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Matiners

4 min

Cataluña da para mucho, y más nuestra historia, para ilustrar el presente. El siglo XIX fue el siglo de las guerras civiles que tuvieron en Cataluña un privilegiado y trágico teatro de operaciones. Tras la Guerra del Francés, la de los Realistas, la de los Agraviats y la Primera Guerra Carlista, le tocó el turno a la Guerra dels Matiners. Éste fue el único conflicto carlista que no se reprodujo en el resto de la península.

Los carlistas luchaban por una monarquía federal y los republicanos por una república federal. Ambas facciones estaban contra el centralismo del incipiente Estado liberal y ninguna dudaba que su nación era España

Corría el año 1846 y España estaba sumida en una crisis institucional permanente, asomando una guerra civil latente. La posibilidad de la solución política propuesta por Jaime Balmes fracasaba. Había intentado solucionar el drama de España con un matrimonio entre Isabel II y el pretendiente carlista, Carlos Luis de Borbón. La patria seguía dividida mientras que se instalaba un sistema, el de la monarquía constitucional, que no satisfacía a las fuerzas sociales reales tal como carlistas y republicanos.

Los carlistas fueron conocidos como los Matiners por su prontitud matinal a la hora de emprender sus acciones, mientras el ejército constitucional todavía descansaba. La peculiaridad de este conflicto -y es la lección que queremos mostrar- fue que junto a las partidas populares carlistas, también se levantaron partidas republicanas en muchas partes de la Cataluña profunda. Como tantas veces, el campo catalán estaba en armas, mientras que el ejército regular de Pavía, con 40.000 hombres, intentaba pacificarlo desde las grandes ciudades.

En comarcas como Bañolas, al igual que en la Catalunya endins, confraternizaron el jefe carlista Marcel·lí Gomfaus y el republicano Victorià de Ameller. Las partidas de diferente signo político se respetaban y no combatían entre ellas. Había un enemigo común profundamente más despreciable: un sistema falso, sin apoyo popular y que sólo contaba con las élites del Estado y sus recursos para ganarse las voluntades. Los carlistas luchaban por una monarquía federal y los republicanos por una república federal. Ambas facciones estaban contra el centralismo del incipiente Estado liberal y ninguna dudaba que su nación era España.

Hoy, en Cataluña, se está engendrando un nuevo sistema jacobino, centralizador, uniformizador desde "estructuras de Estado" que ha creado la Generalidad

Hoy, en Cataluña, se está engendrando un nuevo sistema jacobino, centralizador, uniformizador desde "estructuras de Estado" que ha creado la Generalidad. Un sistema que atenta contra los sentimientos más íntimos de multitud de catalanes que no creen en los proyectos totalitarios y no quieren renunciar a su ser hispano ni catalán. El sistema totalitario que pretende imponer Artur Mas se ha programado en el nombre de una "libertad colectiva". Pero somos muchos los que creemos en las libertades concretas y no en las abstractas. Quizá nos separen otros posicionamientos políticos o concepciones de la vida, pero el momento es urgente y lo suficientemente grave como para saber establecer las prioridades en la acción política.

Nuevamente una élite política pretende imponernos su "cosmovisión", con total impunidad, utilizando en interés particular todos los mecanismos administrativos públicos. Su capacidad de movilización y educación de masas es incuestionable. Mucho más temible que los 40.000 soldados que se trajo Pavía. Por ello, es nuevamente la hora de matinar para que ello no ocurra. Iniciamos un año crucial en el que nadie pude quedarse dormido, ni en casa, ni de brazos cruzados. Entre otras cosas porque el nacionalismo impondrá su "o conmigo o contra mí" y nadie podrá permanecer al margen. La gran diferencia es que para matiners y republicanos, el enemigo venía de "Madrid"; ahora lo tenemos adentro.

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¿Quién es... Javier Barraycoa?
Javier Barraycoa

Sociólogo, doctor en Filosofía y profesor universitario. Es colaborador de la plaforma Somatemps. Entre otros libros, es autor de Historias ocultadas del nacionalismo catalán (2011) y de Cataluña hispana (2013).

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Kasfel 25/08/2015 - 11:33h
Sempre son d’agrair les seves referencies històriques. I pensant en la seva exposició jo diria que ara els “matiners” son els secessionistes. Ens porten 30 anys d’avantatge. 30 anys fen servir els diners de tots per el seu agit-prop amb els resultats que tots coneixem. Hem de reaccionar de forma rapida i contundent.
JR 25/08/2015 - 11:33h
Espanya és una cosa massa seriosa per deixar-la en mans dels separatista dels separadors. Els que ens sentim espanyols i alhora catalans hem de cercar formes de treballar junts contra les dues forces destructives de la nostra convivencia milenaria.
Fraterno 25/08/2015 - 11:33h
Lamento diferir de la interpretación del Sr. Barraycoa, en lo relativo a su valoración del régimen separatista de la región española del nordeste (otrora Cataluña) como 'jacobino'. Como saben, el concepto o término 'jacobino' se basa en las concepciones o prácticas de una de las facciones 'parlamentarias' en la Francia de 1789-1794; la Francia de la denominada 'Revolución Francesa' (...). Si algo caracterizó la práctica o reflexión de los 'jacobinos' fue precisamente su ANTIFEDERALISMO, su visión de la NACIÓN O PATRIA DE LA FRANCIA de entonces como superadora de los regionalismos, localismos o particularismos propios del sistema feudal, vinculados a unos u otros privilegios o dferencias (...); ¿podemos creer que en los regionalistas separatistas del nordeste español existe ese afán, o se comparten esos 'principios' igualitarios, antifederalistas, superadora de privilegios o diferencias locales? ¿por qué, Sr. Barraycoa, en lugar de utilizar ese concepto, el de 'jacobino' (todo 'concepto
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