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La semana (catalana) de pasión (o de dolor)

Xavier Salvador
4 min

Empezamos este lunes con el debate parlamentario sobre la resolución que dos grupos parlamentarios han presentado sobre el futuro político catalán. Se trata de un texto que tiene más que ver con la necesidad de coronar a Artur Mas a toda costa que con el mandato ciudadano emanado de las urnas.

Las negociaciones entre Junts pel Sí y las CUP continúan. Los independentistas reiteran, insisten hasta la saciedad, en que no pueden hacer otra cosa que responder al mandato democrático de sus electores con respecto a la hoja de ruta. Ambos, pero especialmente la candidatura de CDC y ERC, parecen tener muy claro que no pueden generar un fraude democrático. Correcto, pero sólo en un sentido.

Resulta que no pueden abandonar el proceso independentista a pesar de tener sólo un 48% de los votos emitidos el 27S (eso sería un delito de lesa majestad esgrimen) y, en cambio, sí que pueden aunar dos programas políticos de gobernación que están en las antípodas uno de otro. Al parecer, eso no es ningún fraude democrático y que los demócratacristianos independentistas de Junts pel Sí tengan una visión sobre el aborto o sobre la propiedad privada diferente a los antisistema de la CUP es de lo más normal del mundo… Según muestran, aceptar sus exigencias no supone, por tanto, ningún fraude democrático. La sonrisa, o lo siguiente, aflora por todos lados…

El martes el Gobierno español recurrirá. Obvio y lógico. Una resolución que habla de quebrar el orden constitucional y desobedecer el ordenamiento jurídico vigente no puede dejarse pasar como si fuera una menudencia. El miércoles el Constitucional puede empezar a dictaminar y el jueves, día de pasión, o día de dolor, Artur Mas demostrará en sede parlamentaria que todos sus intentos de encumbrarse como presidente catalán son infructuosos. Que no ha ganado ni con el apoyo de los republicanos, la CUP, la ANC, Òmnium Cultural… ni todo el presupuesto público puesto al servicio de la causa soberanista. 

Mas perderá. No pasa nada, siempre ha sido un perdedor, en el Ayuntamiento de Barcelona o en la Generalitat de Cataluña frente a Maragall o Montilla. Cataluña seguirá sin presidente.

El Constitucional, a renglón seguido, puede hacerlo, regular, mal o muy mal. En ningún caso lo hará bien. ¿Por qué? Sencillo, que ese tribunal de garantías deba resolver sobre cuestiones políticas tan elevadas demuestra el fracaso intrínseco de la política en sentido conceptual.

Entramos en una semana esquizofrénica, un nuevo episodio del sainete que vivimos y padecemos. Es una lástima que toda la atención la tengamos puesta en estos menesteres y no en los que nos podrían diferenciar como país y como sociedad en materia económica y social. La política, mejor dicho la politiquería, se ha apoderado de nuestras vidas. La semana será apasionante, pero dolorosa. Y, al final, seguiremos cerca de donde estábamos. En el precipicio, al borde de la nada.

 

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy dirijo CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía en estado puro, vamos.

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Marino 09/11/2015 - 15:02h
A mí no me extraña lo de que, según para qué, cometen un fraude hacia sus electores o no. Lo que, si no fuera por lo grave del asunto, me llevaría a la carcajada es el argumento de la señora Nogueras en la Sexta, cuando los da, ya que generalmente lo que hace es sonreír, de que tiene mas del 50% de los votos porque los de Podemos no se deben contabilizar ni como sí ni como no, que parece ser que es lo que les dijeron, ya que Errejón no lo desmintió. Entonces tienen mayoría absoluta, no la cualificada que dijeron en otro tiempo se necesitaba. ¿Es esto un fraude hacia los electores? ¿De quién o de quiénes? ¿No tienen los independentistas, y los que plantean "enamorar" a la sociedad catalana, nada que decir?
EduardoPinzolas 09/11/2015 - 15:02h
“El Constitucional, a renglón seguido, puede hacerlo, regular, mal o muy mal. En ningún caso lo hará bien. ¿Por qué? Sencillo, que ese tribunal de garantías deba resolver sobre cuestiones políticas tan elevadas demuestra el fracaso intrínseco de la política en sentido conceptual.” Discrepo. ¿Por qué? Sencillo, porque ese tribunal de garantías, dictamine lo que dictamine, ni va a arbitrar en un enfrentamiento ideológico ni mucho menos va a defender una idea política determinada en detrimento de otra, es decir, no va a resolver sobre un conflicto o cuestión política. Lo que hará, en cambio, es actuar en defensa de un principio de convivencia democrático como es el respeto al orden constitucional. Decir que el TC actuará políticamente sobre la resolución parlamentaria rupturista y de insurrección aprobada hoy no sólo es abonar el argumentario victimista del nacionalismo, sino también hacerle un flaco favor a la democracia.
EduardoPinzolas 09/11/2015 - 15:02h
El “fracaso intrínseco de la política” empezó a darse cuando un presidente decidió adoptar la estrategia de la exigencia intransigente y del chantaje (“si no quieres darme esto ahora, te vas a encontrar con un problema de narices”); cuando, acto seguido, puso a todas las instituciones fuera de la neutralidad y al servicio de su proyecto; y cuando, en su loca huida hacia delante, ha llegado al desafío descarado y ultramontano, a la legalidad y la convivencia. Pero venga, dialoguen y traten de negociar con Mas, Junqueras, Baños, Forcadell, Casals, Sánchez y tutti quanti. En definitiva, hagan con el nacionalismo el triste papel que está haciendo ahora mismo Junts x Sí con la CUP: prometan, concedan y firmen lo que haga falta, ¿a cambio de qué?
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