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Los curtidos de la veterana Colomer Munmany adelgazan

13.10.2015 00:00 h.
3 min
La histórica empresa de curtidos Colomer Munmany, fundada en 1792, tiene hoy una cara menos lúgubre de la que venía mostrando los últimos años. Éstos se caracterizaron por el registro de pérdidas reiteradas, recortes de plantilla incesantes, cierre de filiales y una caída del negocio que parecía imparable.

La Colomer Munmany de hoy poco tiene que ver con la empresa en la que entraron los financieros Pedro Olabarría Delclaux, Carles Sumarroca Coixet y Jaime Rosell Sanuy a comienzos de los años noventa, cuando la familia Colomer requirió apoyos externos para apuntalar su grupo industrial.

En aquel momento, el trío inversor dio un paso al frente, pero no porque sintiera querencia por el negocio de las pieles, sino atraído por el valiosísimo patrimonio inmobiliario que la compañía poseía en pleno casco urbano de Vic.

Por las mismas fechas, los tres desembarcaron también en la competidora Tipel, de Isidor Prenafeta, que tenía en plantilla a Artur Mas Gavarró y Jordi Pujol Ferrusola. A Mas se le había confiado la dirección estratégica de una subsidiaria de Tipel. En cierta manera, Mas contribuyó con eficacia al posterior hundimiento de Tipel. En efecto, recomendó que la empresa invirtiera en unos negocios inmobiliarios y tomase participaciones en los supermercados Orangután y la aseguradora Iberia. Todas estas iniciativas funcionaron durante unos pocos años, pero luego acabaron como el rosario de la aurora, provocaron un reguero de pérdidas y significaron el comienzo de la debacle definitiva de Tipel, que desembocó en quiebra.

Cuando el terceto Olabarría-Sumarroca-Rosell entró en Colomer, la empresa facturaba 120 millones de euros y empleaba a un millar de personas. El año pasado registró la tercera parte de giro, exactamente 40,1 millones, un 2% menos que en 2013. El resultado neto se cifró en 1,1 millones.

La firma tiene hoy 42 empleados, ha rebajado sus pasivos bancarios a 4 millones y posee un patrimonio neto de 11,5 millones.

Colomer está especializada en artículos de piel en doble faz, napa y ante, que se destinan a las industrias textil, calzado, marroquinería, guantería y complementos. La antaño formidable red de filiales exteriores ha quedado reducida a la mínima expresión, tras los cierres de Grecia, Reino Unido y otros países.

El consejo de administración está presidido por Emilio Gutiérrez Fernández de Liencres, profesional de largo recurrido que militó sucesivamente en las filas de Banco Mercantil de Tarragona antes de su absorción por el Central Hispano, de la inmobiliaria Filo, de las loterías catalanas Luditec y de la papelera Torras Hostench, germen de Grupo Torras.

Este año ha cesado de consejero Pedro Olabarría Delclaux, de 77 años de edad. Le ha sustituido su hijo Alejandro Olabarría März.

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