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Antich retrata a los Pujol como un matrimonio roto

La Vanguardia sale en defensa de la política lingüística de la Generalidad; en El Mundo, Jiménez Losantos explica las aventuras de la bruja Adelina, a la que Pujol proporcionaba clientes a cambio de una comisión.

05.09.2014 09:29 h.
15 min

La coherencia es tan importante como difícil de alcanzar. En La Vanguardia se ha encajado con alborozo el informe del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, sobre la convivencia lingüística en Cataluña. En la segunda página del diario barcelonés, en la sección de opinión intitulada "Creemos que" se lee:

"Ante el ruido mediático y los intentos intervencionistas del Gobierno central –como la ley Wert–, el Síndic alaba el modelo de convivencia y respeto de las lenguas. Las instituciones internacionales ponen Cataluña como ejemplo de cultura y civismo, aspecto que cualquiera que viva en Cataluña puede corroborar objetivamente. Como el modelo escolar garantiza el dominio del catalán y el castellano (y el aranés) al final del ciclo inicial, Rafael Ribó considera que es un sistema óptimo desde el punto de vista social porque iguala las posibilidades laborales de la mayoría de los ciudadanos".

En la página 31, en cambio, un breve da cuenta de lo siguiente:

"Ahora ya son sólo dos las escuelas afectadas por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a impartir el 25% de clases en castellano. La escuela Mare de Déu del Roser de Barcelona queda fuera porque la familia demandante se ha marchado del centro y ha escolarizado a sus hijos en otro colegio. Se trata del mismo caso que la Escola Pia. En el instituto Font de l’Alba de Sant Fost de Campsentelles, en cambio, el alumno cuyos padres exigían más horas de castellano acabó la ESO en junio y ya no iba a seguir estudiando allí".

Información de la que se deduce que la culpa es de Madrid, que no hay problemas de convivencia, que el equilibrio lingüístico es perfecto y que Europa y el mundo entero miran a Cataluña con admiración, eso sí, contenida.

En esta áspera, árida y controvertida materia lingüística posa hoy también su mirada el diario El País, que recuerre a "La cuarta página" para fijar una opinión cabal y constructiva al respecto. Escriben Mercè Vilarrubias, que es catedrática de Lengua Inglesa en la Escuela Oficial de Idiomas Drassanes de Barcelona y también publica sus textos en CRÓNICA GLOBAL, y el diplomático Juan Claudio de Ramón, un artículo cuyo título ya es de por sí expresivo: "Blindar la convivencia, no las lenguas". A tal benéfico propósito contribuyen con un texto muy medido que sostiene que "el empleo del dramático verbo blindar (ajeno a la tradición federal) nos sugiere que se pretende otra cosa distinta. No ya la renuncia de los poderes Ejecutivo y Legislativo a legislar en el ámbito estatal sobre la lengua, sino la inhibición del poder Judicial a la hora de enjuiciar la constitucionalidad de las leyes que emanen de órganos del autogobierno catalán, con la consecuente exclusión de la posibilidad de que los tribunales puedan conceder amparo a los ciudadanos que estimen sus derechos dañados por la normativa catalana. En definitiva, por blindaje el nacionalismo parece entender la suspensión de la jurisdicción constitucional en determinadas áreas en las que no quiere intromisiones de los jueces. En ese sentido la técnica del blindaje no tiene nada de federal —es, de hecho, antifederal—, y los federalistas harían bien en no replicar el lenguaje nacionalista".

Los autores entienden que el Estado ni ataca ni desprecia el catalán, pero abogan por una revisión de actitudes:

"Así pues proponemos que el Gobierno tienda la mano a la Generalidad y proponga hablar sin condicionantes sobre las lenguas, incorporando a la discusión a las demás Comunidades Autónomas, a los partidos y a la sociedad civil. Un primer objetivo a corto plazo podría consistir en una explicitación de qué ha hecho y qué no ha hecho realmente el Estado y sus instituciones a favor del catalán, en concreto, y de la realidad plurilingüe de España en general. Por lo que a esto respecta, los datos que tenemos nos permiten plantear que desde la aprobación de la Constitución de 1978 el Estado ha hecho bastante más de lo que parece por el catalán, el gallego y el vasco pero que podría hacer más, aprendiendo de las mejores prácticas de otros países con un patrimonio lingüístico similar".

En el medio está la virtud, según es dicho. Y de virtudes habla el artículo de José Antich, ex director de La Vanguardia. Escribe para el mismo diario desde un retiro parisino, tomando notas al natural para un artículo semanal denso, largo y en ocasiones sumamente revelador. Como hoy, día en el que Antich aborda el caso Pujol. Se ampara en Balzac, en su obra Pequeñas miserias de la vida conyugal y en los primeros aires del melancólico otoño francés. Sí, habla del matrimonio Pujol-Ferrusola, no de la ex pareja de Hollande. Y dice:

"Ambos viven la recta final de su existencia atenazados por la infelicidad conyugal. La ilusión de los primeros años ha dado paso a un mar de reproches que acaban desembocando en el chantaje y la manipulación. Adolfo y Carolina podrían encarnar sin problemas el rostro de los dos protagonistas de la historia que este verano ha golpeado a la sociedad catalana: Jordi Pujol y Marta Ferrusola. Él, autoinmolado tras una confesión de delito fiscal continuado durante más de 33 años. Ella, felina, mucho más madre que esposa y, en opinión de algunos, autora intelectual del comunicado del 25 de julio, se ha llevado por delante el bien más preciado de su marido: un indiscutible e indiscutido lugar en la historia de Cataluña que presidió durante 23 años. El Pujol gobernante y técnicamente jubilado desde el 2003, que era –o al menos actuaba– de albacea de las aspiraciones de una parte importante de la sociedad catalana, ha mutado en cuestión de días en una persona desprovista de cualquier tratamiento honorífico, abochornado por Convergència Democràtica, el partido que fundó en 1974 en el Monasterio de Montserrat –en noviembre se cumplirá el 40.º aniversario de aquella efeméride–, vilipendiado por sus adversarios políticos a los que siempre menospreció, repudiado por una burguesía que le respetó pero que mayoritariamente le temió más que le consideró y, finalmente, convertido en una inmensa diana a cuyo centro todos lanzan sus dardos. El ex presidente [autonómico] ha dejado conmocionada a la sociedad catalana, que con el paso de los días se siente tan desconcertada como enojada a medida que sospecha que el engaño quizás no acabe en la confesión inicial de fraude fiscal".

Noticias impactantes. Como decía ese gran héroe americano llamado Forrest Gump (Tom Hanks lo borda, tal vez en su único papel aceptable), la vida es como una caja de bombones. Nunca sabes cuál te va a tocar: si una bola de residuos de soja con un baño de chocolate de mala calidad o, como diría Bourdain, un trozo decente de cacao negro. Manel Bustos, ex alcalde de Sabadell, ex dirigente del PSC y un hombre que ejercía el mando con decisión y sin complejos ha pedido el reingreso en la Diputación de Barcelona. Está en todos los diarios, pero sin salir de El País Ivanna Vallespín esboza una novela dickensiana:

"El ex alcalde de Sabadell, el socialista Manuel Bustos, quiere volver a los inicios y a la casa que le vio crecer: la Diputación de Barcelona. Pero no como diputado —cargo que dejó el martes pasado— sino como funcionario. Bustos tiene plaza como técnico auxiliar no cualificado. Tras más de dos décadas de excedencia por ser cargo electo, ha pedido recuperar su antiguo puesto. La Diputación tramita su petición y debe adjudicarle una plaza similar a la que tenía, que puede ser desde chófer, auxiliar administrativo u oficial de mantenimiento. A esta categoría le corresponde una nómina de unos 1.500 euros mensuales, según la UGT. Una cifra muy lejana del sueldo cienmileurista del que disfrutaba hasta hace poco".

Continúa el texto:

"Bustos (Pedralba, Valencia, 1961) inició su carrera laboral en las brigadas de mantenimiento en el recinto de la Escuela Industrial de la calle Urgell de Barcelona, recuerda un compañero de la Diputación, y posteriormente fue conserje en el Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de Sabadell. En 1976 se afilió a la UGT —al PSC, un año después— y llegó a ser miembro del comité de empresa de la Diputación, recuerdan desde el sindicato. Su carrera política —y la biografía conocida— arranca en 1991 cuando entra como concejal en el Ayuntamiento de Sabadell....".

Todo lo demás ya es de dominio público.

Había que ver tiempo atrás cómo se manejaba Bustos, qué dotes de mando, qué seguridad y confianza en las posibilidades de la política y de una llamada telefónica a tiempo. ¡Qué capacidad de resolución! Era el Míster Lobo de Tarantino. Buenas, soy Bustos y dejemos de comernos las... mútuamente.

Si lo de Antich no es exactamente una noticia, lo de La Razón que firma Ricardo Coarasa sobre los Pujol, sí. Una de esas noticias que aportan un detalle que encierra toda suerte de implicaciones morales, filosóficas y políticas. Informa Coarasa en el diario de Planeta que doña Marta Ferrusola, así como Marta Pujol, Mireia Pujol y Pere Pujol reclamaron a la Agencia Tributaria la devolución de 12.695 euros del IRPF de 2013. La información es fruto de la requisitoria de la jueza Zita Hernández Larragaña, titular del juzgado número 31 de Barcelona al Banco de Madrid para que informe de las cuentas y movimientos de la familia Pujol.

En El Mundo, Federico Jiménez Losantos también habla del caso, pero no de Pujol, sino de su bruja. ¡¿Qué?! Literal:

"Resulta que este verano Antena 3 TV la ha localizado y el encuentro ha proporcionado datos extraordinarios para la actualización y reestreno del Ubú. Porque yo entreví en lo que contaban Inda y Urreiztieta, que aparte de la pesadilla de aguantar una consulta de Pujol, que antes de soltar cada palabra, frena, carraspea, sopla, bufa y hasta himpla, convirtiendo cada frase en una teleserie dirigida por Ingmar Bergman, la bruja estaba enterándose de demasiados atropellos del Código Penal como para no acabar algún día declarando como imputada en el juicio a la Banda del Empastre del Pollastre. Y no. Lo que según sus declaraciones indujo a la vidente gallega a irse de Andorra y alejarse de Trincolandia era la descarada explotación laboral a que la sometía Pujol. Según Adelina, el Molt Poc Honorable le pagaba 150 euros diarios y le traía clientes, pero él les cobraba 300 por cada visita a la bruja, de forma que la bruja ejercía su actividad ultraterrena pero Pujol se quedaba con la mitad del dinero. Si existiera el proxenetismo del más allá, este sería el caso más rastrero: llevarse medio sueldo de una faena que supone un tremendo desgaste nervioso, por acercarse al más allá y aguantar a los pelmas del más acá".

Mas, Artur Mas. ¿Qué sería la prensa sin ese pedazo de presidente de la Generalidad? Mas lleva alzas o levita. Seguramente sea lo segundo, hazaña que habrá conseguido aleccionado por Pitita Ridruejo, que no es vidente sino clarividente. Levitar es, sin duda, mucho más difícil que montar un referéndum ilegal, pese a que para lo primero baste con uno solo en su mismidad y lo segundo requiera la participación de una cantidad ingente de extras, muchos más extras que los 400.000 que dice la Assemblea Nacional Catalana (ANC) que ya se han apuntado a la marcha de la "V".

Levitar. Como la opción más plausible a todo lo que hace Mas es que se crea que efectivamente levita, ayer se despachó a gusto contra ERC y con los empresarios, según la crónica de Daniel G. Sastre en El Mundo. "Unos se llevan las bofetadas y otros las caricias", le dijo a Junqueras, según ese texto. Y después les mandó un recado a los empresarios: "La libertad tiene un precio". ¡Toma ya! Lo mismo que decía Pujol, que hay que estar preparados para todo, hasta para que regalen el dinero.

El dinero, ¿principio y final? Hoy es la portada de todos los diarios la cara de Mario Draghi, que por fortuna no figura en las monedas de euro. Draghi, para los profanos como el suscribiente, es el jefe máximo del Banco Central Europeo y ha decidido, se supone que asesorado, amparado y validado por Ángela Merkel, que la usura, como el frotar, se va a acabar. ¿Cómo? No, tranquilidad. El dinero seguirá teniendo un precio, el 0,05%, según la nueva tarifa. Y ahora, con esa buena noticia, se van al banco a pedir un crédito, como antes, en los buenos tiempos. Lo mismo no es verdad que el dinero sea tan "barato". Mientras no lo cambien de color...

Hay más noticias... Hackers contra la ANC, más trinques en Andalucía, guerras en medio mundo, cabezas cortadas: un auténtico desastre. Es viernes, pásenlo bien, si pueden.

5 de septiembre, Beata Madre Teresa de Calcuta, que al parecer no hizo los suficientes milagros en vida para ser santa.

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m.a. 25/08/2015 - 11:24h
Ribó, menudo otro. Hace poco tiempo hice una petición al "defensor del pueblo", me da la risa, en lengua española. Aparte denegármela, me contestaron en catalán. Así que no hay problema, sencillamente se ignora y pelillos a la mar.
Olegario 25/08/2015 - 11:24h
"aspecto que cualquiera que viva en Cataluña puede corroborar objetivamente" Sr. Ribó, lo siento, pero estoy en total desacuerdo. Quizá 53 de vida en Cataluña sea una cifra muy pequeña para mi torpe percepción.
Olegario 25/08/2015 - 11:24h
"aspecto que cualquiera que viva en Cataluña puede corroborar objetivamente" Sr. Ribó, lo siento, pero estoy en total desacuerdo. Quizá 53 AÑOS de vida en Cataluña sea una cifra muy pequeña para mi torpe percepción.
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