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Moqueo y mosqueo de un innombrable

22.12.2013
Miquel Escudero
5 min

En cualquier comunidad hay personajes de opereta, falsos y afectados, que configuran temporalmente su historia. Entre nosotros, la gente catalana, hemos tenido a un tipo amigo de hacerse el importante hasta el no va más y que ha logrado ser considerado como nuestro páter vitalicio. Este hombre, a quien se le ha consentido tamaña impostura, impuso el guión y las maneras que hoy rigen en nuestra política.

Un mediocre listo y sabelotodo, activo y entusiasta, pretencioso e impostor, que fue declarado intocable en nuestros medios de comunicación catalanes. ¿Por qué?

Les diré, amigos lectores, que desde su muy honorable comienzo en 1980 mereció mi mayor desdén por su modo de hacer. Tengo por lema unos versos de Federico García Lorca: "¡Qué blando con las espigas! ¡Qué duro con las espuelas!"; esto es: ser blando con los blandos y duro con los duros. A diferencia de sus adversarios políticos, nunca me reí de él; tampoco me hizo gracia. Nunca me burlé de sus tics y en cambio, siempre me enojó su afición a reñir a quien se terciara y a sobreactuar como sumo pontífice y moderador desinteresado. Un mediocre listo y sabelotodo, activo y entusiasta, pretencioso e impostor, que fue declarado intocable en nuestros medios de comunicación catalanes. ¿Por qué?

Como es de suponer, no engañaba ni engatusaba a todo el mundo. Por ejemplo, el lehendakari Ardanza dijo de él en sus memorias que "en su actitud hacia lo vasco me parecía percibir un toque altivo". No me remontaré a sus escritos previos a su ascensión, ahora no toca. Yo quisiera señalar algunas de las frases que ha dejado en sus tres volúmenes de memorias. En esas páginas puede leerse que Cataluña "siempre ha luchado contra la resignación, contra el inmovilismo, contra el narcisismo y el casticismo, contra la prepotencia y el autoritarismo". ¿Qué catalán matizará esa contundencia? Yo, por ejemplo. Y no la rechazo como nacionalista español, etiqueta que no acepto; llámenme, en cambio, si quieren, españolista y catalanista por reivindicar mi condición española y catalana. Las palabras de ese hombre son las de alguien con quien no hay nada que intercambiar que no sea el sometimiento a sus esquemas.

Ha llegado a escribir que la modernización de España no ayuda tal vez a que ésta acepte mejor a Cataluña, sino que lo hace más difícil

Igual que su mujer, no desaprovecha una sola tribuna pública para marcar las diferencias y no las semejanzas con el resto de España, que es considerado en frente de Cataluña y su contrario. De boquilla proclamó en ocasiones admiración por la cultura castellana. Dice ahora que el independentismo no debe ser antiespañol. Pero ha llegado a escribir que la modernización de España no ayuda tal vez a que ésta acepte mejor a Cataluña, sino que lo hace más difícil. ¡Vaya por Dios! Un laberinto sin salida. También expuso que "si España sigue en su línea de desprecio político y económico de Cataluña podría muy bien ocurrir que la mancha de aceite independentista se fuera extendiendo". Noten que en esta ocasión sí sería apropiado hablar de Estado español, en vez de España. Pero él ya sabe lo que se hace. Él es el gran amo, el señor de la tierra número uno. Aunque no lo reconozcan, hasta los diputados que visten de 'progre' le guardan predicamento.

El timonel declama que "si se renuncia al concepto de nación, ¿qué es entonces Cataluña? Una región. Una región con alguna 'particularidad'. Y si somos una región, en nombre de qué reclamamos un autogobierno que vaya más allá de una gran diputación, que es en lo que quieren convertir a las autonomías". El gran problema es la paranoia narcisista.

Altas personalidades del Estado impidieron que un proceso judicial contra él, por sus enredos bancarios, siguiera su curso. Aun así, dirá: "el dolor lo tengo envuelto en un pañuelo que guardo en el fondo de un cajón de la mesita de noche". Son los mocos pegajosos, porque "si algún día, a la hora de ir a dormir, quisiera hurgar en la herida o cultivar el resentimiento, abriría la mesita, cogería el pañuelo, lo desataría y observaría el contenido". La verdad: no hay por dónde cogerlo. Adiós, adiós.

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¿Quién es... Miquel Escudero?
Miquel Escudero

Profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Cataluña. Colaborador de 'Revista de Occidente', 'Cultura/s', 'Artes&Letras' y 'El Correo Español-El Pueblo Vasco'.

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Alquife 25/08/2015 - 11:33h
Don Pujol tiene una biografía propia de un mediocre. Se licenció en Medicina y, afortunadamente, no la ejerció. Se metió a Banquero con menos conocimientos que Rodrigo Rato o Blesa, con el resultado de todos conocido. Se dedicó a construir una nación (primero aparecen los nacionalistas, luego las naciones) y ha contribuido a crear una sociedad enferma, plagada de individuos con complejo de superioridad,( capdevanters de todo en el mundo mundial) incapaz de autocrítica (la culpa de los males siempre es de otros) etc, sin que el genocidio cultural, también llamado inmersión lingüística, el amordazamiento, vía presupuestos de los medios de comunicación, el caciquismo y el clientelismo como formas de acceso a la Administración pública etc. le hayan servido de gran cosa.Junto con Aznar forman la pareja de políticos más nefastos de los últimos 50 años de la historia de este país, España al que los indocumentados denominan Estado Español, perpetrando sinécdoque política.
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:33h
Home, en aquesta trilogia nefasta crec que li hem de fer lloc a Arzalluz, el del Rh propi i exclussiu, el del tan espanyolíssim estatut de sang. Potser encara hi hauria espai per d'altres, però aquests tres comparteixen el nucli dur de l'autoritatrismo i les essències patriòtiques: caudillets tots tres, amb prou dificultat ademeten l'oposició als seus dogmes. Quant al nostre antihomenot, que va dissenyar la Catalunya més emmpetitida que hom podria imaginar, coincideixo amb el nostre amfitrió en la seva valoració i fins i tot podria eixamplar-se la censura fins a retreure-li totes aquelles bestieses que van sortir de la seva gola autoritària. Qui no recorda la comparació racista amb els gitanos; el que al socialistes els enxegassen a prendre per cul de dos en dos o que el Quixot no tenia res a veure amb la cultura catalana, entre d'altres perles? Li deien el virrey, us en recordeu? i va acabar parodiant Lluís XIV, però ha socarrimat, pr sempre mes, tots els que se li han apropat.
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