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Balance del 12O

Francesc Moreno
4 min

Transcurridas unas horas desde el final de la concentración de la plaza de Cataluña es el momento de hacer balance. No era un día fácil. Cuatro problemas esenciales. El primero la desafección de la población hacia la política, agravada en los últimos días con las tajetas de Bankia y el caso de Teresa Romero, contagiada de ébola. España, digámoslo con claridad, no pasa por su mejor momento. El segundo, la tradicional identificación, especialmente en Cataluña, aunque no solo aquí, del 12O con un españolismo "rancio". El tercero, el miedo de muchos catalanes a significarse contra el soberanismo. El cuarto y último, la falta de apoyo mediático en Cataluña, el silencio de muchos medios en su edición del domingo era clamoroso, y la escasa organización territorial de nuestra entidad todavia en fase de creación (no debemos olvidar que SCC tiene menos de seis meses de vida), lo que dificulta la movilización.

La presencia en la plaza de banderas europeas, desparecidas de las concentraciones soberanistas, e incluso republicanas, hablan a las claras de que el acto ha reivindicado la unida en la diversidad

En los últimos días el soberanismo ha intentado identificar el acto con la extrema derecha. Es su estrategia. Con ello, no sólo pretenden mantener el antisecesionismo en un rincón del cuadrilátero político, sino ocultar los numerosos componentes fascistas que emergen en su lado. Priorización de supuestos derechos nacionales sobre la libertad individual y los derechos humanos, desprecio por el Estado de derecho, trastocamiento de la historia, victimismo, invención de enemigos internos y externos, coacción a los disidentes, etc.

Habrá que recordar que los únicos que han homenajeado a fascistas catalanes declarados, los hermanos Badia, han sido los soberanistas. La ultraderecha española es, afortunadamente, marginal. Por contra, el fascismo catalán no para de crecer, como es normal en todo proceso de exaltación nacionalista. Todas las intervenciones han estado totalmente alejadas de cualquier contenido que pudiera ser calificado de ultraderechista así como de nacionalista español.

La presencia en la plaza de banderas europeas, desparecidas de las concentraciones soberanistas, e incluso republicanas, hablan a las claras de que el acto ha reivindicado la unida en la diversidad, la España de todos. Las apelaciones de todos los intervinientes a mejorar nuestra democracia y a luchar contra las desigualdades y las injusticias sociales han sido muy explícitas. Ello ha permitido que muchas personas que, como yo, han asistido por primera vez a un 12O se hayan sentido cómodas aún militando en partidos de izquierda (he podido saludar a bastantes militantes del PSC, y a algunos de Podemos y ICV).

De lo anterior se deduce que un objetivo esencial de SCC, ampliar la base del antisecesionismo, se está logrando. No han sido grandes masas, pero sí muchas personas que han roto un tabú. En procesos de anulación de la libertad individual y de imposición del pensamiento único lo más importante es romper la unanimidad. Permanecer en pie. Si no logran el silencio de todos, saben que no pueden ganar. Y por ello hacen todo lo posible para callarnos. Ya saben que no podrán. Que ni callaremos, ni podrán mantenernos en el rincón de los apestados. La asistencia ha sido superior a la del año pasado. El 12O en Barcelona ha roto sus costuras.

Y eso, que puede parecer insignificante, marcará nuestro futuro. Por eso me siento satisfecho y el balance es positivo.

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¿Quién es... Francesc Moreno?
Francesc Moreno

Presidente del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL. Licenciado en Derecho. Ha sido profesor de Derecho financiero en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Derecho mercantil en la Universidad de Barcelona (UB). Ha sido vicepresidente de La Seda de Barcelona. Fue el editor de El Debat y Tribuna Latina.

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Ramonsalvat 25/08/2015 - 11:23h
En primer lugar y para que no se me confunda, expreso mi reconocimiento a los que ayer fueron a dar la cara en BCN. Dicho esto, es un grave error pretender combatir con movilizaciones que resultan claramente minoritarias al aparato de propaganda del independentismo, y tiene que quedar claro que parte de los que hoy combatimos la gran farsa de "dret a decidir" difícilmente nos uniremos en actos en los que el PP adquiere gran protagonismo. Para algunos la patria, ni la catalana ni la española, será jamás excusa para oviar que defendemos modelos sociales enormemente diferentes, eso lo dejamos a esta izquierda catalana que se hace fotos "de unidad" al lado de los recortadores de derechos. Finalmente sin el PSC aún en Cataluña es difícil hacer algo mayoritario, nos guste o no.
JuanPerez 25/08/2015 - 11:23h
Coincideixo amb Ramon Salvat i amb el diagnóstic del perquè de l'assistència minoritària (al voltant de 10.000 persones com a molt), i està clar que costa més sortir a defensar allò que ja tens I QUE PREVEUS AMB FORÇA LÒGICA QUE NO HAS DE PERDRE..., que fer el contrari. Ara bé, l'acte de ahir va ser un acte civil i ciutadà, és a dir, ètic: s'havia de cridar contra el totalitarisme que ens amenaça, i cap consigna de les proclamades ahir ho deixen més clar que la molt encertada d'IN-TEL·-LI-GÈN-CIA que es va corejar. Em va cridar l'atenció la presència de molts joves que sembla que han trobat en l'expressió de la seva doble condició de catalans i espanyols un motiu d'afrmació personal positiu, constructiu. Per sort, la presència del PP va ser marginal, tot i que volien fer-se veure molt, amb masa inssistència. Un acte, en resum, necessari, però modest. Desitjo, però, que no ens calgui que siguin més grans, perquè aleshores sí que ja estaríem a punt de l'enfrontament civil violent.
Olegario 25/08/2015 - 11:23h
(1) Yo estuve; estoy satisfecho con la asistencia, impensable hace muy poco tiempo. Estoy satisfecho con los parlamentos de los que tomaron el micro. La calificación de los discursos merece un notable, en contenido político, intelectual y ético; a años luz del discurso imperante del "prucés" secesionista. El aumento incontestable de participación pone muy nerviosos a los que quieren romper el Estado. La concentración es una muestra de algo tan necesario como el "patriotismo constitucional" y es una vía para que la abstención electoral de los no pertenecientes al nacional-secesionistas mengüe. Es clarificador para la gente conocer dónde están los partidos catalanes, muy especialmente, dónde está el PSC y dónde los herederos del PSUC, teniendo en cuenta que al menos dos tercios de los que estábamos en la plaza hemos sido votantes de esos partidos. Que la audiencia sea transversal es lo lógico en una sociedad manipulada y castrada
Olegario 25/08/2015 - 11:23h
(2) para la política real entendida, a través del eje izquierda derecha, para abordar las diferencias de intereses en la sociedad compleja. El nacional-secesionismo nos ha conducido, muy interesadamente, a una situación pre-política, trasmitiendo el mensaje "primero tenemos que ser, después cada uno decidirá". Así llevamos 30 años de de anulación de la izquierda, con la aportación impagable de las cúpulas socialistas y comunistas, tanto en los partidos como en los sindicatos, convirtiendo a los afiliados en feligreses disciplinados e ingenuos de una ideas que, en lugar de ayudarles, les alinean con sus opresores. Pues bien, estas concentraciones deben servir para mostrar que hay otras opciones, para mostrar que los oficiantes del credo nacional-liberador se han dedicado al parasitismo, al pillaje y a destrozar las instituciones, a corromper las palabras y a llevar a la sociedad por las vías opuestas a la colaboración y al civismo.
EduardoPinzolas 25/08/2015 - 11:23h
Muy de acuerdo y, en especial, con el último párrafo. Un matiz: un acto como el de ayer no es un acto de identificación con un gobierno, ni siquiera con un estado; a mi modo de ver, es un acto en esencia de reivindicación de valores o principios, valores o principios verdaderamente democráticos.
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