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La Disidencia opera bajo las siglas CLAC

Miriam Tey, Ana Nuño y otros discrepantes organizan la resistencia cultural. Sabino Méndez, Ramón de España, Espada, Ovejero, Trapiello, Alex Tercero, Manel Manchón, Guix y Fidalgo ya se han apuntado.

26.04.2015 10:22 h.
5 min

"Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos... ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos...". Sí, se ha utilizado mil veces, pero es tan conocido y perfecto... El guión de Goscinny. Axtérix, Obélix y el Imperio Romano. Dibujos de Uderzo. Nadie ha dibujado al alcalde de Móstoles o a El Empecinado.

La Resistencia. La disidencia, mejor dicho; el derecho a pensar. Las escaramuzas en la aldea gala no son el imperio español contra los catalanes sino la Cataluña oficial, la del Régimen Pujol, CiU y la Moreneta budista, la farsa y la sardana, contra las personas, contra las libertades y contra el desarrollo natural y libre de la sociedad, ergo progreso.

A la disidencia no le hace falta medios. Pensar es free. Y ahí es donde radica la ventaja biológica de las cucarachas, sinónimo de "unionistas" en Catalonia. La cultura oficial dispone de muchos popes y todos los medios, premios, subvenciones, bornes, enchufes, programas y exposiciones. Es la cultureta, adiposa y flatulenta, con las arterias grasosas, tan entregada como capaz de adular a Francesc Homs y Ferran Mascarell, popa y proa de la renovación de género castellero, la historia del odio y de la raza almogávar. Prenafeta y Mofeta entertainment. Pura basura. Ni mierda de artista, sino de político. Sedicentes.

Acaba de surgir en Barcelona un Clac contra la dictadura del clic automático de que la cultura no es cultura sino una forma de no trabajar. Clac, Centro Libre de Arte y Cultura. Dispone de una magnífica sede virtual entre el Museo de Historia de Cataluña, el CCCB, el MACBA, el MNAC y el Valle de los Caídos del Borne. Justo en tierra de nadie, a la intemperie y en dirección contraria está el CLAC.

Sabino Méndez, Ramón de España, Arcadi Espada, Félix Ovejero y Andrés Trapiello ya han firmado sonadas intervenciones en el CLAC, conferencias, debates y entrevistas. En el colmo de la osadía se ha llegado a celebrar un acto titulado "Los otros periodistas" con un grupo de disolventes de la prensa digital, un elenco de periodistas irredentos, irreverentes, paparras y preguntones. Gente inquieta e inquietante pastoreada por Pau Guix, autor, productor y director de escena. Entre los clandestinos, el fundador y director de CRÓNICA GLOBAL Alejandro Tercero; el periodista Manel Manchón, de Economía Digital; Nacho Martín Blanco, azote de Pilar Rahola y hombre de seny a pesar de ser periodista politólogo; y el último punk, Sergio Fidalgo.

Sucediéronse las anécdotas y chascarrillos junto a las objeciones y disertaciones en una tenida acontecida el 23 de abril en el Círculo Ecuestre, que no registró daños tras el paso de los hunos. Tercero diseccionó los mecanismos de presión de la Generalidad, la versión única de la prensa biempensante y el ambiente de casinillo de los corrillos con los correveidiles de Quico. Todo ello sin incurrir en descalificaciones, sino en datos, por la deformación de ser economista. En su vez Manchón pidió rigor para ganar la batalla de la credibilidad y Nacho Martín demostró que se puede hablar con los nacionalistas en su propio idioma pero con otro lenguaje. Por su parte Fidalgo, que venía de firmar libros y se iba a firmar libros de Me gusta Catalunya, me gusta España, probó la consistencia de los cimientos y paredes maestras del noble edificio al anunciar en primicia la creación del "MERDACAT", suma artística del CATN, el DIPLOCAT, el METEOCAT, el TRINCACAT y el Consell Executiu del Estat Propi Català.

El Círculo Ecuestre aguantó la embestida. Jamás vivió un San Jorge igual. Un escándalo organizado por el antecitado Guix y Ana Nuño, poeta, ensayista, crítica, traductora, musa, mística y realista. Y con el empuje, talento y excelencia de la editora Miriam Tey, que ha columbrado montar una especie de Fuerzas Francesas del Interior anárquicas, dispersas, contradictorias, indómitas, libres y famélicas, pero rocosas, tenaces y espartanas hasta el punto de que el CLAC planea más acciones y no en el periodismo, sino en lo que es propiamente la cultura, de la antropología a la literatura, del ojo a la oreja, de la ópera al cómic y del teatro al volapié.

El suprafirmante, si hubiera estado (en condiciones), hubiese pedido un caballo para discrepar de Fidalgo. A mi me gusta Espanya y me encanta Cataluña. Aunque por no discutir con Obélix, ¡Viva Catalunya y Visca España!

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