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Antes rota que roja

3 min

Las prodigiosas mentes de los think-tanks vinculados a lo mejor y más granado de la izquierda catalana, esas que inventaron los conceptos de "soluciones ocupacionales en la administración pública para la vanguardia del proletariado" (asesores a 5.000 euros al mes) y de "estudios avanzados sobre el estado de la cuestión a cargo de la intelectualidad con conciencia social" (cincuenta mil euros por veinte folios grapados), han decidido quitarse la careta y darle la vuelta al tradicional concepto conservador-derechista de la situación administrativo-política de España, el "antes roja que rota".

¿Para qué arreglar España si podemos seguir destrozando Cataluña continuando con el pujolismo de presunta izquierda que se está apoderando de la mente de nuestros insignes progresistas?

Los devoradores de galletas Birba de Avancem, lo que aún queda del PSC y su simpático futuro secretario general, Ada Colau y su cohorte de exluchadores y futuro personal eventual nombrado a dedo en el Ayuntamiento, los asambleístas a tiempo parcial de la CUP, el conglomerado socialista-champagne Nadal-Tura, la izquierda pal-de-paller protoconvergent de Junqueras, los excomunistas que cambiaron la conciencia de clase por la bicicleta y el coche oficial, los sindicalistas tipo Pepe Álvarez que ven un obrero y le echan Chanel por aquello del olor, y algún intelectual orgánico muy bien untado por sus servicios patrióticos y por su reinterpretación de la historia han apostado claramente por el "antes rota que roja".

No importa que los pacientes se rebelen porque la derecha les esté destrozando la sanidad, o que el Govern esté dinamitando el futuro de las futuras generaciones con una educación pública cada vez más deteriorada. Que los bancos se forren a costa de los presupuestos públicos ni que los inversores buitres se queden con todo por cuatro duros. O que despidan a la gente con indemnizaciones de risa. O que haya niños que pasen hambre y familias que tengan que recurrir a la caridad organizada. A la izquierda catalana solo le interesa la banderita estelada, la cosa patriótica y engañar a la gente con el argumento falaz de "con el nuevo estado un nuevo futuro esplendoroso será construido en paz y armonía por las clases populares y se creará una sociedad más justa". Claro, y las nubes serán de algodón de azúcar, el río Llobregat será puro y cristalino y todos seremos felices y comeremos perdices con mongetes del ganxet.

¿Para qué arreglar España si podemos seguir destrozando Cataluña continuando con el pujolismo de presunta izquierda que se está apoderando de la mente de nuestros insignes progresistas? Eso del que el nacionalismo era burgués y de derechas ha pasado a mejor vida. Ahora es megaguay, superenrollado y nos va a solucionar la vida. Preparen sus carteras, porque el kilo de patria se cotiza más caro que el caviar iraní.

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¿Quién es... Sergio Fidalgo?
Sergio Fidalgo
Tras licenciarse en Periodismo e Historia, comenzó su carrera como redactor erótico ('La guía del sexo'). De ahí pasó a la prensa deportiva (BiB, As, 23 perico y La Grada) y a la política (E-notícies). Ha publicado media docena de libros sobre el RCD Espanyol, uno de poemas de gasolinera ('Antología patética') y tres sobre bares de Barcelona ('Las bravas del Tomás' y 'Barcelona on the rocks' -1 y 2-).
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Bruno 25/08/2015 - 11:26h
Sergio, tú lo has visto claro: antes rota que roja. España es el problema y la independencia de Cataluña la solución. La izquierda catalana provoca vergüenza ajena con sus mantras identitarios y sobre todo con su cobardía moral a la hora de plantar cara a las chorradas del nacionalismo.
Olegario 25/08/2015 - 11:26h
La verdad es que los que se autodefinen de izquierda en la Cataluña oficial no merecen más crédito del que rezuma este artículo.
m.a. 25/08/2015 - 11:26h
"con el nuevo estado un nuevo futuro esplendoroso será construido en paz y armonía por las clases populares y se creará una sociedad más justa" Sr. Fidalgo, no se equivoque, llevan razón porque su concepto de "clases populares" son ellos y su camarilla, y al resto que les den. Es como entienden el socialismo, y lo vienen practicando de antiguo ¡pena de CA!
MonnerSans 25/08/2015 - 11:26h
Por una vez el Sr. Fidalgo se nos pone serio, y su artículo no es una pieza en clave de humor. Pero no por ello deja de dar en la clave, sino todo lo contrario.
RS 25/08/2015 - 11:26h
El blairismo o "pensée unique" (es decir la izquierda que adopta políticas de centro-derecha) es, obviamente, un problema que sólo tenemos en Cataluña ahora mismo, y no una tendencia europea desde los años 80. Gracias por recordárnoslo, Sergio.
WinstonSmith 25/08/2015 - 11:26h
No es que la izquierda en Cataluña "cambie bicicletas por coches oficiales", que és. Lo más alarmante es ese descarado nacionalismo festivo que envuelve a sindicatos y partidos de izquierda desde hace ya muchos años.Han sido y son,los cómplices estelados megaguays de la derecha estelada corrupto-burguesa. Genial su artículo, Sr. Fidalgo.
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