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El gigante cárnico Vall Companys también traslada su sede de BCN a Madrid

El grupo factura 1.300 millones anuales, es uno de los complejos agroganaderos más importantes de Europa y el primero de España

05.10.2015 20:49 h.
3 min
El consejero delegado del Grupo Vall Companys, José Vall Palou (arriba a la derecha) y una de las factorías del grupo

Las tensiones surgidas por el proceso independentista que encabeza Artur Mas están surtiendo efectos funestos para Cataluña. El último empresario que, por ahora, ha dicho basta y se ha largado con viento fresco es el multimillonario José Vall Palou, propietario de la holding Inversions Fenec.

Esta sociedad de cartera es una perfecta desconocida para el común de los mortales, pero representa el mayor grupo agroganadero de España y uno de los principales de Europa. Aglutina tres filiales, Vall Companys, Harinera La Meta --germen del grupo-- y Transegre. Éstas, a su vez, poseen cerca de 30 subsidiarias, que son titulares de otras tantas instalaciones industriales desperdigadas por toda España.

2.100 granjas asociadas

El consorcio, cuyos orígenes datan de 1956, está integrado verticalmente. Fabrica 1,6 millones de toneladas de piensos y 420.000 toneladas de harina. Abarca todo el proceso productivo, desde la reproducción, alimentación y cría de los animales, hasta el sacrificio, despiece y envasado de los productos finales, es decir, los elaborados cárnicos. Por sus mataderos pasan cada año 4,3 millones de cerdos y 65 millones de pollos. Además, el grupo tiene asociadas a más de 2.100 granjas de todo el país.

Las magnitudes económicas de Inversions Fenec son esplendorosas. Cuenta con más de 1.900 empleados, su volumen de negocio anual alcanza los 1.300 millones de euros, sus activos se elevan a 1.000 millones y sus recursos propios a 420 millones. Los últimos años ha venido arrojando beneficios del orden de 50 millones anuales.

Trámite sencillo

Pues bien, este impresionante acervo ya no está residenciado en la sede del grupo, sita en la Travessera de Gràcia de Barcelona, sino en Madrid. El traslado se realizó a mediados de agosto y a velocidad supersónica, mediante un sencillo trámite burocrático.

Hasta hace poco, José Vall Palou poseía el 100% de las acciones de Fenec. El pasado verano, aportó los títulos a la sociedad Invaes, fundada por el empresario en Madrid en 2002 y controlada por él. De esta forma, el socio único de Inversions Fenec ya no es José Vall Palou, sino su sociedad madrileña, domiciliada en la calle Núñez de Balboa.

Meses atrás, se sirvieron de un procedimiento similar los hermanos Antonio y Jorge Gallardo Ballart, titulares de los laboratorios barceloneses Almirall y poseedores de una de las mayores fortunas de Cataluña, estimada en 3.000 millones. Una sociedad madrileña perteneciente a ambos absorbió la sociedad holding que controla su enorme patrimonio.

Comentar
telamarinera 08/10/2015 - 23:42h
Lo de Lleida, es muy curioso. La pasión estelada de sus ayuntamiento consecuencia de la organización casi abertzale de sus localidades; es, repito, curioso, con los exportadores de bienes y personas que son. Claro que el tripartito la inundó de dinero público. y esa Diputación....
Antoni Ferret 08/10/2015 - 23:42h
Doncs bon vent i barca nova!! Que li vagi bé. Aquest senyor sap, com sabem TOTS els qui no estem obnubilats per un somni, que d'independència no n'hi haurà. Per tant, el motiu de la seva marxa deu ser un altre. Que el bombin!
Pablito 08/10/2015 - 23:42h
Es inevitable suponer que ante tanta incertidumbre en el panorama catalán, quienes tienen intereses, busquen la forma de aposentarlos donde tengan mayor seguridad. Hoy caso de una mínima marcha hacia adelante del separatismo, grupos como Agrolimen perderían en pocos meses –coincidimos varios economistas- más de un 70% de las multimillonarias ventas en el resto de la península. Es muy posible que la familia Carulla, propietaria del grupo, tan unida y promotora del separatismo y la desinformación a través del Ómnium anti Cultural, viera que si no se beben ellos el caldo de pollo, nadie se lo beberá. Hablar, siempre se ha dicho que es fácil hablar, pero al hacerlo, implica responsabilidad y queda muy bien apoyar a los nacionalismos y promover las falsas patrias, pero después, llega el tío Paco con la rebaja y te sueles tragar tus dichos y si esos dichos son payasadas o fantasmadas te sueles atragantar.
Marino 08/10/2015 - 23:42h
Una pena. Tanto si tiene que ver con las veleidades independentistas como si no.
m.a. 08/10/2015 - 23:42h
Y la de empresas de raíz catalana que, tras haber comprado alguna empresa española no catalana del mismo ramo, a la chita callando han sustituido su CIF por el de esta última para escapar del cortijo catalán. La pela es la pela.
Ramonsalvat 08/10/2015 - 23:42h
si ja sabem "bon vent i banca nova" d'aixó de la Cup i els Junts pel desastre....anem de conya senyors. Pero ningú serios pot continuar fent coses serioses en la Catalunya que es dibuixa.
Olegario 08/10/2015 - 23:42h
La actividad de esta gente la hace buena conocedora de, al menos, dos entidades: Cataluña y cerdos. Habrá que coincidir en que sobre esta afirmación caben pocas dudas...
JoaquinM 08/10/2015 - 23:42h
La noticia es sintomática del miedo a las aventuras absurdas que se venden como pensamiento racional en el principado actualmente. En realidad, el único efecto es fiscal, y como en España no pagan los territorios si no las empresas y las personas, a los ciudadanos españoles residentes en Cataluña esta noticia no tiene que preocuparles lo más mínimo: solo debería preocuparles si se segmentara la fiscalidad nacional como desean los separatistas provincianos siguiendo el modelo del cupo vasco. Unas cuantas operaciones de estas, y volveríamos a oir efusivos cánticos a la patria española de todos, como los que tanto gustaban entonar los catalanes en el s. XIX.
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