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La insoportable levedad de la amenaza

Xavier Salvador
2 min

El viernes a la tarde, agotados, la mayoría de catalanes pusimos rumbo al fin de semana. Habíamos vivido unos días intensos en materia política. Las sesiones del Parlament, el enquistamiento del independentismo con su hoja de ruta no legitimada en las urnas, la flojera que produce el programa de CUP en muchos ciudadanos se había constituido en una preocupación, por insistencia casi en una amenaza.

No se hablaba de otra cosa en el mundo económico y de los negocios barcelonés: ¿qué pasará ahora, iremos a elecciones anticipadas? ¿Acabaremos asistiendo a un esperpento en varios actos protagonizado por la CUP y Junts pel Sí? ¿Dimitirá Artur Mas por dignidad? Todos los interrogantes quedaron diluidos en unas horas. Casi en minutos.

No es que sepamos más sobre esas preguntas sin respuesta, es que la realidad nos ha puesto frente a otro espejo, delante de una cuestión de verdad más inquietante y peligrosa: el yihadismo y su locura asesina. Nada es comparable a la barbarie, a la carnicería vivida en la capital de Francia. Las vidas humanas sesgadas gratuitamente pasan por encima de cualquier otra preocupación.

La situación política catalana es leve como amenaza si se analiza en un contexto más amplio, cenital y distante. No tiene salida futura, es un pequeño terremoto en un vaso de agua, incomparable con lo acontecido en París por más que algún ruín personaje como el economista convergente Xavier Sala-Martín se empeñe en tuitear barbaridades demostrando una falta de sensibilidad deplorable y una visión demasiado simplona de sus análisis políticos.

Los europeos, los ciudadanos de todo el planeta, en definitiva, nos enfrentamos a un riesgo que por desgracia no es tan leve como la política regional: un movimiento global de fanatismo, una barbarie latente e imprevisible. Eso es de verdad importante e insoportable. Por más que vivamos con intensidad, preocupación y desespero las cuitas que ocupan nuestra comunidad, por insoportables que resulten las idas y venidas del nacionalismo gobernante, lo de aquí es leve visto con perspectiva. Como escribió Milan Kundera, insoportable, pero leve.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy dirijo CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía en estado puro, vamos.

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Ruetrousseau 16/11/2015 - 22:23h
Pues sí, tiene Ud razón, en este mundo hay cosas muchísimo más importantes que la suerte del "procés" y de Mas
Alquife 16/11/2015 - 22:23h
Sobre el "colorines" SiM: http://alquife-porlaizquierda.blogspot.com.es/2015/11/imbeciles-vi-xavier-sala-martin.html
Elena 16/11/2015 - 22:23h
Es verdad. La presencia de un hecho tan inexorable en su verdad pone de manifiesto lo mezquinamente insidioso de un discurso que no produce más que división y malestar.
fereyes 16/11/2015 - 22:23h
Gracias Alquife por tus agudos comentarios en el blog y por poner en su sitio a personajes tan mendaces y nocivos como Sala i Martí.
Marino 16/11/2015 - 22:23h
El fanatismo asesino es el que nos debe preocupar ahora. Los seres humanos no terminamos de aprender a distinguir el bien del mal ni a responsabilizar adecuadamente a los autores de la barbarie.
serena 16/11/2015 - 22:23h
si, y encima nos presentan "desconexiones" que nos proyectarían hacia un vacío incierto lejos del paraguas europeo. Creo sinceramente que ahora TOCA repensar todas nuestras prioridades y nuestra interacción social.Toca apaciguar ánimos en vez de solivialtarlos limar asperezas en vez de afilarlas. En una palabra, humanizar nuestra convivencia. Hace mucho frío allá fuera.
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