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¿Todos a una, Sergio?

26.01.2015
Miquel Escudero
5 min

“Lo primero que tenemos que deconstruir son las mentiras, no solo las económicas, sino también las mentales, éticas, democráticas que nos han metido como trolas durante todos estos años”. Esto leo y reproduzco de Me gusta Catalunya. Me gusta España, el nuevo libro de la ‘Biblioteca Crónica Global’ cuyas páginas recogen las entrevistas que Sergio Fidalgo ha efectuado a treinta ciudadanos de Cataluña. Preguntas orientadas alrededor del jaque secesionista que a todos nos afecta. Para hacerle frente, se precisa un trabajo que, desde la honradez, haga acopio de inteligencia, valentía y astucia, además de optimismo y sentido de la pedagogía. Me quedo con el párrafo del comienzo, para emprender con ideas claras el proyecto social que nos reclama este momento. A continuación, conectaré entre sí algunas observaciones que he extraído del libro. No daré el nombre de sus autores, pues quiero proponerles que adivinen de quién se trata en cada caso. El objetivo común buscado exige que prenda el entusiasmo, la confianza y la resolución por desarrollar autenticidad y sensatez en nuestras vidas, tanto en el ámbito personal como en el social. Hay que desprenderse de complejos y miedos ante la manipulación organizada y consentida durante años. “Esto que ha estado construido sobre la mentira se puede caer con el peso de la verdad”.

Salgamos de la telaraña del sacrosanto derecho a decidir y expliquemos la trampa en que se cae al dejarse capturar por un lenguaje viciado

Salgamos de la telaraña del sacrosanto derecho a decidir y expliquemos la trampa en que se cae al dejarse capturar por un lenguaje viciado: “si se proclama el derecho a la felicidad universal. ¿Quién puede oponerse? Frente a esta situación se ha de ser riguroso con los términos y hay que dar la batalla de las ideas. Ellos han ganado, de momento, esta batalla del lenguaje pero no quiere decir que lo hayan conseguido para siempre”. La epidemia generalizada se puede revertir. “No defienden el derecho a que se consulte sobre los salarios o los servicios públicos. Solo quieren ‘decidir’ sobre la independencia”. La guerra de clases está soterrada en Cataluña con la falsa milonga que se ha armado. Lograremos desenmascarar la gran manipulación, si de verdad queremos ser ciudadanos y no súbditos de los derechos históricos de la casta de los amos de la ‘masía’. Tanto da que enfrente tengamos ahora medios de comunicación perversamente elaborados que transmiten a sabiendas una infección emocional, y emplean un estilo de ‘hooligans’. “Se construye mentalmente lo que tiene que pensar la gente, lo que tiene que sentir y a quien tienen que atacar”. Son reaccionarios, porque no soportan al discrepante. Si se les hubiera leído y escuchado con atención durante los primeros años de hegemonía, se habría adivinado lo que ahora dicen en plena consonancia.

Perdidos en la masa: “es el otro quien piensa por ti, aunque estés más convencido que nunca de que eres el dueño de tus decisiones”. “Pero si encuentran a una persona que es progresista, que es de izquierdas, que no tiene ningún complejo de ser español, que no tiene ningún complejo de aceptar la pluralidad, que es tolerante, que es democrático, que es ilustrado”, que sabe que “las naciones existen, pero podrían no existir, o existir de otra manera”, se pondrán nerviosos y chillarán e insultarán o agredirán, te empujarán a una trinchera. El nacionalismo está en contra del federalismo, el cual “significa lealtad, claridad y una cultura de gobierno compartida”.

“Cataluña es mi tierra porque mis padres se lo ganaron”. “Nací en España, pero pude haber nacido en cualquier otro sitio, agarrarse al ser de aquí, o de allí es estúpido”. “Como Carrillo, acepto nuestra actual bandera constitucional en aras de construir una España de todos. Pero, en mi corazón siempre estará la tricolor”.

El Estado ha abandonado sentimentalmente a los catalanes. “En Madrid he defendido que el último pueblecito de Girona es tan español como el Paseo de la Castellana. Y hasta que no entendamos eso en el conjunto de España, y también aquí, en Cataluña, no entenderemos España”. Carguémonos de serenas razones, con ellas alcanzaremos clarividencia, fuerza y empuje. Hay un camino que recorrer ‘todos a una’. ¡En marcha!

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¿Quién es... Miquel Escudero?
Miquel Escudero

Profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Cataluña. Colaborador de 'Revista de Occidente', 'Cultura/s', 'Artes&Letras' y 'El Correo Español-El Pueblo Vasco'.

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Ramonsalvat 25/08/2015 - 11:19h
Abordando ya las ultimas paginas del libro de Sergio, y admitiendo que en el mismo he podido leer el mayor numero de reflexiones sensatas compiladas en los últimos tiempos, me queda, pero, la constatación de que existe un excesiva demonización del tema lingüístico en Cataluña por algunos de los entrevistados. Yo me atrevo a afirmar que todos estos años de enseñanza con el sistema de inmersión ni ha conseguido ni conseguirán jamás anular el hecho cierto y absoluto de que nuestros jóvenes hablan y utilizan el castellano sin problemas, que los mismos que tienen deficiencias de utilización escrita del español la tiene del catalán (véase resultados de ambas lenguas el de selectividad por ejemplo). El idioma español, no está en peligro en ningún ámbito en Cataluña a pesar del "sobiranisme" y de los intentos, que existen, en apartarlo y minusvalorarlo.
Elena 25/08/2015 - 11:19h
Una puntualización respecto de si el español está o no en peligro en Cataluña: Si los alumnos acaban teniendo exactamente la misma competencia en ambas lenguas, el hecho debería ser estudiado como milagroso, porque la política lingüística actual busca con todo descaro que sólo haya una lengua vehicular y de cultura. Aparte de que no es lo mismo estudiar "Castellano" que recibir parte de los conocimientos académicos en castellano, lo más grave que ha hecho el nacionalismo con este problema es considerar que hay una lengua propia y otra impropia en Cataluña. No creo que esto se haya hecho con inocencia, ni para favorecer el conocimiento del catalán. Al menos en lo que al ámbito escolar se refiere, se trata de usar la lengua como instrumento para crear una identidad excluyente; es decir, hacer con el catalán lo mismo que el franquismo hizo con el castellano, y que tan traumatizados dejó a muchos de los que ahora dicen que no supone trauma alguno escolarizar en catalán a los inmigrantes
Ruetrousseau 25/08/2015 - 11:19h
Completamente de acuerdo con Elena por lo que me ahorro decir más.
jojasoclliure 25/08/2015 - 11:19h
....sr Ramonsalvat, quisiera hacerle varias reflexiones respecto a las lenguas españolas habladas en esta tierra:(castellano y catalán).1.- las dificultades más que evidentes de Marta Rovira de ERC para expresarse en un correcto y fluído castellano en el Congreso de los Diputados. Esa gran cualidad, por ella demostrada, es la constatación del gran triunfo de la inmersión (discriminación) lingüística, es decir, lograr que muchos catalanes sean incapaces de lograr un dominio (culto) del castellano. 2.- Si se pretendiera el dominio equilibrado de las 2 lenguas catalanas, la inmersión (discriminación) lingüística en la Cataluña profunda (y oscura) debería realizarse en castellano.....
jojasoclliure 25/08/2015 - 11:19h
.... 3.- Como catalán (lengua materna y paterna, catalán) desde hace 62 años, tuve la gran desgracia de no poder estudiar el catalán y "en" catalán, pues mis estudios transcurrieron bajo una dictadura fascista y criminal, en cambiodisfruté del inmenso privilegio de estudiar "en" castellano (los contenidos, en muchos casos eran pura bazofia, pero el continente siempre fué, y ha sido, maravilloso) 4.- Conozco gente que se dedica a la enseñanza del inglés y, oh! sorpresa!, todos están de acuerdo (aunque sean los más cebolludos independentistas) en que, si quieres tener "fluency" en inglés, tienes que estudiar "en" inglés, no basta con estudiar "el" inglés. 4.- Estoy (casi) seguro de que si se les preguntara a los padres independentistas, uno a uno: ¿quieres que tus hijos dominen a la perfección el castellano?, responderían: SI, pero en cambio, grupalmente, están dispuestos a sacrificar parte de la educación y del futuro de sus hijos en el altar de su Dios Nacional-Independentista.....
jojasoclliure 25/08/2015 - 11:19h
....saludos don Miquel Escudero, un placer compartir, mesa, mantel y conversación, los 4, el viernes pasado, gracias....
JDuck 25/08/2015 - 11:19h
No he leído el libro, pero celebro la interconexión de las observaciones que hace el autor. No entro ni salgo del respetuoso debate colateral de los comentaristas, relativo al uso del español y el catalán. La perversión de la inmersión lingüística no radica en que se fomente el uso del catalán y se postergue el del español, pues son muchos los jóvenes que hablan ambas lenguas. El matiz perverso es más sutil. No es lo mismo hablar alemán que pensar en alemán (puede sustituirse el alemán por la lengua que se quiera). La inmersión lingüística nacional-catalanista pretende que todos pensemos en catalán según una determinada manera de serlo, que por ende es anticatalana y antiespañola. El uso del catalán como lengua vehicular 100% es un instrumento para lograr este fin perverso. Sigue.....
JDuck 25/08/2015 - 11:19h
El bilingüismo propio de los catalanes no consiste sólo en hablar dos lenguas con igual dominio, si no aceptar libremente que Lope de Vega es tan nuestro como Joan Maragall, por ejemplo, y entender su intención comunicativa, personalizándola como si se dirigiera a uno mismo. Y sería interesante que muchos españoles no catalanes aceptaran asimismo que este poeta catalán también es suyo. Sólo he citado dos ejemplos entre muchos. Como Fuenteovejuna, !todos a una para desbancar a los poderosos impostores, y al poderoso caballero don dinero que es su auténtico y tiránico señor!.
MonnerSans 25/08/2015 - 11:19h
Abundando en el tema lingüístico: La cuestión, señor Ramonsalvat, no es si el idioma español está o no en peligro de desaparición en Cataluña. Así, y aunque constatablemente la competencia lingüística en español de la nuevas generaciones de catalanes dista mucho de ser buena, eso -repito-no es lo sustancial. Lo sustancial es que el español esté expresamente prohibido como lengua vehicular en Cataluña (por acción de la administración autonómica y cómplice omisión de la administración central) desde hace varias décadas. Es un problema del más elemental de los derechos a recibir la enseñanza en la lengua libremente elegida por los padres, máxime cuando se trata de una de las lenguas oficiales de nuestro propio país (caso éste insólito en el mundo). En Cataluña hay, sin ningún problema, colegios cuya lengua vehicular es el inglés, francés, alemán, italiano...y ya se anuncia próximamente lo habrá en chino...Pero no puede haber un colegio en español...!Alucinante!...y profundamente injusto.
Ramonsalvat 25/08/2015 - 11:19h
Es un placer poder comentar y ser contestado con educación y argumentos. Por desgracia, hoy en Cataluña es anormal. Solo decir que en ningún momento he puesto en duda que existe una clara voluntad por parte de la ideología nacionalista e independentista en marginar o menospreciar al castellano o español . Pero a mi entender, ni lo han conseguido ni lo conseguirán jamás. Y desde luego, con toda sinceridad, para mi la existencia en la enseñanza pública de líneas educativas diferentes según idioma, seria peor.
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