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Robert Parker, los papanatas y el amor

14.11.2015
Isabel Coixet
2 min

Robert Parker creó en 1979 una revista llamada The wine advocate que rápidamente creció en suscriptores, bajo la pretensión de hablar libremente de vinos, sin presiones por parte de los bodegueros.

Hoy es la persona más influyente en el mundo del vino: publicaciones, simposios, apps, congresos… registran una actividad que si no ha modificado seriamente el estado de su hígado, es que todavía existen los milagros.

La lista anual de vinos del mundo con sus puntuaciones de 50 a 100 es esperada con fervor religioso. Las revistas, los especialistas, las tiendas de vinos de todo el planeta colocan etiquetas en las que mencionan sus puntuaciones con letras doradas, por si a alguien se le pasa por alto.

Nadie sabe exactamente cuántas personas elaboran para él la citada lista, pero ya han surgido escándalos, como el de Jay Miller, que recogió el Wall Street Journal, acusado de recibir regalos y sobornos para incluir vinos infumables en la lista de marras.

Y yo, como amante del vino, me pregunto: ¿por qué necesitamos que un señor de Baltimore (donde el único vino que fabrican es el de pega que sale en las películas de John Waters) nos diga qué vino vale la pena y qué vino no? ¿Por qué ahorrarnos la aventura placentera  de probar, descubrir por nosotros mismos, errar, retomar, volver a errar y encontrar el vino que mejor nos sienta y más nos gusta?

¿Dónde está escrito que un vino de Valencia de cinco euros comprado en el Lidl es peor que uno de 250 de Napa Valley? Qué clase de papanatismo enfermo nos lleva a confiar más en Robert Parker que en el tendero de la tienda de vinos de barrio de toda la vida, que al menos, conoce nuestros gustos y fobias?

Seguro que en la lista del señor Parker hay vinos cojonudos, pero no me cabe ninguna duda que fuera de la lista hay vinos aún mejores. Hay que salir ahí afuera, aventurarse, probar. Algunos nos horrorizarán, otros nos dejarán indiferentes, pero seguro que con otros, sentiremos un flechazo. Y el vino, como tantas cosas en la vida, es una cuestión de amor.
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¿Quién es... Isabel Coixet?
Isabel Coixet

Isabel Coixet hace películas, va al karaoke, cocina paellas y risottos decentes, y ama las anchoas. Le gusta comer bien y detesta que le tomen el pelo. En sus ratos libres intenta rescatar unos cuantos olivos milenarios y mejorar su versión de La gata bajo la lluvia.

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Ruetrousseau 17/11/2015 - 16:11h
Se puede decir con muchas más palabras, pero no más clatito. Muchas gracias a IC
jaumeprimer 17/11/2015 - 16:11h
A la gente le da pánico equivocarse, prefiere ir a lo seguro y no arriesgar, ese es el éxito de guías de este tipo.
Ramonsalvat 17/11/2015 - 16:11h
Tenim l'enorme fortuna de viure a un país, Espanya, en que el veritablment difícil es trovar un vi dolent, tenim autentica qualitat per 5 euros ampolla, i d'altres excelents per no massa mes, i el que és mes difícil, vins de taula "de diari" que pots trobar -en tot tipus d'envas- per entre 2 i 3 euros ¿per que carai ens fa falta el tal Parker?
Marino 17/11/2015 - 16:11h
Yo desde que vi a Fernández Deu y Javier Nart enfrentarse en televisión por el tema de lo que pagamos por las cosas en función de lo que nos dicen los expertos, no me fío de nada. Porque allí a Fdez. Déu le pusieron a probar media docena de vinos gran reserva, reserva, crianza... y un matarratas pero que evidentemente era vino, no vinagre. Todos fueron probados por Fdez. Déu y se decantó por el matarratas del que dijo no saber si era el mejor pero sí el que mas le gustaba. Así que aunque es verdad que casi siempre lo que mas nos gusta es lo mejor o al menos lo mas caro, no hay mas que ver el precio de la cazadora en la que nos acabamos de fijar en la tienda, no suele serlo en el vino donde si elegimos como profanos nos quedamos con el peor pero al menos pagamos poco. Porque los expertos nos meterán lo que quieran y caro. Gracias por el artículo.
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