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Extranjeros

7 min

Mis padres vinieron muy jóvenes a Cataluña que, para ellos, era una tierra de oportunidades en la que prosperar y, en general, les fueron bastante bien las cosas. Supongo que por eso siempre me han transmitido un gran amor por este lugar en el que nací. Aun así, ellos no se consideran a sí mismos catalanes, de la misma manera que dudo que nadie los considere como tales. Pese a pasar la mayor parte de su vida aquí, ellos son inmigrantes y, por lo tanto, yo soy hija de inmigrantes. Esa es la realidad en la que me he criado porque soy de Rubí, ciudad de la periferia de Barcelona, en la que gran parte de la población es originaria de otros lugares de España. Mis primos, mis amigos de la infancia, todos hijos de inmigrantes. Si un bávaro se va a Berlín no se le considera inmigrante ni, pese a las enormes distancias, si un californiano se va a Atlanta. Pero en Cataluña, sí. Un aragonés, pese a haber nacido a pocos kilómetros y tener una gran parte de historia compartida, es un inmigrante en Cataluña. O un andaluz, o un extremeño, o un murciano.

Nos pueden decir que serían "buenos vecinos" o que se va a montar un "Consejo Ibérico" pero la realidad es que, a todos los efectos, serían extranjeros y nosotros nos convertiríamos en extranjeros para ellos

Como estas personas nacidas fuera de Cataluña no suelen considerarse ni ser consideradas como catalanas –por mucho que Jordi Pujol acuñara su famoso "catalán es el que vive y trabaja en Cataluña"-, en el caso de una hipotética secesión pasarían a ser extranjeros. No sabemos cuál sería su situación legal. Todo el mundo da por hecho que no habría ningún problema, pero tenemos el precedente de Letonia.

En Letonia hay unos 345.000 apátridas (sobre una población de poco más de dos millones de habitantes) porque al conseguir la independencia se consideró que solo eran ciudadanos letones aquellos que ya lo eran antes de 1940, por lo que muchas personas nacidas en Letonia en el seno de estas familias no son letonas por el simple hecho de que sus padres no lo son pero, como han nacido allí, tampoco son de ningún otro país. Seguro que muchas de esas personas fueron a darse la mano a la vía báltica -inspiradora de la vía catalana- para pedir la secesión de Letonia que, una vez conseguida, los ha convertido en apátridas. Imposible para ellos imaginar mientras luchaban por la independencia de su país que cuando esta llegara dejaría de ser, paradójicamente, su país. Incluso aunque en Cataluña no pasara nada semejante –aspecto este que nadie, absolutamente nadie, puede garantizarnos como nos demuestra el caso letón-, las personas nacidas fuera de Cataluña pasarían a ser extranjeros.

También serían extranjeros mis familiares extremeños así como mis amigos de Madrid, Granada, Sevilla y Gran Canarias. Nos pueden decir que serían "buenos vecinos" o que se va a montar un "Consejo Ibérico" pero la realidad es que, a todos los efectos, serían extranjeros y nosotros nos convertiríamos en extranjeros para ellos. Sin contar con que los que nos sentimos tan españoles como catalanes -la amplia mayoría según todas las encuestas- deberíamos renunciar a una parte de nuestra identidad porque, por supuesto, eso de que todo el que quisiera la doble nacionalidad podría acceder a ella es falso, ya que la doble nacionalidad es la excepción a la norma y no la norma en sí y ningún país puede asumir tener varios millones de personas de su nacionalidad viviendo en el país vecino. Junqueras puede decir lo que quiera porque, después de todo, hablar es gratis pero la decisión no está, ni mucho menos, en su mano.

Yo no cambiaría el ocupar una posición u otra en el ranquin ni vivir en un lugar más o menos rico por convertir en extranjeros a mis familiares y a mis amigos

Uno de los argumentos estrella de los que defienden la secesión de Cataluña es que este nuevo Estado nadaría en la abundancia y sería, según el propio Artur Mas, la séptima economía europea. Permítanme que, cuanto menos, ponga en duda las palabras del Molt Honorable President, pero es que si tenemos en cuenta aspectos como la más que probable salida de la Unión Europea o la Convención de Chicago de la que, casualmente, pocas veces se habla, parece bastante difícil que eso sea así.

Y aunque el presidente de la Generalidad estuviera en lo cierto, la posición en el ranquin puede variar no solo por el empeoramiento de un país sino también por la mejora de otros. Así, España, por poner un ejemplo cercano, ocupaba hace unos años la octava posición de la lista de potencias económicas mundiales y ahora es la decimosegunda. Nadie dice que España no pueda recuperar esa plaza o que Cataluña vaya a ocupar siempre la séptima posición en la UE si logra la secesión. Nadie. Quien afirme lo contrario, miente. Hay demasiadas variables en juego. Pero, incluso aunque esto fuera así, yo no cambiaría el ocupar una posición u otra en el ranquin ni vivir en un lugar más o menos rico por convertir en extranjeros a mis familiares y a mis amigos. Yo no quiero que mis seres queridos se conviertan en extranjeros porque siento que, como en la copla, el cariño verdadero, ay, ni se compra ni se vende ni se cambia por dinero. Que no hay en el mundo dinero para comprar los quereres. Al menos, no los míos.

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¿Quién es... Sonia Sierra?
Sonia Sierra
Doctora en Filología española y profesora de Lengua y Literatura españolas en Barcelona. Miembro del colectivo Puerta de Brandemburgo. Concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona.
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Ramon Salvat 25/08/2015 - 11:32h
Si todo continua así y son tantos como ellos dicen, puede que algún día, asumir la condición de extranjero de una tierra y de una cultura que quiero y amo, sea ya no una obligación, sino una necesidad. Yo jamás podre sentirme patriota de una patria que su principal y único objetivo es sentirse diferente (y superior) a los convecinos de muchos siglos de vida en común. Aquel día les gritaré que soy extranjero, y a mucha honra.
m.a. 25/08/2015 - 11:32h
El concepto Patria es un invento del Poder para manipular imbéciles. Uno puede ver un determinado paisaje, obra de arte, ciudad, interacción animal incluyendo la humana, en cualquier parte del mundo y emocionarse. Y sólamente podemos amar lo más cercano, lo que nos rodea, familia, animales (mi respeto) de compañía, y a cuatro amigos.
Pepitox 25/08/2015 - 11:32h
Lo más interesante del artículo es esta frase, totalmente real: "estas personas nacidas fuera de Cataluña no suelen considerarse ni ser consideradas como catalanas". Es una realidad como un templo: hay miles de ciudadanos de Cataluña que ni se sienten ni les sienten como catalanes. ¿Y esta es la sociedad con un modelo de integración tan exitoso, como nos suelen decir? ¿"un sol poble"? ¿Esta es la famosa "cohesión social"? La mentira les ha funcionado mientras esas gentes se mantenían en silencio, pero el silencio se está acabando y no permitiremos que nos hagan extranjeros en nuestro propio país.
dosostenido 25/08/2015 - 11:32h
Hay un libro que apareció hace unos 35 años aprox. que ya reflejaba esta situación, el titulo : ESTRANJEROS EN SU PAIS, se decía que el Autor era Antonio Robles ( exdiputado de Ciutadans )estaba firmado con el seudónimo de Azahara Larra Servet.Es difícil de encontrar.
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:32h
"Se decía" no, "és" d'Antonio Robles i té més d'assaig i auton biografia que propiament de novel·la, que es com es presentava, però és de lectura prou interesant, sobretot per la seva vessant històrica desmuntamites i va ser el primer intent seriós d'articular una sensibilitatr i un pensament antinacionalista "desde dintre" des de la "catalanitat" que pels secessionistes és una "anomalia històrica" i que per tots nosaltres és l'únic present que tenim i pel que lluitarem, per defensar-lo. Aquesta gent de la seva es pensa això, que elpaís és seu, però som molts els hereus en igualtat de condicions per gaudir de l'herència, parlem com parlem i hàqgim nascut on hàgim nascut.
Alquife 25/08/2015 - 11:32h
Alarmismo infundado queridos mios. La solución al problema la tiene Adonis Junqueras. Os remito a mi blog donde recojo la "solución Ori" y un somero aunque jocoso análisis jurídico del invento de Franz de Copenhagen en versión catalana. http://alquife-porlaizquierda.blogspot.com.es/
Pepitox 25/08/2015 - 11:32h
El magnífico libro de Antonio Robles "Extranjeros en su país" aún se puede comprar online en la editorial que lo reeditó hace unos pocos años. En cambio, no hay manera de encontrarlo en ninguna biblioteca pública de Cataluña. Fue todo un libro proscrito. Yo lo descubrí hace unos 3 años y su lectura me resultó impactante. Aun estando escrito a principios de los 90 (si no me equivoco), su lectura vale igual para hoy. Y sobre todo como memoria de cómo empezó todo esto...
Uesugi 25/08/2015 - 11:32h
Excelente artículo de opinión. En él subyace un tabú de la sociedad catalana: el fracaso de la supuesta "integración" (que para los "milenarios" es sinónimo de "asimilación"). Y es que las diferencias identitarias en Cataluña siempre han estado latentes, pero ignoradas a caso hecho en pos de una convivencia que hoy día se resquebraja.
smarco 25/08/2015 - 11:32h
Me siento identificado en gran medida con la visión de la autora. Antes pensaba que estaba solo, ahora veo que hay más que piensan así.
LARRA 25/08/2015 - 11:32h
LA BURGUESIA CATALANA EXTIRPO A LA INMIGRACION SU CULTURA Y LA IZQUIERDA DESDE EL PSUC Y PSC SUS INTERESES DE CLASE, Y HAN CONSEGUIDO QUE SUS HIJOS DE LOS INMIGRANTES SEAN INDEPEDENDENTISTAS ESTO SI ES INGENIERIA SOCIAL PARA ESTUDIAR EN LAS UNIVERSIDADES
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