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Cataluña pierde peso industrial en Europa

La industria representaba el 29% del PIB catalán en 1994, mientras que en 2012 este porcentaje era de solo el 18,6%. En el mismo tiempo, el País Vasco ha pasado del 28% al 21%.

09.12.2014 16:40 h.
3 min
Josep Maria Àlvarez (UGT Cataluña), Muriel Casals (Òmnium Cultural) y Joan Carles Gallego (CCOO Cataluña), en un acto en defensa del referéndum para la secesión de Cataluña
Redacción
Cataluña ya no es una región industrial puntera a nivel europeo. Esta es la principal -y demoledora- conclusión del estudio del economista Josep Oliver La pèrdua de posicions de la indústria catalana en el context europeu[La pérdida de posiciones de la industria catalana en el contexto europeo], publicado por la Fundació per la Indústria Sabadell 1559, para inaugurar una nueva colección de títulos de temática industrial. Según señala este trabajo, la pérdida de peso específico de la industria en la economía catalana se inició hace ya 30 años, pero se ha acelerado en la última década, a causa de la crisis.

De acuerdo con los datos del estudio, citado este martes por diversos medios, la industria representaba el 29% del PIB catalán hace veinte años, en 1994, mientras que en 2012, el último año analizado, este porcentaje era de solo el 18,6%. Mientras tanto, las principales regiones industriales europeas siguen manteniendo un elevado peso de la industria en sus economías, especialmente en Alemania (30% en Stuttgart, por ejemplo), el centro de Europa recientemente incorporado a la UE (República Checa, 29,4%; Eslovaquia, 27,1%) o el norte de Italia (Véneto, 28,2%; Lombardia, 26,5%).

El País Vasco supera a Cataluña

Según recalca Oliver, las 30 principales regiones industriales europeas presentan una media del 24,5% de peso de la industria en sus economías, con lo cual Cataluña se sitúa ahora claramente por debajo de esta media. En el País Vasco, la caída ha sido más atenuada -según el autor, por los mayores estímulos a la industria-, pasando del 28% de 1994 al 21% actual. Esto implica que, en los últimos veinte años, el País Vasco ha superado a Cataluña en cuanto a industrialización en términos relativos

En cuanto al impacto en el empleo, la evolución también ha sido negativa. En 1994, un 29% de la población ocupada en Cataluña trabajaba en la industria, mientras que en 2013 esta cifra era solo del 18,3%.

Hacia el centro de Europa

El trabajo de Oliver recalca también que Cataluña ha mantenido su peso específico industrial dentro de España. Según señala, el problema no es que las inversiones industriales se hayan trasladado de Cataluña a otras regiones españolas, sino que se han concentrado en el centro de Europa, incluyendo a los países recientemente incorporados a la UE.

Oliver también opina que será muy difícil que Cataluña recupere el peso y el empleo industrial que tenía antes de la crisis si no se cambían dinámicas que ya se iniciaron antes de esta, y que si no es así la industria "no se recuperará" aunque pase la crisis.

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RS 25/08/2015 - 11:20h
Esta evolución económica de menos industria y más servicios en el PIB, que se observa en países desarrollados desde la Segunda Guerra mundial, no es específica a Cataluña o al País Vasco (las dos cabezas de turco favoritas del españolismo) y tampoco es positiva o negativa per se. Los empleos industriales se automatizan o trasladan a países menos caros, y la economía va hacia más servicios y valor añadido. En el proceso algunos pierden su empleo, obreros se jubilan mientras jóvenes diplomados llegan, y la adaptación no es necesariamente fácil, pero a largo plazo es una evolución normal. Pasó lo mismo con la agricultura, que hace dos siglos representaba más de 90 % de la economía.
Olegario 25/08/2015 - 11:20h
(1) Estos datos van desmontando paulatinamente la mitificación de la burguesía catalana como de naturaleza industrial. Obviamente, el poder da recursos y las familias se reproducen, por lo que siguen siendo un coto cerrado de tendencia endogámica, vía parentesco y vía negocios. Lo que importa señalar es que la base industrial se ha desplazado a la base político-administrativa. Las instituciones autonómicas, tanto directas como indirectas, vía consorcios, conciertos, empresas públicas, y otras "creativas" posibilidades dan mucho, mucho juego. Este cambio sociológico tiene implicaciones notables en los valores básicos que explican las conductas. Así, el dinero obtenido de la producción implica valorar el ahorro, el esfuerzo y la confianza.
Olegario 25/08/2015 - 11:20h
(2) Cuando el dinero es público, las tendencias son muy otras, eso explica las relaciones de influencia, el nepotismo, la corrupción, el oportunismo y demás lacras que acaban determinando una nueva burguesía parasitaria. El futuro esperable en el primer caso es la iniciativa, el riesgo, el crecimiento, la consolidación. Del segundo caso lo que se puede esperar es muy negativo, especialmente cuando la misma burguesía parasitaria "copa" las herramientas administrativas y judiciales de control. Por algo tratan desesperadamente de que el Estado sea "residual". Malos tiempos...
Antoni Ferret 25/08/2015 - 11:20h
Encara que això respongui a una evolució normal, em sap molt de greu, aquesta pèrdua industrial. Necessitem JA un Nou Govern que redreci aquesta situació com tantes d'altres.
JuanPerez 25/08/2015 - 11:20h
L'economista més fiable de tota Catalunya, sens dubte. S'ha de comparar aquest anàlisi amb les darreres paraules de Castells sobre el període de pobresa que ens aguardaria amb la DUI dels quimeristes. Les dades son incontestables, i, com ens explica Olegario perfetament, el canvi cap al segrest dels recursos publics és la prova inequívoca d'aquesta davallada, gairebé fallida!, de l'antic esperit emprenedor català. Amb tot, hi ha una inquietud emprenedora aquí de la qual encara no se n'ha sabut extreure el suc, perquè el poder està còmode amb el que té, sense adonar-se'n, però, que això porta camí d'acabar-se d'aquí a poc.
jaumeprimer 25/08/2015 - 11:20h
El que trobo realment preocupant es el fet que el Govern ja porta mesos i mesos sense legislar... només preocupat pel 'Procés'.
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