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Cada separador pesa lo que diez separatistas

por Roberto Giménez

01.08.2015
Roberto Giménez
5 min

Estoy tan en desacuerdo con los separatistas como con los separadores. Son polos opuestos que se necesitan para crecer. Esta ley política es extraña. Una mezcla entre la física y la química. Empero, los separadores aún son más peligrosos porque son devastadores a la idea de España. Mucho más.

Los separadores son más nocivos que los separatistas, porque producen un efecto bumerán radiactivo de intenso y largo alcance

Un ejemplo palmario de lo que afirmo: el delegado del Gobierno de Andalucía, no quiero ni nominarlo, cuando soltó esa antología del disparate: que no quería que un Albert (Rivera) dirigiera desde Cataluña a su región, hizo más daño que diez maitines de Pilar Rahola.

Los separadores son más nocivos que los separatistas, porque producen un efecto bumerán radiactivo de intenso y largo alcance. Entiendo como separadores a aquellos individuos que para defender la unidad de España ofenden la dignidad de los catalanes que no somos separatistas.

A los separatistas, la mínima fragancia de España, hasta su mismo nombre, les repele. Así que a los de pata negra ¡que les zurzan! (que me perdonen alguno de mis amigos, que de haberlos haylos).

***

A principios de julio me estrené en CRONICA GLOBAL, y quienes me han leído (si lo quieren comprobar, lo tienen fácil), comprobarán que mis artículos son monotemáticos.

Una vez escribí un tuit que decía: Quien sólo tiene una sola idea en la cabeza es que no tiene ninguna. Y da la impresión que esa única idea esté en mi cabeza... Pero no se equivoquen: cierto es que ahora mismo es la que más me preocupa de la actualidad pública, que no personal, porque la política nacionalista la ha llevado a un vórtice en el que ni en mis peores pesadillas habría soñado, y hemos caído de bruces. Contra eso me revuelvo. No quiero ser un apátrida en mi patria.

La política nacionalista la ha llevado a un vórtice en el que ni en mis peores pesadillas habría soñado, y hemos caído de bruces

A Dios gracias, me interesan muchas otras cosas: me interesa la filosofía, tengo al clásico Sócrates y al contemporáneo José Ortega y Gasset en la cabecera de mi cama (en octubre se conmemorará el sesenta aniversario de su muerte; en esa fecha, con el permiso del director, escribiré sobre la actualidad de su pensamiento); mi gran pasión siempre ha sido la Historia (especialmente la visión del gerundense Jaume Vicens Vives); la literatura me apasiona (me gusta el realismo de la generación del 98 más que el realismo mágico latinoamericano), y de la inglesa prefiero a Ernest Hemingway a Faulkner. La música de Falla, Granados, Ricardo Viñes y Chapi a la de Wagner. En fin, soy muy curioso. Creo que tener el culo inquieto es imprescindible para ser periodista.

No les quiero cansar con mis aficiones que cubren lo que se conoce como las Humanidades. Así que, como tengo como lema de estilo 'prohibido aburrir', no diré más sobre mis gustos, salvo que no soy un erudito a la violeta, como escribió hace más de dos siglos José Cadalso.

¡Que tiempo y dinero mis lecturas me han costado!

Parafraseando al autor teatral Antonio Buero Vallejo, cuando le acusaban de perezoso, no lo negaba, diciendo que era el más leve de los pecados capitales, y contestaba con la chufla de Guadalajara que en el castigo estaba su penitencia “porque ser vago me ha costado mucho dinero”.

***

Vuelvo al principio: detesto a los separadores no sólo porque, como en teoría son de los míos, me obligan a una equidistancia que no quiero, sino porque aportan a la locomotora antracita, el carbón más preciado para los fogoneros del separatismo.

Así que hasta el puto 27S, o mientras dure el jaleo, me van a tener dale que te pego contra ese dragón de siete cabezas que ya no se bien quien maneja. Tal vez sea el diablo cojuelo...

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mimartin 25/08/2015 - 11:10h
Entiéndanos usted tambien. Si usted se refiere a separadores como el Delegado del Gobierno en Andalucía, que juega por interés electoral a descalificar a Rivera , sepa que lo hace en nombre de Andalucía, no de España.Es decir, no es un separador, es un protonacionalista andaluz, un emulador del taifismo, y por tanto antiespañol. Este no tiene nada ue ver con el "separador españolista", tipo Wert, un españolazo semiimaginario que "crea separatistas cuando abre la boca", y que es un cliché falso que los nacionalistas adjudican a todo el que no comulga con ellos.Y con este pretexto,muchos, especialmente PSOE,encuentran excusa para su equidistancia entre los que defienden España con firmeza y los separatistas. Y eso, por ahí no pasamos.
mimartin 25/08/2015 - 11:10h
De acuerdo, por tanto, en nuestro rechazo a esos separadores protonacionalistas.No están en nuestras filas en la defensa d ela unidad de España.Son simplemente partitócratas.Pero los equidistantes no se refieren a esos separadores, sino que denominan separadpres a quienes no hacen concesiones al nacionalismo, a quenes no están por la estrategia del contentamiento, a quienes denominan "inmovilistas". Y estos,no van (no vamos ) a callar porque nos llamen "separadores", pues no tenemos catalanofobia, tenemos fobia al nacionalismo, que no es lo mismo, y no separamos nada al defender la unidad de España. Si fuera así, toda Francia, Alemania, etc...están llenas de separadores.
Mateos 25/08/2015 - 11:10h
[minimartin] Amén.
Roberto 25/08/2015 - 11:10h
Martin: firmo lo que dices.
mimartin 25/08/2015 - 11:10h
El número, cantidad y calidad de separadores es mucho menor que el de los separatistas, amigo, y no justifica nada la equidistancia, ese mal que sí que es realmente daño para España, pues es pretexto a veces para la cesión sin contrapatidas. Yo no soy equidistante de ese nefasto delegado en Andalucía con su estúpida frase, y con Artur Mas.Los separadores que usted comenta son menos importantes- aunque parte de ellos- que aquellos que con su falta de fe y de liderazgo en España, con su desgobierno y con su mediocridad, han sido incapaces de lo que el querido Ortega llamó"un proyecto sugestivo de vida en común."
Marino 25/08/2015 - 11:10h
El separador es efectivamente mas dañino que el separatista y cae en lo mismo que combate: El odio. En este caso suele ser por despecho, aunque en Andalucía lo haya sido por estrategia.Pero es una estrategia que inculca odio. Hay que defender la dignidad de todos ya que separarse es separar al otro a capricho pues es una acción que solo depende de nosotros y él no cuenta. Y considerar al otro como si fuera menos de los nuestros por llamarse Albert es lo mismo que hacían los nacionalistas alardeando de inegradores por tener un President apellidado Montilla y nacido en Iznájar, al que recomendaron pasar por el Registro Civil y ambiarse el nombre. Gracias Roberto por incidir en ese asunto.
Mateos 25/08/2015 - 11:10h
Gracias Roberto por compartir con nosotros sus intereses. Yo, por el contrario, soy más de.... "que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha". Sobre lo de la equidistancia entre unos y otros estoy en desacuerdo con su opinión. Suscribo lo escrito por [minimartin]. Acomplejados, Roberto, ya conozco suficientes.
Roberto 25/08/2015 - 11:10h
Martin: estoy de acuerdo que hay más separatistas que separadores. Es el mensaje implícito del título. Pero es que los separadores son un quintal sobre nuestras espaldas. Entiéndaseme bien.
Roberto 25/08/2015 - 11:10h
Mateos: yo no soy equidistante entre las dos posiciones, porque es imposible serlo. Pertenezco a lo que he llamado Generación del 78, y la voy a defender a muerte. Tengo, como todo el mundo, sentimientos, pero sobre todo tengo argumentos.
Mateos 25/08/2015 - 11:10h
[Roberto]: Decir: "Estoy tan en desacuerdo con los separatistas como con los separadores" según usted no es equidistancia. Bien, lo acepto, como aquello de "pulpo como animal de compañia". Contradicciones tenemos todos, como el ombligo, todos tenemos uno y no sirve para gran cosa. Y sobre argumentos..... pues que estos no los comparto. pero vamos, no hagamos de esto una tragedia. ¿ok?. Un saludo.
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