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Mendoza alerta de la fractura social en Cataluña a causa de la tensión secesionista

El escritor asegura que en el ambiente que se respira en Barcelona "cada vez hay más divisiones" a causa del proyecto rupturista impulsado por el presidente de la Generalidad, Artur Mas, hasta el punto de que en las reuniones sociales la gente evita hablar del tema. Cree que se podría encontrar una solución sencilla, pide diálogo entre ambos gobiernos -nacional y autonómico- y lamenta que "aquí tenemos ganas de vivir con conflictos".

22.03.2014 11:03 h.
3 min
El escritor Eduardo Mendoza
Redacción

El escritor Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) advierte de que en el ambiente que se respira en Barcelona "cada vez hay más divisiones" a causa del proyecto independentista impulsado por el presidente de la Generalidad, Artur Mas. Hasta el punto de que, para no ahondar en esas divisiones, ha constatado que en las reuniones sociales cada vez hay "más silencios, más rodear el tema, para no tener una cena... 'mejor hablemos de fútbol'".

En una entrevista publicada este viernes en El Mundo, Mendoza, poco dado a posicionarse sobre la actualidad política, ha asegurado que la tensión nacionalista "nos está haciendo perder una cantidad de tiempo y energía tremenda que podríamos dedicar a otras cosas". "Me preocupa más la crisis que el problema de Cataluña", ha insistido.

El autor de La ciudad de los prodigios o Sin noticias de Gurb, entre otras novelas, ha criticado la falta de diálogo entre ambos gobiernos, el nacional y el autonómico:

"No sé qué va a pasar. Se viene arrastrando desde hace muchísimos años y todavía nadie ha tenido la idea necesaria para solucionar este problema. Que tengan que resolverlo por la fuerza, no la fuerza bruta, pero la fuerza de la ley o de los hechos consumados, es una de las cosas más preocupantes de este asunto. Son dos monólogos que dicen 'Yo tengo la razón', 'Yo tengo la razón'. Y se repite, es cíclico".

"Aquí tenemos ganas de vivir con conflictos"

Mendoza considera que la solución a la situación actual es una cuestión "de poco calado" que no pasaría por hacer obras costosas y traumáticas en la casa sino llamando "a un electricista experimentado".

El escritor rechaza los "paralelismos" con otras situaciones. "Escocia, Crimea, Bielorrusia, yo qué sé, Kosovo, ¡chico!, vamos a sentarnos a hablar en concreto", señala. Y reprocha a los nacionalistas catalanes que apelen a referencias "del siglo XIV y el siglo XVIII". "Son ganas de complicar las cosas, cuando es relativamente sencillo, como lo es el problema lingüístico, el económico. Siempre que podamos hablar. No sé si todos los políticos esperan que alguien haga una oferta", añade.

Por otra parte, Mendoza señala que el momento actual "es la aceleración de un proceso que siempre ha estado presente". "Como en la República, cuando declaró la independencia, que duró 24 horas. La actitud de Azaña, un hombre tan liberal, tan ágil y pactista, es una especie de rebote. Como Ortega y Unamuno. Hay una auténtica esquizofrenia. Madrid, Cataluña, Barcelona..., quien más quien menos vive a caballo, con familia, trabajo y amigos en los dos lados, va y viene. Barcelona está llena de gente de todas partes. Pero cuando el tema se convierte en abstracto, 'la nación'... No hay cuestión de vivir sin complicarse la vida", explica. Y concluye que "aquí tenemos ganas de vivir con conflictos".

Comentar
jehuro 25/08/2015 - 11:30h
Leyendo entre líneas entiendo lo que quiere decir, pero Sr. Mendoza habrá que comenzar a hablar más claro y mojarse si no queremos que los que han decidido que no quieren vivir con el resto de españoles, continúen engañando y mintiendo para conseguir sus objetivos.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:30h
Jo també estic preocupat. Però lo que més temo és això: que la topada, si es produeix, faci augmentar el 40 per 100. Mentre els indepe siguin un 40 per 100 no em preocupen.
Olegario 25/08/2015 - 11:30h
Apelar al diálogo cuando se pide al otro aprobación a lo que ya ha decidido es exactamente reproducir la situación vivida con ETA, que reclamaba diálogo pero se reservaba la pistola sobre la mesa de diálogo para seguir dialogando. No hay lugar para el buenismo ni para la equidistancia. Es no querer ver o no querer afrontar. Hace falta una dialéctica al estilo de Canadá, basada en la claridad, en el lenguaje concreto y en los significados precisos y contrastables. Hace unos días argumentaba lo mismo a raíz de la estrategia de los "federalistas". (http://cronicaglobal.elespanol.com/es/notices/2014/03/el-federalismo-integrador-de-stephane-dion-5920.php). Una debe saber con quien habla y para qué hay que hablar. La perdíz no admite ya más mareos.
Vicente Serrano 25/08/2015 - 11:30h
Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. (Gabriel Celaya)
quin melic mes bonic tenim 25/08/2015 - 11:30h
Chapeau Vicente.
Uesugi 25/08/2015 - 11:30h
Y lo que queda por ver, Sr. Mendoza, lo que queda por ver.
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:30h
Ja se l'hi veu, que aquest home, que és l'encarnació de la bonhomia, ho està passant malament. I això que diu és d'allò més cert: hem començat a mantenir relacions autocensurades: cerquem punts neutrals que no ens exigeixin posicionar-nos en el camp de batalla i renunciem a defensar algunes veritats de manual, com la bogeria dels secessionistes o l'autocomplaença superba de Rajoy, pel que fa a "l'imperi de la llei". Ja hem vist, per cert, on paren les lleis en el cas de Crimea, és a dir, que si hi ha quelcom que ensenya la política, és que les realitat poden canviar de la nit al dia, així com sona. No és el cas de Catalunya, òbviament, però sí que pot canviart de la nit al dia la nostra convivència diària. I això seria una pèrdua insofrible de soportar.
quin melic mes bonic tenim 25/08/2015 - 11:30h
Hacía muchos años que el sr. Mendoza no se mojaba. Se mojó en su día y no lo ha vuelto a hacer, las consecuencias para los firmantes de lo que firmó no fueron buenas en este "oasis". Ya sabemos uno acabó con un tiro en la rodilla (pero bueno, era un tiro "cassolà"). Está en su derecho. Se agradece que se moje (un poco) ahora. Pero guarda mucho la ropa todavía. Las equidistancias suelen acabar llevándonos a los lugares que los violentos o manipuladores quieren. Gracias de todas formas.
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