Rajoy advierte a Mas: "Lo moderno es la unión, no la disgregación"

El presidente del Gobierno aprovecha su intervención en el Foro Económico del Mediterráneo Occidental para lanzar un mensaje de unidad a Artur Mas, quien -tras recibir a los asistentes- se ausenta de la reunión como muestra de enfado por no poder intervenir en ella. "Barcelona es ejemplo de esa suma, de tantas aportaciones que pueden armonizarse positivamente en un proyecto común que no excluya a nadie", subraya Rajoy.

23.10.2013 20:55 h.
3 min
Mas y Rajoy se saludan a la llegada de este al Palacio de Pedralbes para presidir el Foro Económico del Mediterráneo Occidental
Redacción

Como había anunciado, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha escenificado este miércoles su enfado por no poder intervenir en el Foro Económico del Mediterráneo Occidental.

Tras compartir unos minutos con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y después de dar la bienvenida a los asistentes al foro y de posar ante los periodistas para la foto oficial, el dirigente nacionalista ha abandonado el Palacio de Pedralbes con dirección al Parlamento autonómico -donde se celebraba un pleno ordinario-, pese a que estaba invitado a la reunión. En la Cámara autonómica, Mas ha asegurado que "no hay problemas protocolarios", sino que "hay imposiciones protocolarias que generan problemas".

El presidente autonómico cerraba de esta forma una semana de desencuentros protocolarios entre el Gobierno y la Generalidad que se iniciaron el jueves pasado, cuando del presidente autonómico también se negó a asistir a un acto organizado por Fomento del Trabajo en Barcelona al no poder presidirlo. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que ejercía de presidenta del Gobierno en funciones, fue la encargada de hacerlo, tal y como establece el protocolo.

"El mundo camina irremisiblemente hacia procesos de integración"

Por su parte, Rajoy ha aprovechado su intervención en el foro para lanzar un mensaje a Mas. "Lo moderno es la unión, no la disgregación", ha advertido. Y ha añadido que "en el siglo XXI es imposible sobrevivir al margen de una sociedad internacional cada vez más interdependiente", por lo que "el mundo camina irremisiblemente hacia procesos de integración".

El presidente del Gobierno ha insistido en que "el signo de los tiempos es la integración y no el aislamiento". Y ha ensalzado Barcelona como un lugar "donde las identidades se suman y los arraigos se comparten".

Rajoy ha asegurado que todos los españoles sienten Barcelona como "honra de España", ha reivindicado la capital catalana como un ejemplo del Mediterráneo y de la convivencia entre pluralidad, cosmopolitismo y apertura, siendo capaz de combinar en una misma ciudad un carácter fiel a su identidad y raíces con una personalidad abierta e integradora.

"Barcelona es ejemplo de esa suma, de tantas aportaciones que pueden armonizarse positivamente en un proyecto común que no excluya a nadie", ha concluido.

Además de representantes de los gobiernos de España, Francia, Italia, Portugal, Malta, Marruecos, Argelia, Libia, Mauritania y Túnez, han estado presentes en el foro Juan Rosell (CEOE), Antonio Brufau (Repsol), Salvador Gabarró (Gas Natural Fenosa) y Juan Miguel Villar Mir (OHL), entre otros empresarios.

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LARRA 25/08/2015 - 11:35h
RAJOY NI UNA CUMBRE MAS EN BARCELONA, POR QUE NO EN MALAGA, ALMERIA, CASTELLON, VALENCIA ECT......
Pepitox 25/08/2015 - 11:35h
Rajoy: todas las cumbres que hagan falta en Barcelona. Hay que traer al Gobierno de la Nación a la segunda ciudad más grande de España. Lo necesitamos y lo merecemos. Y rebajar a esta gentecilla a lo que son: políticos regionales (que por desidia del Gobierno de España, por no venir lo suficiente, se han creído que son una nación). Cumbres nacionales e internacionales en Barcelona, SÍ
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:35h
Recordo que Maragall, quan encara no s'havia tornat independentista, la qual cosa va succeir, més o menys, quan jugava amb Carod amb la corona d'espines que sempre ha portat el català emprenyat; aleshores, dic, Maragall defensava la doble capitalitat d'Espanya: Madrid i Barcelona. En el seu temps no em va seblar malament la idea. I ara que la recordo, em continua semblant una bona idea. Fora bo que l'excessiu centralisme del poder executiu es dispersés per bona part del territori, encara que sigui a nivell simbòlic. En aquests temps de comunicacio immediata ja no cal que tots treballin a un quart d'hora de la Moncloa. Obrir-se a d'altres realitats, sortir del Madrid-gueto polític seria una bona mesura.
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