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El problema es el PP

Xavier Salvador
3 min

Ver a Artur Mas desfilar ante los juzgados en una versión acentuada del Mesías de aquel cartel electoral de CDC no es meramente culpa suya, por ridículo que resulte. Oír a Cristóbal Montoro criticar ciertos asuntos intestinos de su propio gobierno no tiene que ver con el gracejo, discutible, del ministro andaluz. Que al presidente del gobierno de España se le suiciden cuadros en el País Vasco no es un asunto gratuito y circunstancial. Que salga el caducado José María Aznar de la catacumbas de la política sólo puede ser un trastorno del sistema. Ya lo fue él como presidente.

En estos momentos, el inconveniente democrático de España es el PP. Entiéndanme: la contrariedad no es ser conservador, liberal o de derechas. Eso no sólo es lícito, sino que es mundialmente reconocido democráticamente. Incluso resulta necesario en algunas fases políticas de organizaciones y territorios.

El desajuste viene de y lo presenta un partido imprescindible para un país como España, pero que hoy es incapaz de adaptar sus liderazgos y discursos a los nuevos tiempos.

El asunto catalán no acaba de resultar entendido en el gobierno de Madrid. Lo dice alguien cansando del nacionalismo catalán, de su victimismo y su recurso fácil al martirologio de sus líderes. Pero, echemos a un lado todo eso. El PP es incapaz de dar respuestas a los desafíos políticos constantes que le llegan desde Barcelona.

Igual de ineficiente es el PP en ese asunto como en resolver la corrupción sistémica, la crisis de las grandes instituciones políticas o en los nuevos retos del Estado del Bienestar. Es una lástima que toda la gente de orden del país esté huérfana de una representatividad suficiente y evolutiva en los grandes asuntos políticos que nos ocupan.

Eso es aún más grave en Cataluña, donde el PP hace demasiado tiempo que no existe por servidumbre directa al Aznar más nefasto. El PP, con su ministro condecorador de vírgenes y resucitador de viejos miedos atávicos, no acaba de entender el problema del país dándole, en consecuencia, absoluta libertad de vuelo al más centrado, claro y diáfano partido de Albert Ribera.

Una buena solución para evitar que Mas se pasee por Barcelona como un protomártir sería que el PP desapareciera de Cataluña. Lo hizo antes en Navarra y sería una gran idea aquí. A retos difíciles sólo pueden hacer frente partidos preparados y organizaciones capaces de desarrollar políticas útiles.

Sí, sé que lo que digo es de una osadía rayana en lo estratosférico. Pero, seamos serios, o el PP entiende el país, entiende Cataluña, entiende la brecha entre ricos y pobres o seremos incapaces de avanzar. Y eso, estimados amigos, es un horizonte que muchos no queremos ni tan siquiera sopesar.

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¿Quién es... Xavier Salvador?
Xavier Salvador

Pese a nacer en Barcelona en un ya lejano 1965, he acabado siendo un tipo de pueblo. Hoy dirijo CRÓNICA GLOBAL después de haber dado bandazos periodísticos por ahí durante años (El Observador, Diari de Barcelona, El Periódico, Economía Digital...). He escrito dos libros. El más leído, Pujol KO, junto a varios autores. Del otro (El yugo milenario) es del que me siento más orgulloso, pero fue un divertimento intelectual de otro tiempo y otro lugar. Me gustan las personas auténticas, trabajar en equipo, la familia y el buen vino. Bonhomía en estado puro, vamos.

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Marino 16/10/2015 - 15:38h
Ante el problema nacionalista el PP muere de avaricia y la izquierda de avaricia e ingenuidad. El problema de la izquierda, la derecha y el sindicalismo es no defender con coherencia sus principios ni colocarse en el lugar que les corresponde no cayendo en lo de: el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Aunque defienda "derechos a decidir" y se las dé de demócrata.
Olegario 16/10/2015 - 15:38h
(1) El autor apunta un problema real, pero la solución que sugiere va en la dirección opuesta. Es cierto que en España hace falta, desde siempre, una derecha culta, inteligente, con sentido de Estado, libre de la tutela religiosa, defensora de las instituciones y de la división de poderes. Sin embargo, el panorama de la izquierda no es más esperanzador; en ella prima el lastre enorme de los credos revolucionarios de siglo y medio y la incapacidad de su puesta al día tras la historia ocurrida durante ese periodo. Muy especialmente en no haber aprendido del drama alemán tras la segunda gran guerra y de la necesidad del Estado como campo necesario para las transformaciones sociales y al servicio de la realización de los individuos. Es cierto que vivimos un momento delicado. Los oportunistas del nacionalismo, verdadera carcoma del Estado, lo saben muy bien.
Olegario 16/10/2015 - 15:38h
(2) Es ahora cuando hacen falta partidos de Estado. El PP está en horas bajas, y le llevará tiempo, no solo limpiarse de sus propias mafias de la corrupción, sino encontrar una razón de ser distinta al enriquecimiento desde las instituciones. Pero no es menos cierto que ni PSOE, ni lo que queda de las organizaciones del comunismo, ni el mesianismo redentor y rupturista, ofrezcan asideros para la esperanza. Demasiados años, incluso siglos, viviendo al margen de las ideas cultas y revolucionarias gestadas en Europa. Resulta paradójico que, ahora que formamos parte de ella, seamos incapaces de hacer pedagogía de las magníficas posibilidades que nos depara esta situación.
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
Tiene usted toda la razón. La culpa no es de Mas ni de la corte que organiza el show martirológico-mediático. ¡Qué va! Más quisieran los recalcitrantes españolistas que no sólo tienen el privilegio de residir en Cataluña, sino que además pretenden colonizarla. La culpa de esto es del PP. Más aún: la culpa siempre es del PP, partido que sin duda aglutina lo más inepto, corrupto e intrínsecamente malvado de la población española. Y la solución la aporta usted con acierto: ¡que desaparezca el PP de Cataluña! ¿Qué coño pinta la caspa española en la virtuosa y avanzada Cataluña, esa sociedad espejo de lo mejor del mundo mundial? ¡Que desaparezca, como bien hizo el PSOE en su día! ¡Contaminan y ensucian la pureza democrática, coño! ¿Sabe usted? Todo esto me trae a las mientes el caso de cierta malvadísima y corrupta república centroeuropea que cometió el enorme error de llevar a juicio a un golpista provinciano,
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
(2)con lo que no consiguió sino darle nuevo brío político y amplificar su actuación al ámbito nacional. A ver, déjeme recordar…¿dónde y cuando pasó?...error fatal, digámoslo claramente…
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
(3)Bueno, en fin, lo que le decía: ¡que desaparezca el PP de Cataluña! Ni Carme Forcadell lo habría dicho mejor.
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
PD: Por cierto, recordarles que faltan poco más de dos meses para las generales. Olvídense del pobre Mas, es preciso seguir dando mucha caña al PP. Firmado: Cuarto subsecretario de la Subsecretaría de la Secretaría del PSC para Relaciones con los Medios.
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
PD2.: Disculpen tanta fragmentación. Es la acumulación de trabajo.
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
PD3.: Disculpen de nuevo…se me olvidaba: buenas tardes, Don Xavier, y recuerdos al company Francesc.
EduardoPinzolas 16/10/2015 - 15:38h
PD4: Joder…discupen de nuevo…hoy estoy pelín despistado. Tal vez sería bueno, considérenlo con calma, encargar una columnita diaria al articulista Eladio del Prado tipo “Camino del 20D”. En su defecto, no menos de diez artículos del antecitado del Prado antes de las antecitadas generales.
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