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La Cataluña cañí

Francesc Moreno
3 min

El movimiento nacional, en su intento de perpetuarse en el poder, ha entrado en una pendiente de degradación que parece no tenir fin. No tiene suficiente con convertir los medios públicos en un NoDo permenente. Ni con la utilización partidista de las insitituciones públicas sin el menor recato. Ni con la utilización sectaria del 11 de septiembre. Ahora pretende presentarse como un movimiento apartidista y cuasi apolítico, y para ello no duda en utilizar a folclóricas, cantantes y cineastas oficiales del régimen, deportistas, famosillos y apesebredos de toda índole para reforzar el flanco populista de su oferta.

Lo más terrible es que la reacción en Cataluña, aunque crece cada día, es todavía muy débil

Tenemos a las chicas de la sección femenina, a la monja con gorrita de Ferrari jugando al tenis, a la tertuliana de tele-basura, a payasetes enriquecidos al socaire del poder político, a entrenadores de fútbol, en definitiva, a todo aquel que por devoción o por interés se presta a la charlotada. Triste, muy triste, sobre todo para los que ya tuvimos que sufrir la España cañí.

Dicen que quieren construir un país nuevo. Si lo consiguiesen, ya se vislumbra cómo sería ese país. Si ahora actuan así sin tener todo el poder, si llegan a tenerlo, utilizarán los problemas que ellos habrán creado para, amparados en el discurso del enemigo exterior e interior, convertir Cataluña en una versión propia de república bananera.

Algún independentista me dice que esto ya se arreglará cuando Cataluña sea independiente. Pero lo de que el fin justifica los medios ya sabemos que además de inmoral acaba convirtiendo los medios en el fin en sí mismo. Y si a alguien de buena fe no le gusta, ya le purgarán. Terrible.

Pero lo más terrible es que la reacción en Cataluña, aunque crece cada día, es todavía muy débil. Sólo hace falta ver que los más combativos con la deriva populista y las falsas promesas de que la independencia nos llevaría a un paraíso en la tierra estén siendo los de Unió. Con todo, mantengo la esperanza de que el virus todavía no haya contaminado a la mayoría de catalanes.

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¿Quién es... Francesc Moreno?
Francesc Moreno

Presidente del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL. Licenciado en Derecho. Ha sido profesor de Derecho financiero en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Derecho mercantil en la Universidad de Barcelona (UB). Ha sido vicepresidente de La Seda de Barcelona. Fue el editor de El Debat y Tribuna Latina.

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quin-melic-mes-bonic-tenim 25/08/2015 - 11:09h
Gran artículo, aunque no solo Unió se rebela.
Jokin 25/08/2015 - 11:09h
¿Y qué me dicen de los PILATOS que callan como p....? ¿Donde está Serrat, Poveda, Los Estopa y tantos y tantos...cobardes o peseteros...? Mi última decepción JOSEP MARIA POU, al que creía un tipo decente y valiente y que ayer en una entrevista en Diari de Tarragona, a la pregunta de la periodista sobre su última obra SOCRATES (que ese si que fue un tipo valiente que murió por el respeto de la Ley) responde con semejante mamarrachada? Más que SÓCRATES es un PONCIO PILATOS cualquiera. – La obra habla de democracia, un término que está de mucha actualidad con el derecho a decidir. – Ya he opinado mucho de eso. Prefiero no hablar más del procés y las elecciones del 27-S. – ¿Le cansa? – No me cansa el procés, que me parece muy legítimo. Lo que me cansa es que no puedas ni ir a desayunar sin que te pregunten qué o a quién votarás. Osea LE PARECE MUY LEGÍTIMO y no está cansado de que le pregunten...poco ha aprendido del personaje que esta representando, magistralmente, eso sí
EduardoPinzolas 25/08/2015 - 11:09h
Cita el autor dos de las características (sin duda, las principales) que pervierten la democracia en Cataluña y acercan esta región a una suerte de totalitarismo camuflado bajo la apariencia de instituciones democráticas y cuyo objetivo es que una minoría imponga un pensamiento único y su proyecto político a una mayoría, en principio, reacia o claramente contraria: 1. El uso sectario, desde hace décadas, de las instituciones y de los servicios públicos para adoctrinar. 2. La conversión de los medios de comunicación públicos en medios de propaganda. Aquí habría que añadir la presión social que genera eso que algunos llaman “espiral del silencio” y que hace que la protesta se reduzca a pocas voces y no sea un clamor popular; y, más recientemente, la conversión del ideal en un “movimiento nacional” con aire populista que altera, cuando no rompe, la dinámica de partidos propia de cualquier democracia. La última concreción de este movimiento es la lista electoral “Junts pel sí”...
EduardoPinzolas 25/08/2015 - 11:09h
(2)...que Francesc caricaturiza acertadamente. En esta dinámica tendente al totalitarismo, los secesionistas pretenden convertir las elecciones del 27-S en una trampa difícil de esquivar, trampa que por sí misma convierte estas elecciones en una falacia desde el punto de vista democrático: si los partidos contrarios a la independencia niegan el carácter plebiscitario de las elecciones, tendrán que limitarse a hablar del futuro gobierno autonómico y las cuestiones que deberá abordar en su gestión. Entrar en debate sobre la independencia y sus graves consecuencias equivaldría a aceptar, aunque sea implícitamente, primero la posibilidad de la independencia y segundo el carácter plebiscitario de las elecciones, lo cual deja a los secesionistas con el monopolio del tema de la independencia sin que nadie rebata electoralmente su falaz discurso del idílico “nou país”.
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