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Agujeros del sistema

02.07.2015
Miquel Escudero
4 min

Agujeros del sistema es un libro admirable y lamentable a la vez. Les explicaré la aparente paradoja. Editado hace poco por Ikusager, en Vitoria, su autor es Juanfer F. Calderín. Se trata de un joven y riguroso periodista, que ha efectuado un trabajo minucioso sobre un asunto arduo. Juanfer dirige la comunicación de COVITE (Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco) y merece mi simpatía y reconocimiento por su labor, efectuada con valentía, exquisita pulcritud y sorprendente ecuanimidad.

Hay más de 300 asesinatos de ETA sin resolver. Los expedientes de sus respectivos procesos judiciales están destruidos o expurgados o cerrados

Hay que repetir lo que es obvio y a menudo olvidado: No caigamos en la estupidez de los prejuicios y aseemos nuestra mente. Este libro no es un panfleto, como automáticamente asegurarán aquellos que ni han abierto sus tapas ni piensan hacerlo, sino un estudio detenido e imprescindible de un hecho grave y apenas conocido: Hay más de 300 asesinatos de ETA sin resolver. Los expedientes de sus respectivos procesos judiciales están destruidos o expurgados o cerrados. La desidia y la negligencia se han dado la mano en instancias judiciales y policiales, hasta extremos inauditos. Un puñado de expedientes de procesos penales nunca llegó a la Audiencia Nacional, donde por ley debían llegar. De este modo, se ha logrado una alta impunidad: muchas responsabilidades penales han quedado prescritas. Esto es ignominioso. No se trata de buscar venganza, sino de obtener justicia. Un Estado de Derecho no puede funcionar así de mal.

Las víctimas tienen nombres y apellidos, aunque reciban olvido, desprecio o vejación. Son ‘cosificadas’; una afrenta y una humillación que se añade a su pesadilla irreparable. Hay que insistir en que las víctimas no tienen razón por el hecho de serlo, no están ungidas con infalibilidad ni prerrogativas superiores, como algunos se atreven a exigir; pero los humillados y ofendidos, como lo son ellos, han de ser atendidos con respeto y exquisito cuidado.

Hay un deber de ciudadanía para con ellos. Consuelo Ordóñez visitó a uno de los asesinos de su hermano y, al despedirse, le recordó que no había ido a que le pidiese perdón: “el que te tiene que perdonar es mi hermano y está muerto”. ¿Cuánta gente sabe que han sido liberados terroristas ‘arrepentidos’ sin que se les preguntase por las matanzas cometidas por los comandos en que estaban integrados? Ni siquiera fueron informados de su obligación legal, a cambio del beneficio obtenido, a colaborar en el esclarecimiento de atentados en que hubiesen participado. Juanfer F. Calderín refiere que hace años, en una reunión de dos emisarios de José María Aznar con etarras se sentó a la mesa “un terrorista implicado en un crimen por el que no sería procesado jamás a causa de un terrible error que cometería años más tarde la administración española”. Vergüenzas del género humano envilecen el medio ambiente cuando elevan a la categoría de ‘generosos’ y ‘comprometidos’ a la morralla que disparó en la nunca y activó bombas a distancia.

Creo que siempre hay que dar otra oportunidad, incluso a quienes no se la dieron a sus víctimas. Pero esta segunda oportunidad, en materia criminal, solo puede existir desde la verdad y no desde la omisión o la mentira. A todos nos incumbe la desnuda verdad que se quiere tapar y camuflar, se trata del último tesoro de dignidad que les queda a los dolientes sin solución, que son conciudadanos nuestros.

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¿Quién es... Miquel Escudero?
Miquel Escudero

Profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Cataluña. Colaborador de 'Revista de Occidente', 'Cultura/s', 'Artes&Letras' y 'El Correo Español-El Pueblo Vasco'.

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Marino 25/08/2015 - 11:12h
Buen artículo y buenos comentarios. Es una vergüenza que entre recursos, apelaciones, prescripciones, defectos de forma, etc. los 300 casos no hayan sido debidamente investigados. Los asesinos, no se puede ser ex como por ejemplo ex drogadicto, ya que el daño es irreparable, como dice JDuck tienen derecho a, cumplida la condena, reinsertarse y tener una segunda oportunidad. Su colaboración para esclarecer los 300 crímenes es fundamental pero no llegará ya que criminales no identificados, a veces ellos mismos, tendrían que volver a la cárcel y eso llevaría a crímenes pasionales. Hoy, los presos que se han desmarcado de la banda ya están en el País Vasco. Ni siquiera se les exige renuncia a su ideología o al independentismo pero sí a la violencia como medio. Lo ha dicho Mikel Buesa en un artículo. No se castiga a ninguna familia porque entonces los miembros del cártel de Medellín o Sinaloa podrían reclamar su estancia en cárceles de esas localidades. Cuando la delincuencia es organizada
Marino 25/08/2015 - 11:12h
En mi segundo párrafo, que comienza con un Sigue, éste significa que el comentario sigue del anterior.
MiquelEscudero 25/08/2015 - 11:12h
Así lo entiendo, amigo Marino. Tal como dices, hay que trabajar para alcanzar: "el día en que en esa sociedad puedan hablar alto todos, no solo los del entorno". Dignidad y libertad. ¡A por ellas!
Marino 25/08/2015 - 11:12h
Gracias Miquel Escudero. Sigue invitándonos a la reflexión que la verdad siempre termina imponiéndose.
JDuck 25/08/2015 - 11:12h
Las víctimas del terrorismo, y sus familiares, son personas con nombres y apellidos, no números expedientados y archivados: son sujetos de derecho. Quienes eran llevados a los mataderos nazis también eran personas, pero sin derechos reconocidos, e identificados sólo con números, como si fueran ganado transportado en trenes hasta su trágico destino. Ciertamente no se trata de pretender venganza, pues las acciones vengativas suscitan reacciones de la misma índole o peores. La Justicia está por encima de este karmático y dramático círculo vicioso, y un mal mortal ya no admite vuelta atrás: no podemos resucitar a las víctimas ejecutando a sus verdugos, que como personas tienen también el derecho a una nueva oportunidad, y el deber de aprovecharla regenerándose personalmente y reinsertándose socialmente.
JDuck 25/08/2015 - 11:12h
El padre del repetidamente difamado Javier Nart hizo algo más: se jugó la vida antes que contribuir con su dinero a que ETA siguiera asesinando a personas inocentes. Muchos politiqueros deberían aprender de este eurodiputado y de la digna y justa memoria histórica que guarda de su heroico padre.Pero hay otro tipo de acto terrorista del que con frecuencia ni siquiera se abre expediente judicial. Podría llamarse terrorismo verbal, pues aunque no se traduzca en actos cruentos, amedrenta.
JDuck 25/08/2015 - 11:12h
Los pensamientos y las palabras se traducen a veces en acciones: el nacionalsocialismo empezó considerando que los judíos no eran sujetos de derecho y acabó decretando y procurando efectivamente su exterminio. Un par de ejemplos de terrorismo verbal: 1.- insultar y amedrentar a los presentes disidentes del nacional-catalanismo en una diada que debería promover la concordia entre todos los catalanes, lanzando vivas a la filo-etarra Terra Lliure (debería llamarse Terra Esclava de l´odi). 2.- representar teatralmente un disparo en la frente de un conocido ex-alcalde al que además el terrorista verbal le insultó gravemente comparándolo gráficamente con el abominable Hitler.
JDuck 25/08/2015 - 11:12h
Los ejemplos podrían multiplicarse en la Cataluña actual, largamente sometida a una violenta espiral de silencio. Pero ¿qué hacen los servidores del orden público en esta Comunidad Autónoma?; ¿qué hace el Sr. Mas, aparte de traicionar sistemáticamente su juramento de respetar y hacer respetar el orden constitucional y autonómico vigente?; ¿qué hacen los ciudadanos con derecho a voto?.
MiquelEscudero 25/08/2015 - 11:12h
Muchas gracias, amigo JDuck, por tu atentísima lectura. Al escribir estimula imaginarse lectores bienintencionados y agudos como tú, o como ud. No olvido que siempre hay que seguir pensando, nunca se acaba. Destacaré estas dos frases tuyas, o suyas (según prefiera): "Pero hay otro tipo de acto terrorista del que con frecuencia ni siquiera se abre expediente judicial. Podría llamarse terrorismo verbal, pues aunque no se traduzca en actos cruentos, amedrenta".
JDuck 25/08/2015 - 11:12h
Gracias, amigo MiguelEscudero. Cuando la amistad es auténtica, aunque esté mediatizada por internet, el trato más coherente es el tuteo, especialmente si además media una solicitud de permiso. No es este el caso de cierto comentarista fanático e hispanofóbico que se atreve sin permiso a llamar amigo y a tutear a cualquiera, y simultáneamente le insulta, despreciando la sensatez lectora, pero sí el tuyo (o el suyo, según prefiera).
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