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El independentismo pierde fuerza, según las encuestas de papel

La Razón asegura que Mas camina hacia el precicipio, y La Vanguardia, que los electores de CiU son los conductores más respetuosos y los de UPyD, los más incívicos

21.04.2014 10:27 h.
16 min

Encuestas de fondo para el lunes de la mona. Las vacaciones políticas fomentan la elaboración de sondeos para mantener la tensión en las portadas, incidir en las tertulias y apuntalar la línea editorial, entre otras funciones. La cocción lenta o breve de los datos depende de si las preguntas se refieren a la intención de voto o a supuestos más complejos, tales como la independencia de Cataluña, el "derecho a decidir" o la aplicación de los artículos constitucionales que prevén la suspensión de la Autonomía. Por ejemplo y según La Vanguardia, en un texto sostenido por Carles Castro, los partidarios de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) serían los más propensos a cuestionar las directrices de la Dirección General de Tráfico, una afirmación que se infiere de un trabajo del Centro de Investigaciones Sociológicas, el dicho CIS. "Los votantes de UPyD son los más incívicos al volante", es la contundente frase que aparece en un rincón de la primera página del decano barcelonés. La "noticia" no tiene desperdicio. Escribe Castro: "¿Influyen la ideología o la filiación partidista sobre los componentes cívicos? ¿Existe relación entre votar a un partido y conducir de forma temeraria? Un sondeo del CIS (estudio 2.997) sugiere que sí [...]. A grandes rasgos, esas pautas se resumirían en dos extremos: los votantes más respetuosos con las normas de circulación y los más dispuestos a infringirlas. Entre los primeros se situarían los de CiU, y entre los segundos, los de UPyD". Lo dice la encuesta, en la que se admite que no hay una única explicación de este fenómeno y que las conclusiones son tan resbaladizas como la propia ciencia demoscópica. Al parecer, el perfil de los votantes de UPyD no es el de Martínez el Facha o Torrente, sino que se trata de gente joven y con estudios universitarios, lo que iría en contra de la teórica vinculación de los campus con el civismo.

De un material tan vago como el de los sondeos se pueden extraer, no obstante, conclusiones de índole menos inquietante. En El Mundo le ha tocado a Daniel G. Sastre analizar la encuesta encargada por el diario. Es la primera página y el titular se adentra en terrenos que oscilan entre lo pantanoso y lo movedizo: "El 46% suspendería la autonomía de Cataluña si hay consulta ilegal". La mitad de los encuestados cree que Mas será capaz de convocarla. "Frente a los partidarios de la suspensión del autogobierno catalán, un 37,6% de los entrevistados se opondría a esa medida, que la Constitución reserva para las comunidades que 'no cumplan con las obligaciones que las leyes impongan' o actúen 'de forma que atente gravemente al interés general de España'. Sin embargo, quienes defienden esa dureza no se reparten homogéneamente según sus simpatías políticas, porque son mayoría entre quienes votaron al PP y a UPyD, pero están en inferioridad entre quienes apoyaron a PSOE e IU", escribe Sastre. "Cabe subrayar que ni el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ni ninguno de sus ministros han contemplado nunca en público la posibilidad de suspender la autonomía de Cataluña, una medida que no se ha aplicado a ninguna comunidad desde la Transición", matiza unas líneas después el periodista de El Mundo.

Sin salir del periódico madrileño, Federico Jiménez Losantos traza el escenario previo y el previsible del inminente choque electoral: "Pero la campaña se decidirá en las teles y las radios. Y doy por hecho el clásico boicot a UPyD en el rajoyano duopolio perfecto A3 y T5, con sus estrambotes rojo y plata -Cuatro y La Sexta-, agravado por el que le caerá encima a Nart y Girauta de Ciudadanos y a Vidal-Quadras, de VOX (el mejor candidato para un debate de verdad en televisión o, mejor, una serie de ellos). ¿Pero se imagina alguien que el rajoduopolio perfecto con sus estrambotes de extrema izquierda rica-rica lo compensará el juego limpio en las televisiones públicas? ¿Queda alguien capaz de creer que TVE, TV3 o Canal Sur darán a Vidal-Quadras o a Nart la oportunidad de debatir con Valenciano? ¿Que, salvo quizás Telemadrid, alguna cadena pública brindará a Maite Pagazaurtundúa la posibilidad de discutir con Arias Cañete sobre el caso Bolinaga o la aplicación de la sentencia Parot? Como dice el bolero, 'lo dudo'. O como canta Armando Manzanero: 'Noooo'".

En La Razón también afrontan la tormentosa jornada con un sondeo. "Menos independentistas", asegura el periódico de Planeta a toda portada, sobre una fotografía del Aberri Eguna abertzale en Pamplona. Banderas vascas y una estelada en medio. "No sólo es que no haya 'amplia mayoría' de partidarios de la independencia de Cataluña, sino que incluso Artur Mas va perdiendo adeptos conforme pasan los meses. Así se desprende de la última encuesta de NC Report para La Razón, según la cual sólo el 39,3 por ciento de los catalanes contestaría doblemente 'sí' a la hipotética pregunta de si quiere un Estado propio para Cataluña y si desea también la independencia. Mismas preguntas a las que contestaban afirmativamente el 40 por ciento de los catalanes hace cuatro meses, en diciembre de 2013, por lo que la cifra de partidarios de la independencia se reduce en 0,7 puntos porcentuales. Pero si llamativo es que bajen los partidarios del 'sí', más aún lo es que suban los que optan por el 'no' a la independencia, que suben 4,1 puntos porcentuales, pasando del 38,8 por ciento del anterior sondeo al 42,9 por ciento actuales", se afirma en la exposición de los datos.

Toni Bolaño es el encargado de dar sentido a las variaciones sociológicas en un análisis que titula "Los sorpassos": "Hace unos días, el colectivo Contrastant -cercano a posiciones independentistas- afirmaba que las cifras de asistentes a la Vía Catalana celebrada el 11 de septiembre de 2013 eran falsas [...]. Concluyen que en la vía catalana había entre 600 mil y 700 mil personas, nunca el millón seiscientos mil que anunció la Asamblea Nacional Catalana y el Gobierno de Cataluña". Dicho lo cual, Bolaño entra en materia: "Lo que refleja la encuesta es la exisgtencia de una sociedad catalana fracturada y que una cosa es querer votar -como afirman la mayoría de las encuestas publicadas- y otra muy distinta votar por la independencia". Sostiene el autor, además, que "el 25 de mayo todo apunta a que se volverán a repartir cartas en el tablero catalán. Y ahora, sería de esperar que no estuvieran marcadas".

Lo que sí está marcado, en principio, es el contenido de las estrategias de cada partido. En La Vanguardia, es el tema político más destacado, con un titular de media columna en la portada: "PSC y PP intentarán que el 25-M no active el soberanismo". Es una información de Iñaki Ellakuría: "Evitar que se movilice el electorado soberanista que nutre de votos a CiU y ERC. Bajo esta premisa, tanto los estrategas del PSC como los del PP catalán han diseñado sendas campañas para las elecciones del 25 de mayo que tratarán de esquivar todo lo posible el debate sobre la independencia. Los discursos de sus candidatos, Javi López (PSC) y Santi Fisas (PP), huirán de tonos beligerantes y se centrarán en una Europa en la que la izquierda y la derecha se disputan la presidencia de la Comisión, vinculando la salida de la crisis, y el fin o no de las políticas de austeridad, a que gane el socialista alemán Martin Schulz o el conservador luxemburgués Jean Claude Juncker".

El hombre propone y Dios dispone, sustrato del siguiente párrafo de la información de Ellakuría:

"El propósito de aislar la campaña europea del soberanismo, en un momento en el que la cuestión catalana lo impregna todo, puede parecer una quimera, sobre todo porque CiU, ERC y Ciudadanos buscarán justamente todo lo contrario. Pero PSC y PP catalán calculan que si el debate del 25-M amplia sus coordenadas, con un mensaje en positivo de 'más Europa' como antídoto ante el auge de los populismos en el Viejo Continente, y si se convierte la cita en las urnas en un plebiscito sobre si en Europa debe ser la izquierda o la derecha quien pilote la recuperación económica, ese enfoque ayudará a movilizar a su electorado más urbano y, de paso, no activará a esa parte del votante soberanista que mira con cierta distancia estas elecciones".

La perspectiva del Ara es distinta. Su portada abre así: "El 9-N acapara la campaña europea". La información es de Roger Mateos: "'Siempre comienzo los actos y las conferencias hablando del trabajo hecho y de los retos europeos, pero cuando se abre el turno de preguntas todo se lo lleva el proceso. Ramon Tremosa afronta sus segundas elecciones como cabeza de lista de CiU, pero los contenidos de la campaña de este año tendrán muny poco que ver con los de la de 2009, cuando la reivindicación estrella del programa todavía era el corredor mediterráneo. 'Somos conscientes de que la consulta es el tema de moda. Y es que además tendrá una dimensión europea, porque tarde o temprano Bruselas tendrá que intervenir', señala Tremosa al Ara".

Los paralelismos entre el proceso catalán y la situación vasca son inevitables y objeto de informaciones, conjeturas y editoriales. En el diario El País, Javier Doria escribe sobre el particular al abordar la manifestación aberztale del Aberri Eguna: "Si las consultas locales fueron una de las iniciativas llevadas a cabo en Cataluña, también lo es el siguiente objetivo que se ha marcado Independentistak; una cadena humana 'a favor del derecho a decidir' entre Durango y Pamplona, al estilo de la realizada por la ANC el 11 de septiembre pasado. Será el próximo 8 de junio, 'un reto y un paso muy importante', según el portavoz de la plataforma". Independentistak es algo así como la ANC vasca, que cuenta con el apoyo de la coalición EH-Bildu".

En la crónica principal del diario de Prisa, firmada por Pedro Gorospe, está el teórico desmarque de Urkullu respecto a Mas: "El PNV quiere para Euskadi un Estado propio en el concierto europeo, junto a Navarra y a las provincias vasco francesas -Iparralde-, pero tiene claro que ni el federalismo que impulsa el PSOE, ni el independentismo que pilotan los nacionalistas catalanes y la Generalidad son las vías por las que quiere llevar su tren. El partido que fundara hace ya más de cien años Sabino Arana y que celebró este domingo una nueva edición del Aberri Eguna, el Día de la Patria Vasca no va a hacer declaraciones unilaterales de independencia como le requieren ETA y la izquierda abertzale, al menos de momento. Prefiere subir la escalera hacia la soberanía paso a paso en un proceso que denomina 'diálogo, negociación, acuerdo y ratificación' de un nuevo estatus de relación con España que podría entenderse, ha reconocido el propio Urkullu, como un 'modelo confederal' basado en el respeto a los derechos históricos. Un nuevo estatus para cuya aplicación sería imprescindible una reforma Constitucional".

Algo distinto, pero con algunos puntos de conexión, se dice en el editorial de Abc, que acusa al lendakari de seguir la estela del president: "En el 'Aberri Eguna', o Día de la Patria, que se celebró ayer en Bilbao, el Partido Nacionalista Vasco se puso en la estela del nacionalismo catalán para sumarse a la campaña por el derecho a decidir y por la soberanía. No obstante, el presidente vasco, Iñigo Urkullu, evitó el tono, que no el fondo, unilateralista del nacionalismo catalán, y haciendo gala de su apariencia moderada trufó su discurso con apelaciones al diálogo, el pacto y la ratificación. Utilizó Urkullu un lenguaje tributario del fracaso del 'plan Ibarretxe' y de las expectativas abiertas por el aventurerismo separatista en Cataluña. Viendo la que le está cayendo a Artur Mas desde Bruselas, Madrid e incluso, de manera incipiente, la propia Cataluña, Urkullu sabe que, por ahora, le toca amagar y no dar, entre otras razones porque el País Vasco sí tiene muy claro el balance de pérdidas en caso de que declare su independencia".

Las pequeñas y grandes vicisitudes del proceso catalán componen el artículo de los lunes de María Jesús Cañizares en Abc. Comienza así su última entrega: "Hay quien asegura que si miras fijamente la Gigafoto de la Vía catalana que El Punt Avui TV emite en su período de pruebas, se te aparece la imagen de Carme Forcadell". Pero el tema no es ese, sino la correspondencia de los alcaldes insurrectos con los periodistas críticos: "El alcalde de Navàs (Barcelona), Jaume Casals, miembro de la CUP, me ha enviado una carta certificada en la que me notifica oficialmente su respaldo a la ANC, cuya libertad de expresión, dice, se ha visto atacada por el Estado y los 'grandes medios de comunicación'. 'Si disuelven la Asamblea, surgirán centenares de miles de asambleas; si ilegalizan cualquiera de los movimientos sociales que defienden nuestro derecho democrático a ser consultados, todos militaremos, sin una sola sombra de duda. Nuestro momento es demasiado fuerte para ser parado con el miedo y las amenazas', dice el primer edil en su misiva, dirigida 'a los efectos legales oportunos' a Abc, El Mundo, El País y La Razón".

¿Amenazas? Otra de las noticias que recogen los periódicos es que el Gobierno no quiso actuar judicial contra el simposio "España contra Cataluña" por su alto sentido de la "democracia", que es el meollo de la respuesta a una pregunta al Ejecutivo formulada por Rosa Díez, la líder de los conductores incívicos. ¿Será posible?

Ya mañana estarán de vuelta todos los políticos.

21 de abril, Lunes de Pascua, San Anselmo y San Anastasio.

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