Menú Buscar

¡Que estoy muy loco, hostias!

Ramón de España
4 min

La frase que da título a este artículo la pronunciaba Antonio Banderas en 'Átame', pero al paso que va, no me extrañaría escuchársela un día de estos a Artur Mas, presidente eterno en funciones de la Generalitat de Catalunya. Hace tiempo que muchos pensamos que se le ha ido la olla, pero se resiste a reconocerlo con la contundencia empleada por Banderas en la película de Almodóvar. Por el contrario, intenta pasar por cuerdo en cada una de sus apariciones públicas, aunque con éxito decreciente.

Es una lástima que la infinita capacidad de destrucción de este hombre no pueda ponerse al servicio de una buena causa, ya que si consiguiéramos, por ejemplo, infiltrarle en el Daesh, al islamismo radical le quedarían dos cortes de barba

La última, por el momento, ha sido de traca, pues en vez de reconocer que se ha cargado a CDC --como antes a Unió, al PSC y a ICV, aunque en estos casos se podía interpretar lo suyo como una estrategia de desgaste del adversario--, nos ha salido con que Democràcia i Llibertat, su nuevo invento, es el árbol cuyo fruto será una nueva Cataluña.

Es una lástima que la infinita capacidad de destrucción de este hombre no pueda ponerse al servicio de una buena causa, ya que si consiguiéramos, por ejemplo, infiltrarle en el Daesh, al islamismo radical le quedarían dos cortes de barba. También es triste que ese apetito por la aniquilación sea incapaz de aplicárselo a sí mismo: no hace falta llegar al suicidio, pero alguien más coherente pediría el ingreso en un monasterio trapense o, directamente, en una institución mental.

Aunque excepcionalmente dotado para la destrucción ajena, Mas no contempla la propia. Como capitán de barco --ya sabemos que le encantan las metáforas marineras--, saldría pitando el primero y allá se las compongan la tripulación y el pasaje. Como buen arribista, se considera sagrado, y si para no soltar la poltrona tiene que humillarse ante el Antoniu y demás iluminados de la CUP --esos campeones de la coherencia cuyo único error, para ellos irrelevante, es haberse equivocado de época y de país--, va y lo hace.

Si le dices que eso no es bueno para Convergència, se carga el partido de un plumazo y se inventa otro

Y si le dices que eso no es bueno para Convergència, se carga el partido de un plumazo y se inventa otro (con la colaboración de los saldos soberanistas de Unió y del club de fans del doctor Carretero, esa pandilla que atiende por Reagrupament porque suena mejor que Arreplegats).

Que el destino de una nación milenaria esté en manos de un bolchevique de estar por casa como el Antoniu es muy triste, pero aún lo es más que el aspirante a presidirla sea un funcionario enloquecido --o un mouton enragé, que dirían los franceses-- que solo piensa en salvar su propio pellejo. Volviendo a Almodóvar, ¿qué hemos hecho nosotros para merecer esto?

Artículos anteriores
¿Quién es... Ramón De España?
Ramón de España

Ramón de España (Barcelona, 1956). Autor de nueve novelas y una docena de ensayos, ascendió de las covachas del underground (Disco Exprés, Star, a finales de los 70) hasta los palacios del 'mainstream' (El País, donde colaboró ampliamente en los 90). Actualmente ejerce de columnista habitual en El Periódico de Catalunya y el semanario Interviú. Escribió y dirigió un largometraje en 2004, 'Haz conmigo lo que quieras', y aunque lo nominaron a los Goya, esta sociedad hostil no le ha dejado volver a ponerse detrás de una cámara (pero él insiste). Sus recientes ensayos sobre el 'prusés' y sus circunstancias, El manicomio catalán (2013) y El derecho a delirar (2015), lo han convertido en un personaje de referencia de la disidencia irónica.

Comentar
tobermory 30/11/2015 - 03:07h
Las payasadas del president en funciones han llegado tan lejos que ni aunque se hiciera un seppuku en su propia butxaca para invitar a una ronda de cañas a los devotos de a pie del prusés dejaría de pasar a la historia como lo que dirían los franceses que es. Nunca se sabrá si la causa fue un virus letal contraído por algún flamante miembro del parlament en sus idas y venidas al Senegal, o que ya hace mucho que vienen poniéndose ciegos de éxtasis adulterado con droga canibal, pero un frenesí de rompe y muerde se ha apoderado del president de la extinta CDC y de los funambulistas de ERC que han decidido colocar a Rufián como número uno de sus listas al Parlamento para el 20D. Se ve que Tardá andaba ya muy cansado de predicar la buena nueva en el desierto de la carrera de San Jerónimo y de repartir merchandising gratis entre sus amiguetes y le ha dicho a Rufián, anda Gabri, majo, pasa tú primero que a mi me da la risa floja. Espero que no lo voten ni los cuatro cebolludos de siempre.
Roberto 30/11/2015 - 03:07h
Última pregunta con respuesta evidente: haberle dado la mayoría.
EduardoPinzolas 30/11/2015 - 03:07h
Hállanse ciertos zoólogos eminentes faenando, en estos días aciagos, para definir y clasificar a la nueva especie. Gobiernos occidentales han destinado a esa investigación fondos reservados con carácter prioritario dada la envergadura e importancia de la misión. Fuentes cercanas a los investigadores, entre los que se cuentan también destacados epidemiólogos, aseguran que el objetivo es todavía dudoso: o erradicar la especie o controlarla para su uso como arma disuasoria de destrucción masiva. No está claro el carácter del sujeto, de ahí que no tenga todavía nombre científico, pero sí se tiene claro el apellido: “artúricus”. Sus efectos son conocidos, por lo que ya se ha catalogado como una de las especies más peligrosas y mortíferas para el género humano, por ahora incapaz de producir sus propias defensas biológicas. Empezó dando muestras de su potencial destructivo en la empresa privada;
EduardoPinzolas 30/11/2015 - 03:07h
(2)luego, más poderoso, aniquiló a cuantos partidos estaban inmersos en la zona de riesgo y ahora anda con éxito en el destrozo de una comunidad entera por el astuto sistema de provocar su fractura por la mitad, como si fuera una simple holoturia o pepino de mar. Zonas vecinas o países circundantes ya se considera que podrían estar expuestos a la proliferación de la criatura o a su poderosa pervivencia en un ecosistema que no hace sino alimentarla, razón por la cual podrían ser en breve puestos en cuarentena.
¿Quiere hacer un comentario?