Menú Buscar

La familia Jones y las vidas rotas del 'Hola'

El modelo de las revistas abunda en progenitores encarcelados, hijos en paradero desconocido, fracasos sentimentales y económicos. La película favorita de los Oscar, sobre el alzhéimer. ¿Podría ser peor?

21.02.2015 11:30 h.
6 min

El doctor Aitor Miquelarena nos canta las cuerenta en bastos por haber supuesto que Iñaki Williams es el primer negro del Athletic de Bilbao. En los sesenta, Miguel Jones Castillo, de los Jones de Bilbao, jugó en el Atlético de Madrid, que según Miquelarena es el equipo filial del Athletic en la capital de España. Los Jones procedían de la Guinea Española y se trasladaron a Vizcaya por razones laborales cuando Miguel Jones era un niño.

Familia acomodada hasta el punto de que el chico Jones fue a la universidad. Allí destacó Miguel tanto por sus aptitudes académicas para las ciencias económicas como por sus prestaciones atléticas. Era un velocista tremendo. Fernando Daucik, a la sazón entrenador del Bilbao, lo descubrió, pero la "política" vascuence de fichajes le impidió jugar con la camisola de los leones. Miguel se había criado en Bilbao, pero no era de Bilbao.

El Atlético de Madrid lo contrató en 1959 y con los colchoneros conquistó Jones una Liga, dos Copas del Generalísimo y un Recopa de Europa. Polivante, rápido, un portento que no llegó a debutar en partido oficial con la selección española. Jugó un amistoso, eso sí, entre el Real Madrid y España y hay un cromo que lo certifica. Jones se retiró en el Osasuna y ahora vive tranquilo en Bilbao, su ciudad. A los Jones en Bilbao se les llama con J, igual que al James del Madrid.

Tras la prolija explicación del doctor (en Economía) Miquelarena, viene la disertación antropológica a cargo del mismo autor, el prócer Aitor, un pozo sin fondo de sabiduría. En su muy autorizado juicio, los vascos son previos a neandertales y cromañones, por lo que los negros proceden del tronco central del vizcainismo. Así, sin discusión, como que la tierra es redonda.

De la prensa del corazón, la portada del Hola con Antonio Banderas y su hija Stella del Carmen durante unas vacaciones hace ocho meses (en plena separación) en el Machu Picchu. Hola cuenta también que Gonzalo Miró se ha emparejado con la cantante Malú. El corazón bosteza sumido en las vicisitudes de Belén Esteban en la conejera de Guadalix de la Sierra. Un pestiño, como lo de Chabelita en Londres, que dedica las mañanas a aprender inglés y las tardes a hacer compras.

El modelo de familia que se desprende de las revistas es de progenitores en la cárcel e hijos en Londres, en el Gran Hermano o en la más absoluta miseria. Todas las portadas son el reflejo de vidas rotas, una parada de los monstruos que llama más a la compasión que a la envidia; un catálogo de fracasos sentimentales, económicos y hasta escolares. En el opúsculo "Revistas del 'corazón', crisis económica y cambios de modelos vitales", del también doctor (en Medicina y Derecho) Trilladas, queda de manifiesto que el lujo ya no es lo que era, que en los casinos se ha pasado de pajarita a la gorra de beisbol y las gafas de sol, que ya no existe Saint Tropez y que ni siquiera Julianne Moore es pelirroja de verdad.

Moore se perfila como gran protagonista de los Oscar, otro ejemplo elocuente de la degradación moral y cultural de Occidente. Los socios de la peña Los Charnegos ponderan tres cintas: el biopic de Stephen Hawking, una película sobre un batería de jazz y su profesor (que al parecer es como el de 'La chaqueta metálica') y el francontirador de Clint Eastwood. Según ellos, las tres contienen la noción implícita del pensamiento fuerte, aunque no queda nada claro en qué se puede parecer Hawking a un soldado o a un percusionista.

La actriz del momento, Moore, es la protagonista de 'Siempre Alice', una historia sobre los estragos del alzhéimer que abunda en los tópicos poéticos del olvido más que en los efectos prácticos de una enfermedad mortal. Aún nos podríamos poner más tristes, por lo que será mejor hablar de política.

Albert Rivera es el hombre de moda. Iguala en fama a Pablo Iglesias y en lugar de salir en el Vanity Fair con guantes de boxeo y maquillado en exceso, aparece en El País y en El Mundo como la gran esperanza para la regeneración de la vida política española. Hoy, el suplemento La Otra Crónica le dedica una página con datos tales como que él mismo se lava y se plancha, que se compra dos trajes de Hugo Boss al año porque se le ajustan a la plantilla corporal, que nada y monta en bicicleta estática, que se pirra por los zapatos y que se ha echado novia, pero no dice quién es. La ficha completa del político en la cresta viene de la firma de la rigurosa e imprescindible periodista Silvia Taulés.

Más periodismo y crónica social de altura. Arturo San Agustín, en La Vanguardia, escribe sobre el todavía alcalde Xavier Trias, a quien imputa la conversión de la Diagonal en el velódromo más grande del mundo, brillante y ajustada definición de la drástica reducción del espacio vital del peatón. No sería descartable que Trias hubiera llegado a un pacto secreto con Ada Colau y la Unión de Ciclistas Incívicos (UCI) para imponer el uso obligatorio de bicicletas, patines, patinetes y/u otros artefactos con cojinetes para "andar" por la calle.

¿Quiere hacer un comentario?