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La solución es política

7 min

Días atrás tuve la oportunidad de asistir a un encuentro de personas de cierto prestigio y relevancia social que no están por la independencia de Cataluña. Me sorprendió, y no gratamente, tanto la radicalidad de sus planteamientos, como el soporte que otorgaban al inmovilismo de Mariano Rajoy respecto al problema catalán. Salí de la reunión con muchas dudas y alguna certeza, como por ejemplo que lo más parecido a un nacionalista catalán es un nacionalista español.

El detonante de este cambio hay que buscarlo en la sentencia del TC sobre el Estatuto hecha pública en julio de 2010, que unido a la crisis está a punto de romper las costuras del Estado

Es verdad que la senda escogida por Artur Mas para hacer de Cataluña un Estado independiente no es un modelo a seguir. Recordemos: convocó elecciones anticipadas y perdió 12 de los 62 diputados que había obtenido en las anteriores. Durante la campaña no pronunció ni una sola vez la palabra independencia ni en su programa llevaba nada sobre el particular y, sin embargo, de entonces acá, parece que lo único que existe en Cataluña es la consulta sobre el eufemístico derecho a decidir con la mirada puesta en la manida independencia. Y en base a esa hipotética nueva realidad, desde el Gobierno autonómico se afanan en construir las denominadas estructuras de Estado tales como el Consell Assessor per a la Transició Nacional, el Diplocat o la hasta ahora fallida Agencia tributaria catalana entre otros, aportando medios humanos y económicos sin pararse en barras, mientras por otro lado el Estado del bienestar está siendo desballestado y empieza a ser una caricatura de lo que fue.

No obstante, justo es reconocer que la realidad es tozuda y hace tan solo cuatro años apenas el 19% de la población catalana se declaraba soberanista; en cambio hoy, el 45% de los ciudadanos están por la independencia. El detonante de este cambio hay que buscarlo en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto hecha pública en julio de 2010, que unido a la crisis está a punto de romper las costuras del Estado.

Por otra parte, en Cataluña se tiene la percepción de un cierto ninguneo de buena parte de España hacia Cataluña. Da la sensación que el presidente Rajoy está secuestrado por una pléyade de asesores y desconoce la realidad catalana, si es que alguna vez tuvo conciencia de ella.

Viendo que la situación iba adquiriendo tintes preocupantes, una parte nada desdeñable de la sociedad civil hace tiempo que empezó a movilizarse para hallar soluciones al conflicto catalán. Así por ejemplo, directivos de grandes empresas han hecho llegar por escrito a Rajoy una propuesta en la que defienden que se tomen medidas para facilitar el encaje de Cataluña en España, evitando de ese modo el auge soberanista. Se sabe, también, que cuando no ha sido posible la línea directa con La Moncloa, se ha utilizado la vía del intermediario o mediador, en este caso en forma de políticos o empresarios cercanos al poder para hacer llegar iniciativas concretas que logren desbloquear las relaciones entre los gobiernos de Madrid y Barcelona.

Los gobiernos tienen la obligación de hallar espacios para negociar y dar una salida razonable al conflicto que está generando el "encaje" de Cataluña. El choque de trenes está servido si no cambian las cosas de aquí a noviembre

Con este panorama de fondo, no cabía esperar grandes resultados de la entrevista de los dos presidentes (que se ha celebrado con el affaire Pujol como fondo de pantalla). Artur Mas ha hecho llegar a su homólogo un documento con 23 temas de diverso calado que según él son el núcleo duro del enfrentamiento entre Cataluña y España. Como era de esperar de este encuentro no ha salido ninguna conclusión concreta, si bien el presidente de Cataluña ha reconocido que existe un buen clima de diálogo, pero falta de voluntad política para que se lleve a cabo la consulta. Con estas perspectivas Mas ha anunciado que la consulta se llevará a cabo bajo el paraguas de la legalidad de la ley catalana.

Parece que ambos personajes han sido superados por las circunstancias. Rajoy con la inacción ha permitido que el problema se enquistara. Mas, por su parte, se deslegitimó a sí mismo al plantear una consulta sin informar ni negociar con el Gobierno del Estado y, por tanto, carente de toda legalidad, y eso ha hecho que quedase a merced de la ANC y de los socios de ERC que han visto en él "el tonto útil" que les está haciendo el trabajo sucio, sacando las castañas del fuego y los llevará en volandas a la Presidencia de la Generalidad.

Así las cosas, se ve con especial preocupación la vuelta de las vacaciones, ya que para la Diada -11 de septiembre-, se está preparando una manifestación en Barcelona que se prevé multitudinaria y pocos días después en el Parlamento catalán se aprobará la ley de consultas, con la que el Gobierno autonómico espera convocar la consulta del 9 de noviembre.

En estas circunstancias, los gobiernos tienen la obligación de hallar espacios para negociar y dar una salida razonable al conflicto que está generando el “encaje” de Cataluña. En definitiva, estamos llegando a un punto de no retorno. El choque de trenes está servido si no cambian las cosas de aquí a noviembre. Para que eso no suceda, es necesario que los líderes políticos, de aquí y de allí, entiendan que la solución es política.

Al fin y al cabo, no debería ser tan difícil de comprender.

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¿Quién es... Bernardo Fernández?
Bernardo Fernández

Diputado autonómico del PSC entre 1999 y 2006. Técnico en Restauración de pieles y ex gerente de una empresa dedicada a la restauración de pieles. Afiliado al PSC desde 1980.

Comentar
VictorFrancisco 25/08/2015 - 11:25h
Lo que el articulista propone es que el gobierno ceda. Es un error, no se puede ceder siempre ante la iniciativa recurrente de quien piensa distinto, lo que hay que hacer es tomar la iniciativa. Los independentistas eran una minoría hace 14 años. Han crecido en número porque la iniciativa siempre la han tenido ellos (los nacionalistas). Se sacaron de la manga el Estatut, la idea de nación, cosas que a la gente ni le importaban. Lo promovieron sin descanso con sus medios de comunicación hasta la tortura mediática y han ido llevando a una parte de la gente a su regazo. Y todo aquello que no consiguen lo presentan como irrenunciable. Y lo que sí consiguen ni lo valoran. Siempre hay que exigir más y más. Son insaciables porque son nacionalistas. Hay que tomar la iniciativa y proponer un proyecto político distinto y enfrentado al nacionalismo, que lo venza, como hace C's pero a gran escala española.
Pablo 25/08/2015 - 11:25h
Totalmente de acuerdo con VictoFrancisco. ¿Hasta cuándo tiene que seguir cediendo el estado de derecho ante el chantaje de los nacionalistas?
Olegario 25/08/2015 - 11:25h
Me queda la duda de si el autor (del PSC) de este artículo está reivindicando la tarea de Mas y su línea de actuación política. Mas tenía previsto la salida digna del mártir que ha llegado hasta donde le han dejado. El recuento de sus logros es ser desautorizado en las urnas, liderar un partido para llevarlo a la ruina. Declararse "hijo político" de un mafioso dictador sin escrúpulos, mantener la cabeza bajo el ala ante el desastre, apadrinar la peor gestión de los servicios públicos, llevar el endeudamiento a las cotas más humillantes, conseguir la catalogación de la deuda catalana al nivel de la basura, sobrevivir gracias al Estado al que desprecia y al que quiere dinamitar... ¿seguimos? o dejamos que la justicia siga sus pasos. Lo extraordinario de este país surrealista y esperpéntico es que hay miles de fans de esta gente.
Gelo71 25/08/2015 - 11:25h
¿Hasta cuándo la gente del PSC seguirá repitiendo el mantra de que "El detonante de este cambio hay que buscarlo en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto"? Fue el propio PSC el que provocó la judicialización de la política al aprobar un texto estatutario plagado de ambigüedades. El objetivo, obvio, era que los nacionalistas, incluido el sector catalanista del PSC, pudieran interpretarlo a su manera (en los temas de la lengua o las veguerías, por ejemplo) a la vez que persuadían al resto de España de que todo era perfectamente constitucional ("con una lectura abierta" de la Constitución, añadían algunos). Son muchos años intentando encontrar posiciones de consenso, pero el nacionalismo siempre pide más, en una estrategia clara de ir arañando competencias al Estado para ir allanando el camino hacia la secesión final. En algún momento hay que decir "¡basta!".
MCL 25/08/2015 - 11:25h
Si. Es muy dificil porque este conflicto politico es tambien economico. El politico atañe a la no aceptacion por parte del gobierno catalan de la jerarquia que supone laConstitucion de 1978 como ley suprema.Para los nacionalistas/secesionistas las unicas leyes queacatan son las aprobadas por el Parlamento catalan. Choque delegalidades. El economico es que hay demasiada gente que vive de los presupuestos de laGeneralidad y que esta esta quebrada por mala gestion y presunto latrocinio generalizado. La solucion.....dificil,dificil.
MCL 25/08/2015 - 11:25h
Si. Es muy dificil porque este conflicto politico es tambien economico. El politico atañe a la no aceptacion por parte del gobierno catalan de la jerarquia que supone laConstitucion de 1978 como ley suprema.Para los nacionalistas/secesionistas las unicas leyes queacatan son las aprobadas por el Parlamento catalan. Choque delegalidades. El economico es que hay demasiada gente que vive de los presupuestos de laGeneralidad y que esta esta quebrada por mala gestion y presunto latrocinio generalizado. La solucion.....dificil,dificil.
quin melic mes bonic tenim 25/08/2015 - 11:25h
Quien va por vía equivocada es Mas. No se le puede premiar (como siempre) de ninguna manera cediéndole más competencias, es pan para hoy y hambre para mañana. Eso se acabó. No se pueden premiar las amenazas, los insultos, las chulerias, el adoctrinamiento, las mentiras, etc etc. O caixa o faixa.
quin melic mes bonic tenim 25/08/2015 - 11:25h
El Estatut no se ajustaba a la legalidad, su mínimo recorte fue incluso insuficiente. ¿ estamos en un Estado de Derecho o no ?. Si lo estamos ese Estatut que promovió el PSC no podía salir, ni siquiera con el adolescente Zapatero.
Bernabe 25/08/2015 - 11:25h
Y dale con el agravio de la sentencia del estatut que todos sabemos era anticonstitucional, sólo respaldó 1 de cada tres catalanes y apenas votó el 40% de la gente. ¿Qué había qué hacer? permitir el despropósito zapateríl y aprobar una ley que va contra los cimientos del estado de derecho. Vale ya de tomar el pelo a base de repetir mil veces la mentira.
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