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Mas intensifica su estrategia para internacionalizar su proyecto secesionista

El presidente de la Generalidad defiende en los medios extranjeros que "en ningún caso el movimiento soberanista catalán es expresión de un nacionalismo étnico, victimista y antiespañol". En cambio, la red diplomática del Gobierno autonómico tiene instrucciones para difundir por todo el mundo que España es un país caótico, intolerante, uniformizador y recentralizador que rechaza el multiculturalismo y que maltrata económicamente a Cataluña. De momento, el único apoyo institucional internacional que ha recibido Mas es el de la xenófoba Liga Norte.

19.01.2014 10:52 h.
5 min
El presidente de la Generalidad, Artur Mas, entrevistado por la BBC
Redacción

"No estoy de acuerdo con el proceso [independentista] que está en curso en Cataluña". Así de contundente se mostró el ministro del Interior de Francia, Manuel Valls -originario de Barcelona-, el pasado 10 de enero durante una visita a la Bretaña.

Lo cierto es que la plan del presidente de la Generalidad, Artur Mas, para internacionalizar su proyecto secesionista no está teniendo el éxito esperado.

La carta enviada el mes pasado a los líderes de la Unión Europea -además de un memorándum explicativo a medio centenar de cancillerías de todo el mundo- pidiéndoles ayuda para celebrar el referéndum independentista no ha cosechado ni un solo apoyo.

Como era previsible, Alemania, EEUU, Francia y la Comisión Europea reiteraron que se trata de una cuestión "interna" española en la que no se iban a entrometer.

Además, la misiva recibió todo tipo de críticas, no solo por parte de la oposición a Mas, sino incluso entre los defensores de la secesión de Cataluña. El propio líder de UDC y portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, se desmarcó de esa estrategia. "Mi opinión sobre esa carta y sus efectos la conoce Mas. Si algún día somos un Estado independiente, una de las asignaturas pendientes es ejercer bien la diplomacia. Y no digo nada más", señaló en una entrevista en TV3.

Mas, en la BBC: el proceso independentista "no se puede parar"

Pese a todo, Mas no se rinde. Este mismo domingo, la BBC ha publicado una entrevista con el líder nacionalista catalán en la que este insiste en que "no se puede parar un movimiento democrático y pacífico" como el que él abandera, y ha cargado contra la actitud del Gobierno español porque, a diferencia del británico respecto a Escocia, "dice que no tenemos derecho a votar".

Sin embargo, la cadena británica destaca otra "diferencia clave" entre ambos casos: mientras el apoyo a la independencia en Escocia se ha mantenido sólidamente por encima del 30% durante décadas, en Cataluña el apoyo a la secesión se ha disparado desde el inicio de la crisis económica.

Y recoge la conclusión de los que se oponen a la secesión: "Este reciente aumento es efímero, una anomalía, una respuesta de corto plazo a una crisis económica a corto plazo que a largo plazo podría tener consecuencias irreversibles".

Mas: el nacionalismo catalán no es "étnico, victimista ni antiespañol"

Por otra parte, este sábado, el diario italiano La Repubblica publicaba un artículo de Mas en el que expone las supuestas bondades de su plan que, según sus propias palabras, "no quiere excluir a nadie".

"La propuesta de un Estado propio es todo lo contrario del victimismo", añade, para inmediatamente después asegurar que "los poderes del Estado español" proporcionan "un trato injusto y lesivo" contra "la sociedad catalana". "En ningún caso el movimiento soberanista catalán es expresión de un nacionalismo étnico, victimista y antiespañol", insiste.

Sin embargo, estas palabras de Mas no concuerdan con la estrategia planificada por la propia Generalidad de cara al exterior. De hecho, un argumentario preparado hace unos meses por Diplocat -la red diplomática del Gobierno autonómico- para difundir el proyecto independentista a nivel internacional insta a lanzar un mensaje muy diferente.

A lo largo de seis páginas, el documento insta a explicar a todo el mundo que España es un país caótico, intolerante, uniformizador y recentralizador que rechaza el multiculturalismo y que maltrata económicamente a Cataluña. Como muestra, basta con recoger los seis capítulos del argumentario: "El modelo español de descentralización ha fracasado"; "La solidaridad ha sido sustituida por la injusticia"; "España ha decidido no convertirse en una sociedad multicultural"; "La Constitución española ya no pertenece a todos"; "Cataluña ha propuesto soluciones, pero España no quiere debatirlas"; y "El movimiento de autodeterminación".

A pesar de todo, los esfuerzos de Mas parecen estar cayendo en saco roto y el único apoyo institucional a nivel internacional que ha recibido su proyecto independentista es el del presidente de la región italiana de la Lombardía, Roberto Maroni, número dos de la xenófoba Liga Norte.

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Uesugi 25/08/2015 - 11:32h
Se debe comprender todo esto como lo que es: una huida hacia delante. A Mas no le queda otra. Debe quemarlo todo a lo Nerón, pues ni él ni ninguno de sus acólitos tiene nada que ofrecer. Catalunya está en quiebra, el proceso independentista es contrario a cualquier negociación, los servicios sociales están en caída libre, la corrupción trepa como ratas en las cuentas de CDC y de sociedades afines... Sólo queda destruir y destruir. No hay nada más, ni patria, ni justicia ni nada. Sólo demolerlo todo con la ingenua esperanza de que algún día Catalunya sea independiente y Mas y los suyos puedan controlarla a su antojo.
Olegario 25/08/2015 - 11:32h
La estrategia destructiva de Mas empezó por su propia estructura: CiU. Si hubiese una maquinaria eficaz en esa conjunción de intereses (Conveniencia i Unió, se habría producido una operación de reconducción o de sustitución. Hasta ahora, CiU ha sido una estructura de poder sostenida con un argumentario dirigido a halagar el ego narcisista de sus electores. Al mismo tiempo le ha servido para ningunear la resistencia social a las maniobras de sus negocios, a extenderlos a todos los ámbitos, al igual que su nepotismo. Ese tiempo ha sido sobrepasado por la acumulación de causas legales y por la expansión radical del argumentario empleado. De la satisfacción íntima se ha pasado a la exigencia de los "merecimientos", capitalizada por ERC. Mas no es el hombre que necesita CiU; en lugar de reconducir, pretende ser caudillo. ¿A dónde vas, CiU?
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:32h
Usque tándem abutere... algí li hauria de dir al GHMas des de dintre del seu partit, si tingués una mica de visió a llarg termini, perquè CDC pot acabar om porta camí d'acabar el psC, sense poder fer-hi front a les seves íntimes contradiccions. En el cas de CiU aquestes passen per defensar el món del capital id els negocis i alhora voler encapçalar un moviment antisistema que portaria bona parte del món que diuen defensar a la més escandalosa de les fallides. Si està caient el Grupo Mondragon, que es va menjar Caprabo, per exemple, on són les multinacionals catalanes que treurien el país cap a endavant? La visió del Palau de Congressos era tot menys esperonadora: semblava més un congrés búlgar o xinés que un partit viu i expressió del poble al que diu voler representar. Mas és el president de la Particularitat nacionalista, no de la Generalitat catalana, a la que ha buidat de significat i de contingut amb la seva obra de desgovern. http://provinciamayor.blogspot.com.es
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:32h
És un desvarieig. Ara bé: el que diuen, de l'Estat espanyol, de "uniformitzador i recentralitzador que rebutja el multiculturalisme", desgraciadament és veritat. Sobretot en mans del PP.
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