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Camino al 27s

Choque de trenes inmediato

Carles Enric
7 min

Hemos comentado repetidamente que la situación se irá tensando día tras día. Hace meses que es inevitable el denominado choque de trenes. Ahora que faltan pocas horas para el 'luctuoso suceso' debemos prepararnos para lo peor. Aunque, como curiosidad, algo sí ha cambiado. El choque no será entre un tren llamado España y otro llamado Cataluña. El choque será entre dos trenes llamados Cataluña. Porque, aunque algunos no lo crean, 'Cataluñas' hay más de una, y catalanes con diversas ideas, millones.

Ahora que faltan pocas horas para el choque de trenes debemos prepararnos para lo peor. Y el choque será entre dos trenes llamados Cataluña. Y, si algún día debemos buscar un nombre y un culpable, llámenle Mas, Artur Mas

Han vendido hace años el modelo del buen catalán. Pero, seamos sinceros, el buen catalán hace años que dejó de existir. Un buen catalán no hubiera permitido a nadie apropiarse de su nombre, de su territorio, de sus costumbres e, incluso, tampoco de su lengua. Por desgracia de todos, ese mal catalán se ha adueñado de la esencia de Cataluña. Empezó en la banca, luego en la educación, más la cultura y, al final, en la economía. El mal catalán sólo ha vivido para dividir el país con su pensamiento único y excluyente, propio de tiempos lejanos. Y, si algún día debemos buscar un nombre y un culpable del choque de trenes, llámenle Mas, Artur Mas. Por nunca más, por cierto, el astuto. Ahora, para siempre, el indeseable.

Y Artur Mas, el indeseable, no sólo ha hundido a su partido. Ha llenado sus bolsillos --aunque sea sólo con un sueldo público indigno-- y ha llevado a una Cataluña única al choque más brutal de trenes. Desactivarlo ahora parece complicado. Casi imposible. Las posiciones de todos los catalanes están definidas. Siempre hemos dicho que toda opinión es respetable, pero quizás debamos añadir que las formas y, sobre todo, el respeto a una legislación que todos votamos son necesarias. Chocar no era necesario. Quizás si imprescindible para aquellos que han hecho de su forma de vida el robo y la manipulación. Creerse siempre superiores al resto y pensar que nuestra tierra era en realidad su finca particular. Y Mas, el indeseable, ha convencido a algunos, quizás a muchos, pero en definitiva no a todos.

Sigo pensando que este alarmante incremento de tensión y el previsto choque de trenes en breve no favorecerá a nadie. Es más, hundirá a Cataluña durante años. Nada será como era. No soy apocalíptico, sino simplemente opino sobre lo que veo. Y a mí no me parece un régimen democrático el que hace llorar a sus ciudadanos por simplemente hablar. El que antepone el dogma y la fe por delante de la verdad. El que no escucha a nadie excepto a sí mismo. En definitiva, un régimen político donde unos, como simplificación extrema, quieren la independencia catalana para seguir siendo españoles. Sin deberes pero con derechos.

Cualquier cadáver, cualquier herido, cualquier incidente deberá ser asumido enteramente por Artur Mas. Un tipo siniestro que ha mutado --quizás por la medicación-- en un ser despreciable y potencialmente muy peligroso

Y el choque de trenes empezará en cualquier momento. En cualquier incidente. Una bandera disputada en un balcón. Una estúpida discusión vecinal. Una mala mirada en una calle. Un acto de cualquier desaprensivo. Un suceso mandado o accidental. Nunca lo sabremos. Pero llegará. Y el primer responsable será Artur Mas, el indeseable. Cualquier cadáver, cualquier herido, cualquier incidente deberá ser asumido enteramente por el personaje. Un tipo siniestro que ha mutado --quizás por la medicación-- en un ser despreciable y potencialmente muy peligroso.

Quizás a algún lector no le guste el tono. Aunque le gustará menos el choque brutal que veremos. Pero, por una vez, todos debemos pensar que las buenas palabras deben dar paso a la coherencia. Insistimos, choquemos los trenes o lo evitemos en último extremo, lo primero siempre es votar. Quizás la última opción de librarnos del susto sea votar masivamente el domingo. Tienen horas para decidir su voto. Los demócratas tenemos una opinión, pero queremos que cada uno en su libertad decida su voto. A mí, que me preguntan, reconozco que aún tengo mis dudas. Sí que admito que sé a quién no votar. No quiero votar a alguien que ha dividido mi tierra, Cataluña, a alguien que ha generado miedo entre la gente que no opina como él. Tampoco a alguien que ha utilizado un gobierno de todos para sus usos e ideas personales. Alquien, en definitiva, que ha trabajado no para evitar el choque de trenes, sino todo lo contrario: para provocarlo.

Y yo, a los provocadores, los trato "ante todo con mucha calma". Ya ven, para algunos hasta Siniestro Total tiene un espacio en nuestra Cataluña. Otros ya sabemos que no lo permitirían. Algunos luchamos SIEMPRE y SIN PAUSA contra la Convergència ya que creemos en la 'divergencia'. Creemos en la palabra, el diálogo, las diferencias, la intensidad, la discusión, pero jamás en el pensamiento único ni en las obligaciones basadas en dogma y fe. Y, señores lectores, cuando a un tren sólo lo mueve el espíritu del dogma y de la fe, el choque es inevitable. Choca contra otro o, mejor para los otros, se cae por un barranco. Convirtamos el domingo en el día en que votando todos, todos reitero, muchos de los espíritus construyan un barranco. Quien quiera caer por la ladera, ¡hágalo! Hemos explicado que no es positivo, pero contra ese dogma y esa fe poco más podemos decir. Pero, por vergüenza, respeten a aquellos que simplemente vamos en un tren hace muchos años todos juntos. Todo pensamiento es respetable, pero suicidarse es solo territorio de los cobardes.

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¿Quién es... Carles Enric López?
Carles Enric

Soy un tipo corriente. Estudié una carrera en Barcelona e hice un Erasmus en Londres. Me casé, tuve hijos, me divorcié, me divertí, me junté, me separé… y siempre pensé que escribir era apasionante, sobre todo de lo cercano. Mi experiencia en el mundo editorial me permitió entender que vivía en un país que confunde profesionalidad con no tener ideas propias. Eso me preocupó y con los años sólo procuro ser coherente. No me caso con nadie, y eso no gusta. Si busca pleitesía al poder no lea mis artículos.

Comentar
Marino 25/09/2015 - 12:07h
El choque de trenes siempre era culpa de otro: Si no se hace tal o cual se provocará desafección en Cataluña, habrá choque de trenes... Las palabras en boca de un político son igual de peligrosas que las de un futbolista o entrenador cuando provoca deliberadamente para "calentar el partido".
EduardoPinzolas 25/09/2015 - 12:07h
Es lo que buscaban y es lo que quieren y a ello vamos. Que se aten los cinturones, porque tengo la sensación que el tren separatista recibirá el domingo un primer batacazo serio.
Jotaeme 25/09/2015 - 12:07h
Convergència?, no, Conveniència.
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