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El chapapote tapa el aviso de Junqueras de colapsar España

Los diarios optan por la sentencia absolutoria del Prestige y reducen el aviso del líder de ERC a las esquinas de sus portadas; El Mundo revela que el Borne se lleva otros 400.000 euros.

14.11.2013 08:31 h.
8 min

A Apostolos Mangouras ya le llamaban "el viejo" cuando se hundió el Prestige. El capitán del petrolero es el único condenado por la catástrofe. Nueve meses por desobediencia a la autoridad. Se conserva en buen estado Apostolos, de 78 años. En una fotografía del último mes de junio aparece junto a su jefe de máquinas, Nikolaos Argyropoulos, y el ex director de Marina Mercante José Luis López Sors, en una de las sesiones del juicio en La Coruña. Han pasado once años del hundimiento y la justicia ha dictado sentencia. "Sin culpables por el Prestige", titula El País. En Abc, "Prestige: La justicia absuelve al Gobierno por la gestión de la catástrofe". "La catástrofe ecológica del Prestige queda impune", subraya en portada La Vanguardia. "La decisión de alejar el barco fue la correcta", sostiene La Razón. "Prestige", "Costa Concordia", "Titanic"... Los nombres de los barcos malditos; cuanta más soberbia, peor agüero.

Los periódicos de derechas recuerdan la movilización de la izquierda, los trajes blancos y el Nunca máis. Los diarios de izquierdas, también, y refrescan la factura ecológica (cuatro mil millones según El País), la extensión de la mancha negra y la indignación social. El Periódico, por ejemplo, se pregunta: "¿Nunca máis?", a tenor del fallo judicial, que ni tan sólo exige una indemnización a la empresa armadora. La catástrofe no se cobró vidas humanas. Mangouras trató de aproximar el barco a la costa para taponar en muelle las fugas y reparar el buque, pero la política le desvió el rumbo hacia el medio de la nada, donde se hundió el Prestige. Las corrientes devolvieron su carga, el chapapote, a la costa, como predijo Mangouras.

Salvador Sostres explica en su artículo de opinión de El Mundo que el PP ganó las municipales siguientes en los pueblos más afectados por la marea negra. Eso es un hecho. Y esto, que escribe Sostres, es tenerlo claro: "Ni la guerra de Iraq fue un genocidio, ni el hundimiento del Prestige fue un crimen, ni el atentado de Atocha fue culpa o responsabilidad de Aznar por su foto en las Azores. Con la guerra de Iraq acabamos con un dictador que masacraba a su pueblo, aquellos hilillos de plastilina desaparecieron casi tan rápido como se crearon, la culpa de cualquier atentado es de quien pone las bombas...".

En las fotografías de portada hay Prestige y también un tríptico de Bacon, "Tres estudios de Lucien Freud", que es la opción de El País y La Vanguardia. La obra ha alcanzado un precio de más de 100 millones de euros en la última subasta de Christie's. En El Mundo prefieren una fotografía de Cándido Méndez y apuestan por el caso de la financiación sindical: "UGT se queda por sistema con el 19% del dinero para cursos de formación".

Entre la nostalgia del chapapote y los precios del arte, Oriol Junqueras, que apuntaba a portada, se ha quedado en los esquinazos. En Abc dicen que: "Junqueras amenaza con cerrar la economía catalana si no hay referéndum". En El Punt Avui, también en un lugar poco destacado, que: "Junqueras sube el tono". En La Vanguardia, por abajo otra vez, "Junqueras amenaza en Bruselas con parar la economía catalana". Lo del líder de ERC es para escucharlo en vivo. "¿Alguien cree que no podemos parar la economía catalana una semana?". Lo dijo en castellano para evitarse el efecto lost in translation y lo dijo de tal manera que deja en anécdota lo de El Chaval de la chancla y lo que éste entiende por "gánster".

Los periódicos resultan un tanto imperfectos en el primer abordaje de sucesos como el de Junqueras, cuya intervención en Bruselas resultó extraña e inquietante no sólo por el fondo. Todavía no se ha articulado una respuesta por parte del Gobierno de la Generalidad y el empresariado. Sólo los sindicatos han dicho que lo de convocar huelgas generales es propiamente su negociado y competencia. En Madrid no se ha reaccionado. Junqueras blandió los "dos millones" de participantes en la cadena humana para reforzar la consistencia de su amenaza. Ya dice el Avui que sube el tono. Y el pan. Las palabras de Junqueras oscilan entre el matonismo y la sutileza de un portavoz del sindicato del transporte de los Estados Unidos (el que levantó Las Vegas), pero todavía no hay editoriales ni artículos ni contra declaraciones políticas al respecto.

El líder del partido que podría gobernar Cataluña no está precisamente por terceras vías como las ponderadas en la fotografía de Duran y Rubalcaba, que es la que elige el Avui para portada. El choque de trenes supera la capacidad de maniobra de Artur Mas, de quien Arcadi Espada dice en El Mundo que "lo que ha hecho en la Sala de los Nombres supone una banalización del Holocausto", en alusión a los comentarios del presidente autonómico sobre la persecución franquista del pueblo catalán.

Ese mismo periódico informa de que el Museo del Borne, ya saben, la zona cero de Cataluña, "succiona", según la terminología de El Mundo, otros 400.000 euros públicos para su conservación. Firma la noticia Víctor Mondelo.

En Abc destaca el tratamiento de las declaraciones ante la juez de los agentes de los Mossos d'Esquadra implicados en la detención del ciudadano Benítez. "La paliza de los mossos al empresario fallecido fue 'siguiendo el protocolo'" es el encabezamiento de un texto de Janot Guil. Sobre este mismo asunto, La Vanguardia y El Periódico coinciden desde portada en subrayar que los agentes han afirmado que Benítez "se dio cabezazos contra el suelo". Un suicidio, vamos.

Sobre política catalana y en El País, destaca el artículo de Patxo Unzueta titulado: "Unanimidad engañosa", en el que repasa las contradicciones internas en el bloque del "derecho a decidir". Afirma Unzueta:

"En estas condiciones, un referéndum legal y pactado como el que ha acabado por reclamar Mas no podría serlo sobre la independencia, que es la posición más extrema sobre la mesa, sino sobre un acuerdo en el marco autonómico o federal, alcanzado entre las instituciones catalanas y las del conjunto de España. Una actitud dialogante como la que se reclama del Gobierno central tendría por objeto buscar una salida, alternativa a ese referéndum por la independencia, que pudiera ser aceptable para las partes; y no, como parecen suponer algunos entusiastas, facilitar el tránsito hacia la independencia por vía autodeterminista: el camino más corto para provocar la ruptura de la sociedad catalana en dos mitades extranjeras entre sí".

Si depende de Junqueras, no hará falta ni siquiera convocar un referéndum. V de Vendetta amenaza con colapsar la economía. ¿Qué será lo próximo que se tenga que quitar Fernàndez para superar a Junqueras? Poca broma. Junqueras puede ser el próximo presidente autonómico. Y Fernàndez, consejero de Interior.

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