Menú Buscar

ERC, ¿socialdemócrata?

Joan Ferran
5 min

Algo no cuadra, o quizás sí. Leo en las páginas de un periódico en crisis la noticia de que ERC pretende convertirse en un referente socialdemócrata para los catalanes. El titular me sorprende, pero aún más comprobar cómo en página contigua -no sé si por casualidad- un extenso artículo narra los problemas y vicisitudes por los que atraviesa el PSC. Para remachar el tema también da cuenta, el rotativo en cuestión, de las actividades de un grupo de socialistas díscolos dispuestos a participar y oficiar en la liturgia de otros partidos. No me detendré ahí, en la vida política el rol de los 'tontos útiles' está más que estudiado.

Para los nacionalistas exacerbados cualquier puente de conexión partidaria entre Cataluña y España, susceptible de actuar como una tercera vía, debe ser laminado, cualquier salida negociada, obturada

Que nadie se lleve a engaño, los interesados en descuartizar el socialismo catalán son los mismos que se han conjurado para reventar la formación política que dirige Duran Lleida; los mismos que ya no dudan en lanzar dardos envenenados contra sectores de EUiA e ICV que no son partícipes del discurso soberanista. Para los nacionalistas exacerbados cualquier puente de conexión partidaria entre Cataluña y España, susceptible de actuar como una tercera vía, debe ser laminado, cualquier salida negociada, obturada. Los partidarios del choque de trenes quieren llegar hasta el final, no les importan las consecuencias del impacto ni la probable fragmentación social del país. Y es en ese escenario, en esa atmósfera saturada, donde cada cual intenta aprovechar su oportunidad. ICV compite con ERC para atraer a sus filas a los socialistas disidentes. ERC hurga en las contradicciones, tanto de CiU como del PSC, para crecer y aparecer como un partido transversal y solvente. Mientras tanto Artur Mas intenta recuperar energías, fagocitar todo lo que se mueva dentro de Unió Democrática de Catalunya a la espera de salir airoso de las elecciones plebiscitarias que se avecinan.

Pero volvamos por un momento al inicio de estas líneas. Un servidor de ustedes no sabe si la actual cúpula de los republicanos ha estudiado, o al menos leído, las tesis de Karl Kautsky o de Otto Bauer. Tampoco sabe si en los cursillos de formación de cuadros de ERC se aconseja la lectura del texto de Eduard Bernstein que lleva por título Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia. Sospecho que ni las bases, ni la dirección de ERC, tampoco sintonizan demasiado con aquella otra socialdemocracia más atrevida que encarnaron Rosa Luxemburgo o Karl Liebknecht. Por contra, tengo la impresión que los referentes históricos de ERC se hallan en ámbitos no precisamente de matriz socialista.

No deja de ser chocante este intento de definición socialdemócrata de ERC cuando su praxis política indica todo lo contrario. Uno asimila la verdadera esencia de ERC cuando ésta aprueba, y vota, los presupuestos antisociales del gobierno convergente

Pero abandonemos los clásicos y diseccionemos las acciones y el discurso presente de la gente que capitanea Oriol Junqueras. Modestamente considero que ERC no es de izquierdas. Me explicaré: No se puede alardear de socialdemócrata cuando se da el salto desde el internacionalismo a la prioridad absoluta de lo nacional; desde la defensa de la igualdad a la vindicación de la diferencia; desde la razón en marcha a la tradición identitaria; del cosmopolitismo al conservacionismo cultural; cuando se pasa del universalismo al particularismo y a la sustitución de las clases por las identidades; del pueblo explotado a la nación oprimida, etc. Por mucho márquetin que se quiera, con esa hoja de servicios, deviene difícil considerarse continuador, en pleno siglo XXI, de la vieja escuela de las Internacionales obreras.

Con todo, no deja de ser chocante este intento de definición socialdemócrata de ERC cuando su praxis política indica todo lo contrario. Recientemente, sin ir más lejos, pudimos oír en un medio de comunicación a la diputada autonómica Gemma Calvet, afirmar que "ERC no es un partido de izquierdas, sino humanista". ¡Se nos apareció Silo! Y qué decir de la adscripción de su diputado europeo al grupo parlamentario más heterogéneo y pintoresco de Bruselas y no al de los socialistas-progresistas. Pero, más allá de estos detalles casi anecdóticos, uno asimila la verdadera esencia de ERC cuando ésta aprueba, y vota, los presupuestos antisociales del gobierno convergente; uno la mira con recelo cuando su líder máximo rinde homenaje a controvertidos personajes políticos como los hermanos Badia… Ergo, amigos míos, no son homologables.

Artículos anteriores
¿Quién es... Joan Ferran?
Joan Ferran

Licenciado en Filosofía y Letras y diplomado en Historia contemporánea. Ex diputado autonómico del PSC. Autor de diversos libros, tertuliano y colaborador en diferentes medios de comunicación.

Comentar
VictorFrancisco 25/08/2015 - 11:31h
Estoy de acuerdo con este buen artículo; los referentes de ERC son nacionalistas porque es lo que son. Pero la voluntad de ERC de comerse al psC empieza mucho antes señor Ferran, y usted ha colaborado en ello. Al crearse el primer tripartit, un concejal de ERC me dijo que el objetivo era comerse al psC. Literalmente me lo dijo así. Ustedes participando en la orgía nacionalista del Estatut, en esa construcción nacional, se lo pusieron más que en bandeja. De esos barros estos lodos.
Pepitox 25/08/2015 - 11:31h
Estoy de acuerdo con el artículo, que es muy claro, pero el problema es que quien lo escribe no está libre de pecado. No digo que en la vida no se pueda cambiar de opinión, pero es bueno que detrás del cambio haya arrepentimiento de las cosas mal o muy mal hechas. Y aquí el PSC en el que milita o militó el señor Ferrán es el principal responsable de la situación que estamos viviendo actualmente. Es el PSC y no otro el que sacrificó a muchos de sus votantes, pactó con ERC y le dio las consejerías más "identitarias". Es el PSC el que abrió el melón del Estatuto y en la práctica le entregó el debate a las tesis del nacionalismo. Es el PSC el que, hablando vulgarmente, la cagó en Cataluña. Así que, si le parece, primero haga un artículo asumiendo el "mea culpa" y después hablamos con más calma de todo lo que haga falta.
m.a. 25/08/2015 - 11:31h
"De aquellos polvos vienen estos lodos"...implícitamente con este y otros artículos el Sr. Ferrán reconoce el fiasco de la convivencia con ERC en el pasado. Pero fuimos muchos los que, aún con cierta prevención, aplaudimos la constitución, por fin, de un Govern de izquierdas. Sucede que el problema más que en esa alianza estaba den tiros de las propias filas del ps, el enemigo estaba y está dentro. Si la C se hubiera referido a cosmopolita, las cosas habrían estado más claras.
Jokin 25/08/2015 - 11:31h
Sr. Ferrán Vd. no tiene ninguna credibilidad, en la entrega del PSC al nacionalismo radical Vd. fue un colaborador necesario. Le recuerdo que era portavoz en el grupo parlamentario de José Montilla, que , auqneu ya casi nadie se acuerde gfue presidente de la Generalitat con gente como Maragall, Geli, Castells, tenía a un ultranacionalista como conseller de cultura y al frente de TV3 tenía a la Terribas...¿O no se acuerda Vd. de estas minucias? ¿Qué es lo que cree que nos ha llevado a donde estamos? Hay algunos que estarían mejor calladitos o reconociendo el destrozo que han hecho.
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:31h
Jo no vaig aplaudir el tripartit, perquè em semblaba que q
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:31h
Jo no vaig aplaudir el tripartit, perquè em semblaba que q
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:31h
Jo no vaig aplaudir el tripartit, perquè em semblaba que q
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:31h
Jo no vaig aplaudir el tripartit, perquè em semblaba que qualsevol pacte amb DRC era més contranatura que la famosa sociovergència que mai ha arribat a experimentar-se, i vaig acabar, malauradament, tenint raó. Montilla, amarat de nacionalisme, amb això tan ridícul de la "desafecció", abonament pel camp secessioniste de DRC, ha estat nefast pel psC no pas per altra raó que pel sol fet dels seus complexes i les seves mancances de tot tipus, personals, profesionals i intel·lectuals, sonbre tot les últimes. En això no hem guanyat res, amb el GHMas, és tan mediocre com ho va ser Montilla i com ara ho és Rajoy, cadascú al seu estil: falsament solemne, pompós i "pasava per aquí i porto el Marca", respectivament.
JDuck 25/08/2015 - 11:31h
Considero que el “retrato-robot” que el autor hace de ERC coincide con la realidad que se puede apreciar. Recuerdo a un ex-militante del PSC, que afirmó públicamente que dejó este partido por haber sido engañado, y que la culpa principal de aquella situación no era tanto de ERC como de los dirigentes del PSC de aquel entonces. Considero que el pacto tripartito, y lo que estuvo antes y vino después, son co-responsables de la situación actual, por lo que el mea culpa debería ser a la vez personal y colectivo. Y respecto a la situación actual, ¿qué dirigentes y de qué partido están sacando máximo provecho, de forma ultramaquiavélica, de la crisis actual, sin hacer otra cosa que empeorarla en lugar de contribuir a resolverla?; ¿cuál podría ser el próximo President, según los sondeos, sin que su partido haya contribuido al más mínimo cumplimiento de sus promesas electorales en pro de la justicia social, a pesar de su considerable peso específico en la Generalitat?
JDuck 25/08/2015 - 11:31h
No he nombrado al ex-militante del PSC al que me he referido, y al que considero una referencia de honestidad política, porque no quiero remover asuntos que van por otros cauces, ni dar a entender que pretendo hacer campaña a favor de ningún partido; procuro mantenerme públicamente neutral. Supongo que tengo derecho a hacerlo, ya que no me considero obligado a hacer públicas mis simpatías ni mis intenciones de voto; en esto sí que tengo derecho a decidir: o hablo o callo. Por otra parte, puedo y quiero decir que no milito en ningún partido ni tengo intención de hacerlo.
¿Quiere hacer un comentario?