Menú Buscar

Intelectuales denuncian que el federalismo en España "no se ha entendido como unión en la diversidad sino como separación"

Un nuevo manifiesto promovido por Federalistes d'Esquerres aboga por "reformular y actualizar" el Estado de las Autonomías para garantizar "la pluralidad y el protagonismo de ciudadanos y ciudadanas, naciones y regiones" y "limitar el de las tecnoestructuras gobernantes y administrativas y el predominio agobiante de los Estados, que menosprecian naciones, culturas y pueblos".

11.12.2014 10:48 h.
7 min
'Lo que no quieren oír, pero debemos proponer: hacia una España social y federal', nuevo manifiesto promovido por Federalistes d'Esquerras
Redacción

"La España de las Autonomías ha hecho progresar a España en los últimos treinta años como en ningún otro período en la historia, pero necesita desarrollarse hacia un Estado federal que permita el máximo autogobierno de sus partes y un verdadero gobierno compartido, si quiere dar una respuesta eficiente a sus ciudadanos y ciudadanas".

Así se presenta el manifiesto 'Lo que no quieren oír, pero debemos proponer: hacia una España social y federal', que promueve un grupo de intelectuales de izquierdas (Joan Botella, Victòria Camps, Manuel Cruz, Laura Freixas, Jordi Gràcia, Carlos Jiménez Villarejo, Ismael Pitarch y Carme Valls-Llobet) en la órbita de Federalistes d'Esquerres.

"No se ha entendido como unión en la diversidad sino como separación"

El texto aboga por el federalismo frente a "la imposición de un Estado unitario y centralista" que "se ha demostrado ineficaz e inviable para gobernar la España plural formada por diversas identidades, tradiciones y territorios con voluntad de autogobierno".

Sin embargo, también reconocen que "el federalismo en España no se ha entendido como unión en la diversidad sino como separación".

"Nadie sabía demasiado bien qué era un sistema federal"

En ese sentido, explican que "la democracia española de la Transición no se construyó federal y repudió tanto el nombre como la etiqueta, porque sus resonancias históricas parecían negativas y enigmáticas".

"Nadie sabía demasiado bien qué era un sistema federal, por ello la Constitución propició una forma de autonomismo, con connotaciones tímidas y vergonzantemente semi federales", añaden.

"Hoy la estructura de Estado aparece como problemática"

Eso, continúan, ha derivado en que "hoy tal estructura de Estado aparece como problemática e incluso como causa de los males colectivos de España y de Cataluña".

"Desde la derecha más uniformista se pretende corregir los excesos descentralizadores que, dicen, han generado el llamado Estado de las Autonomías, de perfume federal; desde el independentismo nacionalista se califica al mismo Estado de poco descentralizado y se le señala como el origen de una opresión constante y frustrante para las aspiraciones colectivas de las respectivas naciones", subrayan.

E insisten en que "ambas opciones no parece que admitan alternativa válida alguna y, a la vez, desprecian el federalismo como conciencia colectiva, como ética compartida y como forma de pactar la convivencia de las partes del Estado, a un tiempo sustancialmente iguales y sustancialmente ligadas a sus singularidades".

"Reformular y actualizar" el Estado de las Autonomías

Los firmantes del manifiesto señalan que "el instrumento para revitalizar una verdadera alternativa únicamente puede ser el federalismo, estrechamente ligado al catalanismo político en otros momentos históricos, al que debemos enriquecer ahora con las razones y sentimientos del presente: reformular y actualizar los acuerdos explícitos y las complicidades tácitas que dotaron de sentido al Estado de las Autonomías hace más de treinta años exige ahora una dimensión plena e intensamente federal".

Y añaden:

"Hoy en día sigue siendo la solución práctica y política más razonable para controlar las tensiones internas y explotar las sinergias obvias del presente. Todo ello en el seno de una Europa Federal en la que el federalismo garantice la pluralidad y el protagonismo de ciudadanos y ciudadanas, naciones y regiones, para contrapesar y limitar el de las tecnoestructuras gobernantes y administrativas y el predominio agobiante de los Estados, que menosprecian naciones, culturas y pueblos".

"No es una propuesta de moderación ni de prudencia"

El manifiesto destaca que la reforma federal "no es una propuesta de moderación ni de prudencia", puesto que "hoy la valentía consiste en llamar la atención sobre los reyes desnudos, tanto el del sueño recentralizador como el del sueño de la independencia, porque ninguno de ellos puede prometer ni garantizar una forma de prosperidad económica, social y cultural mayor que la conseguida hasta el momento en que explotó la insolidaria crisis abierta hace siete años, todavía mal curada y que, como siempre, sigue cargando fundamentalmente sobre los sectores más desprotegidos y menos responsables de su aparición".

Y explica que "el federalismo armoniza las diferencias territoriales de un mismo Estado porque nace de una ética de la fraternidad solidaria; aspira a neutralizar las distancias económicas y sociales y a distribuir de forma más justa y equilibrada tanto las competencias como los beneficios".

"El federalismo como ética de una izquierda solidaria"

El texto considera que "gran parte del independentismo catalán nace como estrategia de autoprotección contra la crisis, como escudo de defensa contra la ayuda económica a otras regiones españolas a las que acusa de beneficiarse con la riqueza robada a los catalanes".

Y concluye que "invertir esta lógica significa retomar el federalismo como ética de una izquierda solidaria que no puede dejar tirados a quienes menos tienen".

El federalismo "en la España de hoy es una opción de izquierdas"

Finalmente, y aunque consideran que "el federalismo en sí mismo no es de derechas ni de izquierdas", considera que "en la España de hoy es una opción de izquierdas porque no se resigna a favorecer a la sociedad más poderosa para que siga siendo más prepotente y a perjudicar a la sociedad más pobre hasta que llegue a la miseria".

Así, definen el federalismo como una fórmula para "frenar el fraude fiscal"; "sajar la corrupción estructuralmente consentida"; luchar por "la protección y transformación del Estado del bienestar"; y desarrollar "una nueva ley de partidos y su financiación" y "una nueva ley electoral".

Un modelo que debe servir para "armonizar las diferencias de familia, clase y horizontes vitales: para que la igualdad de oportunidades de los ciudadanos no siga siendo retórica; para que el fraude a Hacienda empiece a condenarse como pecado insolidario capital sólo perdonable con la restitución; para que la percepción de una solidaridad activa del Estado con los más desfavorecidos encuentre su expresión en una España social y federal".

Comentar
JoaquinM 25/08/2015 - 11:20h
Mucha palabra para esconder lo que muchos nos tenemos: ahora que los separatistas ya no pueden tensar más la cuerda y su traición es manifiesta, la solución es darles más poder. En el texto no veo ni una triste mención al pueblo español, ni a la nación española que todos formamos (¿tanto se nota que no han leído a Cervantes, que vivió hace ya 400 años?). En cambio, hablan de "naciones, culturas y pueblos" para referirse a las realidades regionales. No tiene desperdicio la frase sobre "el predominio agobiante de los Estados, que menosprecian naciones, culturas y pueblos". ¿Se refiere al peso agobiante de gobiernos autonómicos paletos como el catalán, que desprecian a la nación que formamos todos, a la cultura que entre toda España se ha ido desarrollando durante más de 500 años de unión política y al menos 1300 años de conciencia común?
Pepitox 25/08/2015 - 11:20h
El primer pilar de un Estado federal, de verdad, como los Estados Unidos o como Alemania, es y solo puede ser la soberanía de todo el pueblo y la igualdad de la ciudadanía. Leánse las constituciones americana y alemana y lo comprobarán. Fundar un supuesto federalismo en "naciones, culturas o pueblos" diferentes es muy mal comienzo. No soy federalista, pero si esta fuera la manera consensuada de organizar nuestro país, las únicas exigencias irrenunciables serían estas: 1) el federalismo solo puede ser una decisión soberana de la Nación española y 2) el federalismo solo puede tener lugar si se hace en el respeto y para el respeto de la igualdad de una sola ciudadanía, la de la nación española. Igual que en Alemania, igual que en Estados Unidos, los países federales por excelencia.
Pepitox 25/08/2015 - 11:20h
Por cierto, el federalismo va mal encaminado si se plantea como una opción ideológica. Solo puede ser posible si es una opción constitucional consensuada, como ejercicio de la soberanía nacional.
EduardoPinzolas 25/08/2015 - 11:20h
Francamente, el manifiesto peca de indefinición. Mucho hablar de las hipotéticas bondades del federalismo como “elixir milagroso” (¿acaso no hay casos de corrupción en los estados federales?, muy señores míos, la corrupción nace de la falta de ética o conciencia moral del individuo, no de una y otra estructura organizativa) y ni una palabra concreta sobre el modelo federal que desean: ¿acaso el modelo basado en la igualdad ciudadana en derechos y deberes, excluyente de toda asimetría competencial?, ¿acaso el sucedáneo asimétrico basado en las naciones y regiones, sus “hechos diferenciales”, sus “derechos históricos” y fundamentando en éstos últimos los privilegios para algunos? Y además, detecto una notoria contradicción que sólo puede proceder de ignorar (o de conocer, pero obviar) la historia del pensamiento sociopolítico: “el federalismo garantice la pluralidad y el protagonismo de ciudadanos y ciudadanas, naciones y regiones”.
EduardoPinzolas 25/08/2015 - 11:20h
(2)El protagonismo de la ciudadanía es, a mi modo de ver, incompatible con el protagonismo de las naciones (en el sentido en que ellos me parece que utilizan la palabra), pues ambos proceden de concepciones incompatibles de la organización política: la individualista y la organicista.
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:20h
Tenen tota la raó. Pel federalisme hem lluitat els catalans des de fa 150 anys. És la fórmula més exacta per fer coincidir les diferències. Naturalment, a Espanya, el federalisme ha de ser assimètric.
quin-melic-mes-bonic-tenim 25/08/2015 - 11:20h
"..que menosprecian naciones, culturas y pueblos..." Veo que estos iluminados tienen claro el concepto de nación (deben ser los primeros), ¿ pueblos ? que mal suena, pueblos homogéneos supongo, sin discrepancias. Que maravilla. Que unanimidad. Como el pueblo catalán imagino. Es fantástico, la arcadia feliz. ¿ en qué menosprecia el Estado Español Cataluña?. Quien menosprecia el resto de España es el nacionalismo catalán un día si y otro también. ¿ cultura ?¿ ¿ está prohibida o vilipendiada la cultura en catalán ?, lo está la cultura en español en Cataluña por los nacionalistas. Federalistas de la imaginación, creando fronteras, primando "pueblos" y "naciones" sobre personas.
¿Quiere hacer un comentario?