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La pitada al himno en la Copa ratifica que el independentismo se basa en el odio a España

Miles de aficionados dedican una estruendosa pitada al himno nacional de España y al Rey Felipe VI. Se desmonta el discurso de algunos dirigentes independentistas, como Artur Mas y Oriol Junqueras, cuando una y otra vez aseguran que sus planes rupturistas no van "contra España". La pedagogía del odio a España viene de lejos.

30.05.2015 21:27 h.
8 min
Redacción

Miles de aficionados -la inmensa mayoría de los asistentes al Camp Nou- han dedicado este sábado una estruendosa pitada al himno nacional de España y al Rey Felipe VI en los momentos previos a la final de la Copa del Rey disputada entre el F.C. Barcelona y el Athletic Club de Bilbao.

De esta forma se ratifica que el proyecto secesionista que promueven los partidos independentistas catalanes y vascos no es tan respetuoso como quieren hacer ver sino que se basa fundamentalmente en el odio a España.

Cae el discurso de que el independentismo no va "contra España"

La casi unánime pitada y los numerosos gestos ofensivos hacia los símbolos de España realizados este sábado en el Camp Nou desmienten de forma contundente los discursos de algunos dirigentes independentistas, como el presidente de la Generalidad y de CiU, Artur Mas, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, cuando una y otra vez aseguran que sus planes rupturistas no van "contra España".

De hecho, como se puede ver en las imágenes, el propio Mas -situado junto al Rey- no ha podido evitar esbozar una ligera sonrisa durante la pitada. Ni han faltado las risas y los comentarios jocosos de los comentaristas que realizaban la transmisión para TV3. También se han coreado gritos de "independencia" en el minuto 17.14.

De nada han servido los llamamientos al respeto a los símbolos -por muy ajenos que puedan sentirse- realizados por múltiples personalidades y entidades de la sociedad civil, como SCC, o por diferentes deportistas españoles (incluido Pau Gasol). Tampoco han hecho efecto las advertencias de la Comisión Antiviolencia ni del Consejo Superior de Deportes, alertando de posibles sanciones. El independentismo y el nacionalismo ha mostrado, de nuevo, cuál es su verdadero rostro.

El "corte de mangas" de Homs al himno de España

Esta es la tercera vez en los últimos años en que nacionalistas catalanes y vascos dedican una descomunal pitada al himno de España durante una final de Copa.

La anterior ocasión ocurrió en el estadio Vicente Calderón, en Madrid, en el año 2012. Y previamente, en 2009, durante la final disputada en el estadio de Mestalla, en Valencia, se produjo un espectáculo similar.

En esa oportunidad, además, entre los que más énfasis pusieron en demostrar su odio a los símbolos de España se encontraban el actual eurodiputado de CDC, Ramon Tremosa, y el portavoz de la Generalidad y consejero de la Presidencia autonómica, Francesc Homs. Según recogió en su momento El Periódico, Homs "homenajeó al himno con un corte de mangas".

La pitada de este sábado, en cambio, ha contado con el aval previo de la futura alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien esta misma semana justificaba la ofensa apelando a "la libertad de expresión".

Reparto de silbatos para pitar al himno y al Rey

Por otra parte, el boicot a los símbolos de España de este sábado no ha sido una acción espontánea. Diversas entidades independentistas han repartido miles de silbatos a las puertas del estadio y han difundido un manifiesto titulado "Por la pitada al himno español y a Felipe de Borbón".

El texto, que insta a "dejar de ser súbditos" de España porque "nos quiere humillar", ha sido suscrito, entre otros, por Catalunya Acció, Sobirania i Progrés, el CADCI, la Plataforma pel Dret a Decidir, International Comission of European Citizens, la Fundació President Macià, Ara o Mai y Catalunya diu Prou.

Desde Catalunya Acció, la entidad presidida por Santiago Espot, han dejado claro cuáles son sus pretensiones. "De España no queremos nada, ni el aire que hemos de respirar", señalan en un comunicado, en el que instan a pitar "hasta que les revienten las orejas".

Una pedagogía del odio a España que viene de lejos

En cualquier caso, la pedagogía del odio a España cultivada por el nacionalismo y el independentismo catalán es habitual y viene de lejos. Los ejemplos son numerosos. Basta con recordar el simposio 'España contra Cataluña: una mirada histórica', organizado en diciembre de 2013 por Instituto de Estudios Catalanes (IEC) con el aval de la Generalidad.

En febrero pasado, el Ayuntamiento de Solsona -en manos de ERC- organizó un carnaval que se convirtió en un alegato violento contra "los españoles" y en una apología del independentismo más radical, incluyendo una inaudita retransmisión a través de la red de televisiones locales de Cataluña.

En abril, durante un acto organizado por la ANC, Òmnium Cultural y la AMI en el Palau Sant Jordi, se lanzaron vivas a la organización terrorista independentista Terra Lliure desde el escenario.

TV3 equipara a España con un maltratador

TV3 constituye un capítulo aparte. En un reciente documental, la televisión de la Generalidad no dudó en equiparar a España con un maltratador para promocionar el proyecto secesionista de Mas y Junqueras.

La televisión autonómica también ha equiparado a Rajoy con Hitler, y a varios ministros con dirigentes nazis. Eso sí, siempre en tono jocoso. En ninguno de los dos casos el CAC estimó que TV3 se hubiese ultrapasado en sus funciones como televisión pública.

"Muera España" y quema de banderas de España

En enero del año pasado, el Ayuntamiento de Barcelona dedicó una plaza al creador de la estelada, Vicenç Albert Ballester Camps. Ballester firmaba sus escritos con el acrónimo VICIME, que significaba: "Viva la independencia de Cataluña y muera España". La decisión de homenajear a Ballester recibió el apoyo de CiU, ICV-EUIA y ERC.

También hay que destacar que es costumbre quemar banderas de España en las manifestaciones de los grupos independentistas más radicales en la Diada del 11 de septiembre y en otras celebraciones (1, 2, 3, 4, 5 y 6)

Adoctrinamiento a menores en el odio a España

Pero el odio a España también se inculca en la escuela, como se pudo comprobar en el polémico reportaje realizado en 2012 una escuela en Deltebre (Tarragona), donde los menores eran adoctrinados en el independentismo.

Años antes, en 2006, la Plataforma Pro Seleccions Esportives Catalanes, entidad generosamente subvencionada por la Generalidad, lanzó un spot en el que un niño con la camiseta de la selección española obligaba a otro a quitarse la camiseta de la selección autonómica de Cataluña si quería jugar con ellos. La justicia sentenció que el anuncio -que había recibido el aval del CAC- incitaba a la discriminación.

Tras la clamorosa pitada contra el himno de España de este sábado, solo cabe esperar para ver si la Generalidad -aficionada a llevar a los tribunales manifestaciones de supuesto odio "por motivos de nacionalidad"- o el Síndic de Greuges -dedicado últimamente a denunciar ante la Fiscalía los nombres ofensivos que ponen a los caballos en Ciudad Real- también actúan de oficio contra esta flagrante incitación al odio.

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EduardoPinzolas 03/09/2015 - 20:04h
Tristeza, bochorno y profundo asco al ver el resultado palpable de lo que el nacionalismo pujolista ha introducido en la mente de mucha gente. Y preocupación, también eso, porque la brecha abierta va a durar muchísimo y ni tan sólo es seguro que pueda cerrarse algún día. Esto es lo que buscaban y aquí está. Ganas enormes de marcharme de aquí.
Pepitox 03/09/2015 - 20:04h
Son las herramientas del totalitarismo. Con esa presión ambiental, ¿quién se atreve a discrepar? El que no haya pitado lo habrá tenido difícil para mantener el tipo. En todo caso, quien lo ha hecho fatal es la organizadora del evento, la Real Federación Española de Fútbol, que debería haber tenido un poco de dignidad y haber ordenado inmiediatamente la anulación del partido y la toma de medidas disciplinarias para los dos equipos. Así se les habría acabado la tontería.
Antoni Ferret 03/09/2015 - 20:04h
1) Ha sigut una gamberrada. Ho sento molt. / 2) Ara bé: és un d'aquells moments que cal recordar que "tot això" no ve de "30 anys de nacionalisme", com voldrien alguns, sinó d'una inqualificable Mala Sentència del TC de 2010. A partir de llavors s'ha precipitat tot. I el principal culpable va ser el PP, que va impugnar l'Estatut, en una actitud vergonyosa. / 3) És ridícul que aquest diari escrigui "el Instituto de Estudios Catalanes". Això sí que és NACIONALISME. Ningú no diria "la Reial Acadèmia Espanyola". / 4) De la Generalitat actual no cal que n'esperin res, que no és vàlida. La "Generalidad", que diuen vostès.
Mateos 03/09/2015 - 20:04h
No voy a valorar si es o no NACIONALISMO escribir en español Instituto de Estudios Catalanes. Tampoco sé si nadie diría en catalán Reial Acadèmia Espanyola, pero lo que sí es cierto en que en TV3 y otros medios, cuando se refieren al Real Madrid dicen Reial Madrit; y cuando citan al rey de España lo hacen como Felip VI. Me acuerdo de uno que se llama Josep Lluis hasta en la China Popular.
Mateos 03/09/2015 - 20:04h
Y de paso le diría al "corrector emérito" de Antoni Ferret que se repase el libro de estilo de Crónica Global (ver punto 2.3.a)
m.a. 03/09/2015 - 20:04h
Afortunadamente, me he quedado dormido antes del inicio del partido. Con Barcelonina, la sonrisilla de nanomas, repugnante al tiempo que pone de manifiesto la baja catadura moral de ese despreciable personajillo que a mi entender tiene, políticamente hablando, las horas contadas. Su careto de malo de cómic barato resulta repulsivo. A ver que vota el psccc barcelonés, veremos si le queda un resto de vergüenza. Lo dudo.
JuanPerez 03/09/2015 - 20:04h
DEs que Felipe Gonzàlez va dir allò de què les bronques, les xiulades i les crítiques anaven amb el càrrec, tots hem entès que hi ha una certa màniga ampla per mostrar públicament el rebuig i la contrarietat, i que all`po de les bones maneres que faciliten la convivència són part d'un passat ultralunyà. Ara bé, si acceptem això, i no em semblaria malament, al capdavall el poble es sobirà, fins i tot per fer el ridícul, el que cal fer és evitar aquestes situacions ofertes en safata d'or als ferèstecs nacionalistes totalitaris i posar-hi remei des de l'organització. Per exemple, que el Rei no presideixi l'acte i que delegui en el President de la Federació, que és l'organitzadora del partit. O fins i tot retirar-li el nom de Copa del Rei i anomenar-la Copa Federació. No sé, potser així acabaríem amb aquests espectacles que diuen moltíssim de l'avenir que ens esperaria sense la solidesa del Estat central.
EduardoPinzolas 03/09/2015 - 20:04h
Permíteme Juan que, con todos los respetos, discrepe, pero eso que propones me parece hacer pagar a justos por pecadores. Me recuerda a aquello de llenar de pilonas todas las aceras para evitar que los coches aparquen encima de ellas o, hiperbolizando, a cerrar las joyerías para no tentar a los ladrones a atracarlas. El problema no está en la institución, el nombre o la representación física, sino en la falta de respeto (que no sólo mal gusto) de un sector de población que luego es muy proclive a reclamar y exigir respeto para lo propio y que se rasga las vestiduras y moviliza a sus mesnadas porque a un imbécil se le ocurre poner determinado nombre a un caballo. Y, como decía alguien por aquí, la falta de respeto a los símbolos es el símbolo (valga la redundancia) de la falta de respeto y el desprecio a todo lo demás y por ahí se empieza a marcar la senda para actos mucho más graves (que ojalá nunca lleguen a tener lugar).
JuanPerez 03/09/2015 - 20:04h
Eduardo. vui mirar-ho des de la preservació d'un dret fonamental: el dret la discrepància, emparat per la nostra Constitució. Si repasses les sentències dels tribunals pel que fa a la llibertat d'expressió de la discrepància, han emparat coses molt més grosses que aquesta manca de respecte que només retrata els qui la practiquen i qui somriu, com dient: "heus ací aquests barroers, heus ací els meus poders, Altesa." Per això, entre els possibles càstigs cada vegada m'inclino més per la sanció que obligui tots dos clubs a jugar totes les fases de la propera copa, sense estalviar-se'n cap ni una. Segur que s'hoi pensarien dues vegades abans de veure amb tanta passivitat certes actituts politiques, que no pas esportives, dels seus seguidors. És molt significatiu que una obra d'art com el regateig de Neymar es veiés, però, com a un insult; no pas els xiulets contra els símbols de l'estat. Els tribunals, però, sempre empararan la lliberat d'expressió, fins i tot en això.
RS 03/09/2015 - 20:04h
[Antoni Ferret] Con todo el respeto a la lengua catalana, esto de poder traducir o no traducir se está volviendo pesado. Si uno habla castellano y dice Generalidad, Lérida, Instituto de Estudios Catalanes, o Academia Francesa, es perfectamente comprensible y no veo cuál es el problema. Tú cuando hablas de una institución china, ¿dices su nombre oficial en mandarín en vez del equivalente catalán? Seamos serios.
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