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La Audiencia Nacional da un respiro a Sol Daurella por el ERE de Coca-Cola

El tribunal considera por unanimidad que la readmisión forzosa de los trabajadores afectados por la regulación anulada se acoge a lo dictado judicialmente

09.10.2015 14:22 h.
4 min
La mayor accionista de la actual Coca-Cola Iberian Partners, Sol Daurella
C. F.

La enésima sentencia judicial sobre el macro expediente de regulación de empleo (ERE) que Coca-Cola intentó aprobar en España tras la fusión de las embotelladoras da un respiro a la presidenta de Coca-Cola Iberian Partners, Sol Daurella. La empresaria y su mano derecha, Victor Rufat, han recibido el espaldarazo de la Audiencia Nacional en cómo se aplican las readmisiones forzosas de la plantilla afectada por la reestructuración que pidió volver al grupo.

La Sala Social del tribunal ha acordado por unanimidad que la readmisión de los empleados de Fuenlabrada (Madrid) fue “regular” puesto que se les mantiene “milimétricamente” las categorías profesionales, los salarios y honorarios que tenían antes de que la fábrica se convirtiera en centro logístico, tal y como marca la resolución publicitada este viernes.

Cierre de factorías “irreversible”

Los magistrados indican que la ejecución de la sentencia anterior que marcaba a readmisión de los trabajadores “no puede abstraerse de la realidad empresarial”. Es decir, aceptan que el cierre de los centros de Asturias, Alicante (Comunidad Valenciana), Palma de Mallorca (Baleares) y Fuenlabrada era “irreversible” y anterior a la sentencia.

De cerca de 1.000 empleados afectados por la desaparición de estas plantas embotelladoras, alrededor de dos tercios se acogieron voluntariamente a las medidas propuestas por la empresa de bajas indemnizadas, prejubilaciones y traslados geográficos.

Pretensión “absurda”

La Sala considera que la decisión de cerrar las plantas no fue “reactiva” al ejercicio de derecho de huelga y que la compañía ejecutó de buena fe sin incurrir en fraude de ley ni impidió abusivamente el cumplimiento de la sentencia de la Audiencia Nacional “por cuanto en el momento de su notificación el cierre era ya irreversible”. Además, indica que el alto número de bajas voluntarias justificaba “razonablemente” el cierre de las cuatro factorías.

El auto publicado este viernes tacha de “absurdo” la pretensión de los trabajadores que instaron la denuncia de reabrir una fábrica como la de Asturias, que ocupaba a 129 personas y sólo reclamó la incorporación 17 personas; o la planta embotelladora de Alicante, donde de los 162 empleados habría que abrir para ocho trabajadores.

Cumplimiento de las sentencias

Los magistrados destacan también la clara disposición para la pacificación del conflicto de Coca-Cola en un “proceso que ha cumplido escrupulosamente la ejecución provisional de la sentencia que permitió a la Sala concluir con éxito un proceso ejecutivo complejo y extremadamente laborioso”.

Ponen el acento en Fuenlabrada, donde persiste el campamento de trabajadores contra el ERE. La Sala de la AN resalta en su nuevo escrito que la dirección del grupo “contra todo pronóstico y en contradicción con su nuevo modelo organizativo”, Coca-Cola decidió reabrirla transformada en un centro logístico y no como embotelladora en “una manifiesta voluntad de concluir pacíficamente el conflicto”.

Pretensiones cumplidas de los trabajadores

Añade que los trabajadores de esa factoría “han obtenido todos los objetivos que eran posibles” como son los empleos, los salarios y los horarios. Y, aunque se han modificado sus funciones, se ha producido dentro de lo que se considera que son unos límites aceptables.

La Audiencia Nacional asegura que era la solución “más razonable” para liquidar el conflicto aún presente en Coca-Cola Iberian Partners.
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