Menú Buscar

Sobre comisiones, listas y cerraduras

3 min

Afirmaba Winston Churchill que los Balcanes generaban más historia de la que podían digerir; pues bien, algo similar nos sucede a los españoles pero en acontecimientos políticos o sucedáneos.

En apenas unas semanas hemos visto aparecer en el panorama español tantas cosas al mismo tiempo, que una ocultaba a la otra y entre todas se tapaban, con la consiguiente sensación de que no nos hemos enterado de nada, mayormente porque nadie nos ha contado nada.

Entre medias hemos cantado línea con el tema de Monedero, que aparece y desaparece como el Guadiana en las tertulias patrias y en los discursos de Montoro

Artur Mas iniciaba la semana con su comparecencia a la comisión de investigación sobre la familia Pujol, su intervención la podríamos titular Cinco horas con Mas, recordando la gran obra de Delibes; pues estuvo eso cinco horas hablando para no decir nada, lo cual tiene un enorme mérito, la conclusión es que él es un buen hombre agobiado por las circunstancias de su padre político y familia y que no sabía nada de nada absorto como estaba en la gobernabilidad de Cataluña, algo que le sirve de poca excusa visto lo visto.

La siguiente para bingo son todas las derivadas de las corruptelas del PP, aquí ya nos perdemos todos, porque entre Barcenas, la Gürtel y sus ramificaciones, los sobresueldos, la obra de la calle Génova, etc; el lío es enorme pero el discurso el mismo, nadie sabía nada.

Seguimos para bingo con la publicación de la lista Falciani, hombre aquí están todos, incluidas unas monjitas que tenían 9 millones, que tampoco sabían nada, ya se sabe que si se cree en el Espíritu Santo el ya provee. Resulta que la lista ya la tenían las autoridades hacía cinco años; al menos aquí algo han hecho la amnistía fiscal de Montoro para que todos vayan regularizando el pastizal.

Entre medias hemos cantado línea con el tema de Monedero, que aparece y desaparece como el Guadiana en las tertulias patrias y en los discursos de Montoro.

Y cantamos bingo con la crisis del PSM, Tomás Gómez arrollado por un tranvía, no se sabe si llamado deseo, y un carajal en toda regla con el colofón del cambio de cerradura en Callao, colofón final a la historia.

Quien no haya cantado bingo que no desespere, porque han detenido al Pequeño Nicolás por no pagar en un restaurante de lujo, vaya ya vamos a estar entretenidos un rato, porque esta noticia es la importante.

De los problemas reales de la ciudadanía no tenemos noticias, vean ustedes que nuestros dirigentes están muy ocupados con lo suyo, y no es cuestión de molestar. 'Avanti popolo' y a otra cosa mariposa.

Artículos anteriores
¿Quién es... José Miguel Villarroya?
José Miguel Villarroya

Se licenció en Historia Contemporánea por la UB, y más tarde se doctoró en Historia por la misma universidad y por la Universidad Libre de Berlín. También es licenciado en Filosofía Teórica y en Teología Dogmática por la Universidad Ramon Llull. Actualmente es redactor de deportes en el diario As, tertuliano deportivo en diversos medios, y colaborador habitual del programa Catalunya Opina de Badalona TV. Es autor del libro 'La Cataluña del Real Madrid', equipo del que se declara seguidor.

Comentar
Moret13 25/08/2015 - 11:18h
Lo que pasa en el PSM-PSOE pasa también en el PSC. Y en otros. Primero y principal: ¿Por qué no estaba el Señor Gabilondo afiliado al partido cuando alguien preveía que iba a ser candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid? Y más general todavía, ¿por qué los intelectuales, las autoridades morales, los gurús y vacas sagradas (con todos los respetos) no se afilian a los partidos? ¿Tienen miedo al desgaste de sus imágenes en tráfago diario de las agrupaciones? Por otra parte, hay que mencionar un déficit democrático en el funcionamiento de los partidos: no suben los mejores sino los que mejor trepan, y eso es realmente penoso. El separar cargos orgánicos y cargos públicos podría, tal vez, ayudar en ese sentido. Y por último, lo que puede considerarse una decisión antidemocrática de la Ejecutiva Federal. La solución no está en fulminar a quien ha subido a causa de un déficit democrático en solucionar el propio déficit democrático.
¿Quiere hacer un comentario?