"¿Qué interés tendría, pues, separarse de España y de la UE para acabar relegados a un club de inferior división [la EFTA, como propone ERC, o en su defecto, el EEE] en el que además sus socios son meros socios pasivos, que deben por tanto obedecer a los del club al que antes pertenecías?"

22.05.2014 07:14 h.
1 min
Redacción

Xavier Vidal-Folch, periodista, en un artículo publicado este martes en El País:

"¿Qué interés tendría, pues, separarse de España y de la UE para acabar relegados a un club de inferior división [la EFTA, como propone ERC, o en su defecto, el EEE] en el que además sus socios son meros socios pasivos, que deben por tanto obedecer a los del club al que antes pertenecías?".

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Olegario 25/08/2015 - 11:27h
(1) Este oportunísimo texto de Vidal-Folch pone de relieve, indirectamente, 3 realidades: a) ERC es asimilable a los antieuropeos, pero lo disimula porque sabe que en España, incluida Cataluña, la idea de Europa, pese a todo, goza de imagen positiva, deseable, de progreso y de avance respecto de nuestra situación actual. Por ello ERC no se atreve a mostrar claramente su antieuropeísmo y justifica como beneficios alternativos lo que son claramente retrocesos. b) De igual modo, tanto ERC como CiU se distancian de los partidos xenófobos y de extrema derecha europeos, refugiándose en el apartado de los "nacionalistas"; ello porque saben que los europeos informados los perciben dentro de la misma condición, para Europa no hay ninguna diferencia entre "Roma Ladrona" y "España nos roba".
Olegario 25/08/2015 - 11:27h
(2) c) Urge elevar la información y la formación política de los españoles, incluyendo la de los catalanes, no solo para evitar políticas incalificables, sino ingenuidad y engaño entre los electores, muchos de los cuales negarían y reprobarían con verdadera pasión lo que tienen ante sus narices y lo votan con emoción épica.
Eduardo Pinzolas 25/08/2015 - 11:27h
Cierto es que el discurso político antieuropeísta es, hasta ahora al menos, muy prudente por parte del nacionalismo debido a las razones que, acertadamente, expone Olegario. No obstante, el sentimiento antieuropeísta crece entre las bases, sobretodo en las de ERC e ICV y las más radicales de la CUP, y ese fenómeno es constatable en los medios e internet. Como tal sentimiento, tiene muy poca base, apenas ninguna, en convicciones ideológicas (más allá de la ingenuidad utópica de muchos jóvenes y no tan jóvenes) y argumentación racional; se compone, a mi modo de ver, en partes más o menos proporcionales de ignorancia (también apuntada por Olegario) respecto a lo que significa de veras pertenecer a la UE, fanfarronería épica (“no nos da ningún miedo estar fuera de la UE”, “saldremos adelante”, “tenemos mucho potencial”, “seremos la Noruega o la Suiza mediterráneas”,etc.) y despecho (“si no nos quieren como somos, mejor fuera”, “mejor solos que mal acompañados”...
Eduardo Pinzolas 25/08/2015 - 11:27h
(2)...o aquello de la zorra y las uvas). Todos los entrecomillados no son invención mía sino algunas de las frases que recuerdo haber leído no pocas veces.
Juan Pérez 25/08/2015 - 11:27h
Des del "Que inventen ellos" unnamunià ha plogut molt, però encara queden residus de l'antieuropeïsme en bona part de les forces polítiques i fins i tot del ciutadà de a peu. Convergeixen dos corrents de signo contrari en un mateix pensament força conservador: estan convençuts de què de fora ens venen tots els mals. I això ho pensa per igual un ultraconservador i un suposat hiperprogresista. Només s'ha de sentir què diuen el sindicats amants del diner fàcil de les obscures gestions i el qui temen tota novetat moral d'"allende las fronteras"... Pel sol fet del seu nacionalisme, a DRC i CDC ja són antieuropeus, i què dir dels antisistema, doncs... Crec que m és que propagando del ideal europeu hauríem de començar per fer-la del mateix sistema democràtic que, al menys a Catalunya, està essent matxacat i pulveritzat pels nacionalcatalanistes.
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