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Gay de Montellà pide limitar la solidaridad entre las CCAA y reconocer a Cataluña como nación para contentar al independentismo

El presidente de Fomento del Trabajo apela al falso mito del 4% alemán, evita responder a la pregunta de si también debe limitarse la solidaridad entre personas y empresas, y propone que la Generalidad recaude los impuestos generados en Cataluña.

01.12.2014 15:51 h.
4 min
El presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà
Redacción

El presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, ha reclamado este lunes limitar la solidaridad entre CCAA, reconocer a Cataluña como nación y ceder a la Generalidad la recaudación de impuestos como fórmula para reducir la tensión independentista.

"No tiene mucha lógica que, en base a lo que llamamos solidaridad, pretendas mantener aquel estatus para mucho tiempo, porque si uno busca en el diccionario de la RAE, solidaridad es una situación circunstancial, circunstancial, no situación forever and ever, para siempre", ha señalado en una entrevista para Onda Cero.

Apela al falso mito del 4% alemán

El máximo responsable de la principal patronal catalana ha insistido en que "hay que darse cuenta de que, si alguien contribuye con el doble por ciento de su recaudación, no es justo de que tenga dijéramos un trato a niveles de casi la mitad". "Eso es complejo de entender. Lo puedes apreciar y aceptar durante un tiempo, pero ha de haber un momento que se diga: pues no", ha añadido.

Sin embargo, y sorprendentemente, Gay de Montellà ha apelado a los casos de Alemania y de EEUU para defender su posición. Según el presidente de Fomento del Trabajo, la solidaridad entre los länder alemanes está limitada al 4% de su PIB, lo que no es cierto (no existe ningún limite legal). También ha indicado que hay un tope de "un dos o un dos y medio" por ciento en el caso de los Estados de EEUU, lo que tampoco se ajusta a la realidad.

¿También debe limitarse la solidaridad entre personas y empresas?

El líder patronal ha insistido en que, con déficits mayores, "al final crea el origen de un agravio y poco a poco lo vas trasladando, que si los peajes, que si no sé qué... pues eso es una manera que complica las relaciones, y debemos salirnos de ahí y volver a la realidad".

Uno de los interlocutores le ha preguntado si "cuando habla de limitar la solidaridad territorial, extiende también ese concepto a la solidaridad de los impuestos de las personas físicas o de las sociedades". Gay de Montellà ha evitado responder.

Reconocer a Cataluña como nación

Pero el presidente de Fomento del Trabajo ha ido más allá, y ha señalado que la propuesta de "pacto fiscal" planteada por el presidente de la Generalidad, Artur Mas, hace dos año y apoyada por su organización (consistente en que la Generalidad recaude todos los impuestos generados en Cataluña) "quedó superado" y es un planteamiento que "en el año 2014 nos queda un poco corto".

Gay de Montellà ha destacado que es necesario que se reconozca a Cataluña como nación. "Cataluña tiene un perfil, una personalidad de nación, de nacionalidad. Reconocer eso, que está en la Constitución, nos parece una manera amable de encajar e incorporar a Cataluña, que tiene su personalidad, dentro de la Constitución. Y, además de ese reconocimiento de ese estatus, pues luego viene el pacto fiscal y una serie de mejoras que se pueden hacer y que se deben hacer", ha indicado.

Ceder la recaudación de los impuestos a la Generalidad

En ese sentido, Gay de Montellà ha precisado que esas "mejoras" deberían aplicase "en temas impositivos, de recaudación y de gestión tributaria".

"Conviene que el Gobierno tome buen pulso de la realidad ciudadana, y esa realidad ciudadana hoy muestra en una parte una desafección por el resto del ámbito estatal. Hay que recuperar ese espacio, nosotros los empresarios queremos la seguridad jurídica, la estabilidad social y la predictibilidad de los gobernantes", ha concluido.

Comentar
leborgne 25/08/2015 - 11:21h
¿Pero no hace el mismo Sr. Gay de Montella sinónimos los términos nación y nacionalidad y añade ademas que eso ya esta en la constitución (que efectivamente considera a Cataluña una nacionalidad ), ¿que mas quiere, pues? ¿ O que quiere decir exactamente este hombre con sus confusos parlamentos?...Un poco mas de claridad (ademas de otra actitud respecto a la solidaridad económica de personas y territorios) seria deseable para poder discutir...
JuanPerez 25/08/2015 - 11:21h
NO hauria d'escorcollar la seva pròpia organització per mirar de descobrir quants defrudadors fiscals en tenen? Perquè tot apunta cap als empresaris, sembla.
JoaquinM 25/08/2015 - 11:21h
Lo que este señor defiente es una desfachatez, una desvergüenza integral: que las personas y las empresas paguen según su riqueza, y que sean los territorios los que reciban el dinero (es decir, el nivel de servicios públicos no tenderá a la igualdad debida entre compatriotas/conciudadanos, si no a todo lo contrario). Bonita forma de preocuparse por los ciudadanos españoles. Pero cuando uno se convierte en Nacionalisto, esta clase de pensamiento ventajista escondido tras victimismo, totalmente desvergonzado, resulta de lo más coherente. Cuando se crean naciones nuevas para dividir la Nación de todos, al final a uno le importa un carajo lo que les suceda a los "antiguos" compatriotas (hoy extranjeros de "otra nación") que habitan en las regiones "atrasadas" de eso que llaman "Estado". Que las naciones inventadas por Sabino Arana y Prat de la Riba vayan tomando carta de naturaleza es un atraso moral y social enorme para toda España, además de, repito, una desvergüenza.
RS 25/08/2015 - 11:21h
El problema de ayudar a otros territorios indefinidamente (algo que incluso el PPC rechaza) es que se llega a un punto en que aquellos territorios ven esa ayuda como un ingreso fijo, normal, y previsible, reduciendo el incentivo de desarrollar su economía y enriquecerse por sus propios medios. En otras palabras, ¿por qué voy a esforzarme, si cuanto menos rico soy más dinero me dan? Es un efecto perverso. No hay que suprimir la solidaridad (sea a territorios, personas, o empresas), pero es preciso limitarla al estricto necesario, para que cunda este mensaje: "Pase lo que pase, no os dejaremos sin techo ni pan. Ahora bien, si queréis coche nuevo, televisor plasma, y vacaciones en hotel 4 estrellas, tendréis que pagároslo vosotros".
JoaquinM 25/08/2015 - 11:21h
El mero empleo del concepto "solidaridad" territorial ya es falsario. Por que los territorios no pagan NI UN CÉNTIMO. Aquí estamos hablando del dinero que se recauda entre todos los contribuyentes españoles para financiar el aparato del Estado y todas sus funciones. Se trata de que todos los ciudadanos han de tener, en lo posible, un nivel de servicios públicos similares, vivan en Gerona o en Las Palmas, en la Moraleja o en el cinturón de Barcelona. Introducir el "elemento" territorial equivale a decir, que como yo resido en un vecindario/pueblo/ciudad/provincia más ricos, tengo derecho a que el Estado se gaste más dinero en mí que en los demás ciudadanos. Obviamente, el Estado también tendrá que gastar dinero en obras públicas puntuales (como aeropuertos, puertos) que por su naturaleza estarán mejor en un lugar o en otro (dependiendo de la necesidad del tejido industrial existente, o proyectos de desarrollo), pero siempre atendiendo al interés general, no al de castas regionales.
Olegario 25/08/2015 - 11:21h
La mejor manera de acabar con la monserga de la solidaridad entre territorios es liquidar los territorios. Lo que se hizo para conformar a irredentos ha sido un tremendo error; los irredentos resultan irredimibles. Oiga, jacobinismo puro; un único territorio: el Estado; lo demás, particiones administrativas en función de la eficacia. ¿No es, acaso, el esquema de las multinacionales?. Eso, al menos, confirma la regla de la eficacia. La de los paños calientes alimenta las mentes calenturientas. Los impuestos los pagan los ciudadanos y los administra el Estado. La justificación es obvia, sin impuestos no hay Estado, sin Estado, lo que queda, es la ley de la selva.
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