto, matrimonio entre dos personas, tercer género, eutanasia...Derechos colectivos preferentes, sólo modificables por 2/3 partes del Parlamento: Sanidad, Educación (en Comunidades bilingües con seguimiento individualizado para garantizar el pleno dominio de las dos lenguas, y un mismo texto en historia, crítico y objetivo, es decir, minorías disputándose el Poder a costa de la miseria y la sangr
m.a. 25/08/2015 - 11:28h
...sangre de la mayoría, Jubilación, Dependencia, y ayuda a los más necesitados, todo ello público. Y un tercero económico, con dos capítulos importantes: un mecanismo de control y reajuste del reparto de la riqueza basándonos por ejemplo en el coeficiente Gini. Un punto de partida, EEUU en los años 60. El 35% de la población más rica no superaba el 65% de la riqueza. Y qué porcentaje del PIB debe recaudar el Estado para sostener las políticas sociales, infraestructuras, I D I... Socialismo vs Liberalismo en dosis moderadas. ¿Utopía? EEUU años 60 países nórdicos hoy.
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