Menú Buscar

Jroña que jroña, Merkel, los griegos dicen "nein"

El corralito bancario no ha pasado factura a Tsipras, que se apresta a negociar con el comodín de la negativa popular a los planes de salvación de la troika. Los turistas de Barcelona, a cuatro patas.

06.07.2015 10:31 h.
14 min

Las bolsas europeas se desploman tras el referéndum griego. La prima de riesgo de España supera los 160 puntos. Europa y el euro vuelven a ser succionados por el agujero negro del riesgo de crisis financiera. Los cajeros cerrados no han hecho mella en el orgullo heleno. La mayoría de los griegos ha votado que no, aunque no saben muy bien que no a qué. De hecho, nadie en Europa lo sabe porque la intención de Alexis Tsipras es volver a Bruselas a negociar. Antes lo hacía en plan suburbano: es más triste de pedir que de robar. Ahora lo hace con una banda de acordeonistas a sus espaldas que interpretan "El corralito", lo mismo que la barbacoa de Georgie Dann, pero con otra letra sin pagar.

Los periódicos recogen la dimisión del conservador Samaras, no así la de Yanis Varoufakis, que tras celebrar el triunfo y desayunar queso feta y aceitunas de kalamata dice que se las pira para facilitar el acuerdo con la troika. A Yanis el sofista no lo aguantaba ya ni De Guindos de puro macarra y chulángano. Que se vaya el fantasma de la moto es la buena noticia. Todo lo demás, aboca al estoicismo, ajo y agua, ingredientes básicos y baratos del gazpacho, o al epicureísmo, que, contra la versión más extendida, no era pasarse el día comiendo uvas en una orgía, sino un termino medio entre el hambre y las ganas de comer así como mucho alimento espirtual. Diógenes no era ni estoico ni epicúreo, sino más radical y partidario de vivir al día. Por eso, cuando vio a un muchacho beber con las manos tiró al río su única pertenencia, una vasija. Se ha entendido tan mal la historia de este Diógenes, apodado el cínico o el perro (que viene a ser lo mismo) que los psquiatras le han puesto al síndrome de coleccionar basura el nombre de un tipo que no tenía nada, vivía en un tonel y se murió de frío. Decía Eduardo Mendoza este fin de semana en los papeles que los griegos no han dado un palo al agua desde Aristóteles. Miles de años después, son más otomanos que helénicos, pero aún así saben vivir con lo justo porque a la fueza ahorcan.

En el Abc, crónica ateniense de lujo a cargo de Hermann Tertsch: "El primer ministro griego, Alexis Tspiras, ganó ayer espectacularmente la jugada que inició hace diez días al convocar el referéndum sobre las negociaciones con el Eurogrupo. Con una respuesta masiva y contundente de más del 60% de los votos a la confusa pregunta de la consulta, los griegos se pusieron ayer detrás de Tsipras y mostraron su rechazo a la posición de los acreedores. Europa entra así de forma dramática en un terreno ignoto en el que se plantea ya de forma directa la posible salida de Grecia del euro con las graves repercusiones que esto puede tener para toda la zona como precedente. De no llegarse en los próximos días a un acuerdo que se antoja muy problemático, la economía griega amenaza con un colapso inmediato después de una semana ya con los bancos cerrados y sin liquidez".

Continúa el texto: "Hoy se esperan los primeros contactos con las autoridades europeas en los que el Gobierno de Tsipras quiere conseguir créditos de urgencia para poder abrir el martes o miércoles los bancos. La canciller Angela Merkel se reunirá con el presidente francés, François Hollande, en París para decidir los próximos pasos a dar. En Alemania son muy numerosas y cada vez más influyentes la fuerzas que consideran que el voto del 'no' debe ser la despedida del euro para una Grecia gobernada por fuerzas contrarias a la UE. Ayer ya se especulaba con que, de no darse muy pronto un acuerdo, las autoridades griegas tendrán que introducir una moneda paralela".

"Esos inquietantes augurios -apunta el enviado especial- no enturbiaban el entusiasmo por la victoria de ayer de decenas de miles de seguidores de Syriza que salieron a celebrar su triunfo. Los próximos días serán dramáticos porque toda la población griega va a vivir angustiosamente pendiente de las decisiones políticas de las que dependerán su acceso a dinero, a medicamentos o viajes urgentes".

En El País, el contexto lo aporta la enviada especial M. A. Sánchez-Vallejo: "En un referéndum crucial, inédito por su trascendencia desde que la democracia regresó al país en 1974 tras la caída de la junta militar, una mayoría absoluta de griegos (un 61,3%, con el 99% de papeletas escrutadas y una participación del 62,4%) respaldó la propuesta del Gobierno y votó en contra de los términos del programa de ayuda que los socios pusieron sobre la mesa en el Eurogrupo del 25 de junio, y que consistían -en pasado, ya que esa propuesta es desde el martes extemporánea al expirar la prórroga del rescate- en una nueva dosis de austeridad. Así figuraba en la papeleta, aunque muchos, los defensores del sí, votaron convencidos de que la pregunta era un sí o un no al euro y Europa.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, afirmó tras los resultados en un mensaje televisado que su Gobierno reiniciará hoy las negociaciones con los acreedores para alcanzar un acuerdo y afirmó que es consciente de que el no 'no es un mandato de ruptura'. 'Mañana reiniciaremos la negociación. Nuestra prioridad es el funcionamiento del sistema bancario', dijo Tsipras".

En El Mundo, Federico Jiménez Losantos aporta su visión sobre el particular con cifras, datos y porcentajes: "Más de un tercio de los griegos, el 35%, no votó ayer en el plebiscito que el Gobierno de Syriza convocó, de una semana a otra, para obligar a la UE a dar más dinero a Grecia, pese a que la UE había dicho que, si recurrían a ese truco, no negociarían más con un Gobierno de chantajistas. Del electorado, en torno al 35% ha respaldado el NO que pedía Tsipras y el otro 30% el SÍ que pedía la oposición a Tsipras y al prestigioso liante Varoufakis, ese trilero cum laude que llama terroristas a sus acreedores, pero que no quiere librar a su pueblo del terrorismo, sino pedirle más dinero y hacerlo más rehén de Merkel y esa eurogentuza a la que tanto deben pero a la que piensan seguir pidiendo y debiendo mucho más. Orgullosos que son. [...] Si Merkel no nos sale maricomplejines, como suele, hoy mismo Alemania debería darle el portazo del euro a Grecia. A largo plazo, seguro que saldríamos ganando todos los europeos. Por supuesto, a la Grecia populista siempre le quedará una inagotable reserva de orgullo, que es como la divisa del necio. España ya ha perdido 30.000 millones de euros en Grecia. Más, NO".

El caso griego copa todas las portadas, pero ni siquiera así dejan los Pujol de comparecer en la galería de la fama y la corrupción. Sin salir de El Mundo, Esteban Urreiztieta nos pone al día de las andanzas del mayor del clan, JPF. Escribe Urreiztieta: "El juez José de la Mata concluye que Jordi Pujol Ferrusola cobró al menos 3,59 millones de euros en «comisiones y pagos ilegales» de la constructora catalana Copisa simulando la prestación de asesorías inmobiliarias y sostiene que «existen indicios que permiten alcanzar la conclusión de que los servicios de intermediación» que aseguró haber prestado el hijo mayor del ex presidente autonómico catalán a esta empresa «no existieron»".

Sigue la información: "El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional señala que «bajo la apariencia de prestaciones de servicios se encubrían comisiones del Grupo Copisa, supuestamente beneficiado de dichos servicios, pero que en realidad pudieran estar satisfaciendo comisiones y pagos ilegales en contraprestación a gestiones realizadas por el investigado o su entorno más próximo». El juez confirma con este argumento la imputación por los delitos de blanqueo de capitales, contra la Hacienda pública y de falsedad documental, de X.T., uno de los máximos responsables de la constructora catalana, que es la principal pagadora del hijo mayor del ex presidente autonómico catalán. En la figura del responsable de Copisa, asegura el magistrado, «concurren indicios de criminalidad» al «no haber documentación alguna de ninguna de las gestiones o labores de intermediación desarrolladas por Pujol Ferrusola». Lo cual, añade el instructor, «hace difícil de justificar los pagos millonarios, justificados por facilitar el nombre y el número de teléfono de clientes»".

En la página de al lado, Germán González titula que "Imputan a Jordi Puig por estafar a una empresa" y aclara que lo investigan por "alardear de sus contactos con el antecitado JPF". El hermano de Felip Puig engañó a una mercantil, según la mercantil, en un negocio de iluminación con leds. Puig se había ganado la confianza de los gestores por sus excelentes contactos políticos, pero el negocio de los leds no cuajó nunca. Ni siquiera echó a rodar. Eso sí, Puig se cobró sus honorarios de dinamizador económico.

En La Vanguardia llevan lo de Grecia y que los chicos de media Europa se vienen a Barcelona, a veces sólo un día, a correrse las juergas padre y mearse en la calle. "Beber mucho y muy rápido", titulan en portada. Luis Benvenuty aborda el reportaje: "A la una de la madrugada, en el tercer garito de esta ruta crawl, en uno de la calle Nou de la Rambla, luego de unas cuantas cervezas y bastantes chupitos con aroma a colonia y cierto tono fluorescente, un veinteañero neocelandés se remanga la camiseta, se tumba sobre la barra pringosa. Tan pringosa que uno se queda requetepegado y pegajoso nada más apoyarse. Y una californiana que lleva dos semanas recorriendo Europa se inclina con la boca muy abierta sobre el torso desnudo y... Los jóvenes turistas gritan, aúllan, levantan el puño. Se trata de un clásico de las películas norteamericanas sobre locas juergas universitarias y otros desmadres. Este verano está muy de moda en Barcelona, entre los jóvenes turistas, en las rutas crawl. Crawl, en inglés, significa gatear. Porque el objetivo de los participantes de un crawl es beber hasta gatear. Y este verano los crawl vuelven a proliferar en Barcelona como casi cada verano. Y los organizadores compiten entre ellos ofreciendo juegos cada vez más sofisticados".

Hace tanto calor que es noticia. En el diario de Godó, Sílvia Oller cuenta las penurias gerundenses: "La ola de calor en la que está inmersa Catalunya desde hace diez días llegó a su punto máximo ayer con temperaturas récord, en algunos lugares, jamás registradas en el último siglo. La palma se la llevó Banyoles, la capital del Pla de l'Estany, donde el mercurio rozó los 43º C, la temperatura más alta alcanzada en el municipio desde que se tienen registros. El meteorólogo local Enric Estragués destacaba ayer por la tarde la excepcionalidad de esta cifra, que ha pulverizado cualquier máxima anterior. 'El último fue en agosto de 2003 cuando se llegó a los 42,3ºC. El valor alcanzado hoy ­ayer para el lector­ es el récord absoluto de temperatura del que se tiene conocimiento en Banyoles en el periodo 1915-2015', explicó".

Sigue: "Pero el caso de Banyoles no era ayer ni mucho menos excepcional. Según datos del Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), una decena de municipios superaron ayer los 41ºC, la mayoría en la demarcación de Girona como Anglès, el pantano de DarniusBoadella, Santa Coloma de Farners, Navata, Vilablareix, Monells o Girona. Algunos puntos del interior de Catalunya como Artès (Bages) o Castellbisbal (Vallès Occidental) también sobrepasaban los 41ºC".

Arde la calle y Ada no hace nada.

6 de julio, Santoral: María Goretti, Ciriaca, Dominica, Justo de Condat, Paladio, Pedro Wang Zuolong, Rómulo de Fiésole y Sísoe.

"La felicidad es una cierta actividad". Aristóteles.

¿Quiere hacer un comentario?