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Save the Children denuncia que un 30% de los niños españoles vive bajo el umbral de la pobreza

Es la segunda peor cifra de toda la UE, solo por detrás de Rumanía. Si se tienen en cuenta otros indicadores aparte de la renta familiar, las cifras son aun más desalentadoras.

15.04.2014 17:54 h.
3 min
Redacción
Dura advertencia de la ONG Save The Children a España: incluso después de recibir prestaciones sociales, uno de cada tres niños y niñas españoles viven bajo el umbral de la pobreza, unas cifras que solo son peores en la UE en un recién llegado como Rumanía. Y los datos son aun menos esperanzadores si el baremo no es solo la renta familiar, sino el nivel de empleo y privación material de las familias. En este caso, el porcentaje de niños en riesgo de caer en situación de pobreza sube al 33,8%.

Según el informe Pobreza Infantil y Exclusión Social en Europa, que ha presentado este martes la ONG, en España hay un 36,8% de niños que, de acuerdo con el nivel de ingresos de sus familias, y antes de beneficiarse de las prestaciones sociales, vive técnicamente bajo el umbral de la pobreza, es decir, con ingresos inferiores al 60% de la mediana -que no de la media- nacional.

Un elevado porcentaje, que solo se reduce muy relativamente, hasta el 29,9% -con datos de la oficina estadística de la UE, Eurostat-, después de recibir las prestaciones sociales. Tras las ayudas, este porcentaje es el segundo más elevado de la UE, solo superado por el 34,6% de Rumanía, y por delante de Bulgaria (28,2%) y Grecia (26,9%).

Peores cifras con más indicadores

Save The Children, no obstante, utiliza otro indicador más preciso que el índice de pobreza relativa. Se trata del indicador AROPE, que, además del nivel relativo de ingresos, tiene en cuenta también los casos de baja intensidad del empleo en el hogar -cuando sus miembros en edad laboral solo trabajan un 20% de las horas posibles al año-, o las privaciones materiales severas -que se den cuatro o más circunstancias como no poder pagar facturas, no poder calentar la casa lo suficiente en invierno, no poder comer carne o pescado cada dos días, no poder ir de vacaciones al menos una semana al año o no poder asumir gastos imprevistos, entre otras-.

Según este indicador, el porcentaje de niños españoles en riesgo de pobreza o exclusión social se sitúa en un 33,8%, junto con Italia, el más alto de la UE 15, y solo igualado o superado entre los 28 por Croacia (también 33,8%), Letonia (40%), Hungría (40,9%), Rumanía (52,2%) y Bulgaria (52,3%).

Se da el caso de que, hace menos de un mes, y después de que Caritas presentara su informe, que también daba un 30% de niños españoles en situación de pobreza, el Gobierno, por boca del ministro de Hacienda y Administraciones públicas, Cristóbal Montoro, desautorizó a la ONG católica, aduciendo que sus datos "no se ajustan a la realidad", porque se basan solo en "mediciones estadísticas".

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Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:29h
Una de les conseqüències més dramàtiques del mal govern d'aquesta gent, mala gent, però que governa perquè tota una colla de "gent" (que no vull qualificar) els va votar. I que no és que no hi hagi recursos, com es vol fer creure, sinó que, de recursos, n'hi ha de sobres. Els té qui els té, i no sempre ben guanyats, sinó al contrari. Però aquesta mala gent no hi vol ficar mà, per solidaritat delictiva.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:29h
Avui (fins ara) hi ha 8 notícies i només 2 que no siguin "nacionalistes", com aquesta.
RS 25/08/2015 - 11:29h
España es, en la práctica, un país de segundo mundo desde el final de la Reconquista. Entre los siglos 16 y 19, las riquezas traidas de América escondieron más o menos su incompetencia económica, pero desde las independencias es uno de los países más pobres, atrasados, y desempleados del Oeste. España es un país que no puede sobrevivir sin la ayuda de otros, bien sea la plata americana antaño, las ayudas europeas hoy día, o desde luego las locomotoras catalanas y vascas. La reciente crisis ilustró, una vez más, que cuando hay prosperidad en este país, es ilusoria, poco sólida, y poco duradera. Aparte de los catalanes y vascos, falta en España una cultura de esfuerzo y ahorro, y la idea norteeuropea de que no hay atajo hacia la prosperidad y la riqueza de un país.
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