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El BCE intensifica las medidas de estímulo ante la caída de la demanda

El precio del petróleo y la debilidad de los países emergentes lastran la evolución de la economía de la Unión Europea

03.09.2015 16:01 h.
3 min
Mario Draghi, presidente del BCE, cumple hoy 68 años.
Redacción

El Banco Central Europeo (BCE) ha ampliado la capacidad de su programa de compra de activos públicos al elevar el porcentaje máximo que la institución puede adquirir de cada emisión de bonos ante la necesidad de seguir inyectando liquidez en la economía comunitaria. Tanto el freno de la demanda interna como la situación internacional lo aconsejan.

"Hemos decidido incrementar el límite del programa de compras de cada emisión desde el 25% al 33%", anunció el presidente del BCE, Mario Draghi en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad.

Todos los instrumentos al alcance

Aunque se estudiará caso por caso, el banco central se dispone a incrementar sus estímulos monetarios si fuera necesario "usando todos los instrumentos a disposición, en particular el programa PSPP", el de compra de deuda pública y privada para generar liquidez en el sistema.

El BCE ha reiterado que la institución continuará realizando sus compras por importe de 60.000 millones de euros mensuales hasta finales de septiembre de 2016, como estaba previsto, o "más allá si fuera necesario", ha dicho Draghi.

Reducción de las previsiones

Draghi también anunció que el BCE ha revisado sensiblemente a la baja sus previsiones de crecimiento e inflación para la eurozona como consecuencia de las turbulencias que afectan a las economías emergentes y la evolución de los precios del petróleo.

De manera que ahora calcula un crecimiento del PIB de la eurozona del 1,4% este año, una décima menos de lo esperado en junio, mientras que para 2016 prevé una expansión del 1,7%, dos décimas menos que el anterior pronóstico. Para 2017 apunta un 1,8%, dos décimas por debajo de la expansión prevista en junio.

La demanda interna flojea

Estas perores expectativas de crecimiento se deben, según Mario Draghi, a la caída de la demanda externa y el crecimiento más débil estimado para los países emergentes. De este modo, el banquero italiano admitió que los riesgos de la previsión se inclinan "a la baja".

En cuanto a la evolución de los precios, el BCE espera que la inflación de la eurozona cierre 2015 en el 0,1%, por debajo del 0,3% augurado en junio, mientras que para 2016 prevé que repunte un 1,1%, cuatro décimas menos que su anterior pronóstico. De cara a 2017, los nuevos pronósticos del BCE apuntan a un incremento de los precios del 1,7%, frente al 1,8% anticipado el pasado mes de junio.

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