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¿La voz de un pueblo?

5 min

El 9N, 7 de cada 10 catalanes se quedaron en su casa. Con este desinterés por algo que ha marcado la agenda política catalana de los últimos 2 años, diría que “la veu d’ un poble” a la que apelaba la militancia independentista se ha quedado un poco afónica.

7 de cada 10 catalanes, muy respetablemente, ejercieron su derecho al pasotismo

Cerca de 1.900.000 catalanes son partidarios de la separación con España y están dispuestos a organizarse, movilizarse y hacer lo que haga falta para que su voz sea escuchada. Es mucha gente. Es una cifra que ya conocíamos. Pero resulta que “el pueblo” que no participa de esta manifestación es por el momento más numeroso a pesar de sus balcones silenciosos. 7 de cada 10 catalanes, muy respetablemente, ejercieron su derecho al pasotismo. No sabemos si son independentistas o todo lo contrario. Simplemente que no les apeteció contestar a la pregunta formulada que ha sido objeto de tertulias, publirreportajes, jornadas históricas, porcelanas a punto de romperse y un tam-tam del que era imposible abstraerse.

1.900.000 catalanes independentistas fueron el 9N a expresar su opinión. Se inscribieron, votaron y al día siguiente están contados: 1.900.000 Sí-Sí. Son muchos, indiscutiblemente, pero no es un resultado mayoritario que exprese un sentir generalizado, en especial si observamos el recuento en el cinturón industrial del país y en Barcelona.

El 9N salieron a la calle los de la cadena, los de la V, los de las caceroladas pero también aquellos que sin necesidad de manifestarse previamente quisieron expresar su opinión. Se trataba de esto, a tenor de lo que informaba constantemente la propaganda institucional. Estaban convocados (sic) y salieron todos lo que quisieron hacerlo. Las imágenes que recorren la red estos días de gente de todas las edades inmortalizando el momento de su votación son un germen simbólico en la conciencia colectiva independentista.

Era evidente que la desactivación del 9N hecho por las fuerzas del orden público no hubiera provocado una contención de la presión independentista sino que nos hubiera situado en otro escenario de victimismo

Sin embargo alguno pretendía que el 9N fuera algo más. Lo esperaban de un lado y del otro del debate sentimental. La imagen que esperaban de esa jornada era la de la Policía impidiendo el paso o retirando las urnas. Afortunadamente no ha existido ningún hecho violento sino que la jornada ha transcurrido dentro de la normalidad, propia de nuestra democracia. En nuestro Tiananmén ni hay hombre con bolsas ni hay tanques.

Era evidente que la desactivación del 9N hecho por las fuerzas del orden público no hubiera provocado una contención de la presión independentista sino que nos hubiera situado en otro escenario de victimismo que seguramente se hubiera trasladado a la comunidad internacional. Una imagen que en nada hubiera beneficiado al Gobierno de España. Y un Gobierno no está llamado a ser un pirómano sino a actuar con prudencia. La palabrería se queda en la oposición y en el populismo. Algunos podrán presentar querellas sabiendo que no tienen base legal para prosperar únicamente para hacerse la foto. En cambio un Gobierno no puede actuar con oportunismo electoralista sino con responsabilidad y sensatez. Pero además no debemos olvidar que un Estado es mucho más que su Gobierno y tiene sus propios procedimientos legales y judiciales y a la vez sus propios tiempos. Un Estado no necesita un plató de televisión para cubrir su vanidad. Tiene la templanza para esperar el momento adecuado. No en vano es un Estado.

Hoy la imagen que podemos retener es la de Oriol Junqueras contando papeletas en una mesa. El objetivo principal de la militancia independentista se ha conseguido: votar y expresar su opinión. En este sentido la tensión social se descomprime, y dependerá de los planes de la Generalidad el seguir alimentando la tensión independentista. Esperemos que recuerde la veu del poble: 7 de cada 10.

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¿Quién es... Andrea Levy?
Andrea Levy
Vicesecretaria de Estudios y Programas del PP catalán. Licenciada en Derecho y Diplomada en Protocolo y RRII. Abogada y apasionada de la literatura.
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JoaquinM 25/08/2015 - 11:21h
Sra. Levy, es triste que ud. se felicite de que el Gobierno no hiciera respetar lo que el TC ordenó. No solo era ilegal la ejecución del día 9: también lo era la preparación de los días anteriores, y nada hizo para detenerla quien debía impedirlo. Tampoco me extraña que a estas alturas alguien del PP empiece a hablar del "país" cuando se refiere a una parte del país, adoptando el lenguaje "vanguardista" de Pujol y Cía. También insiste ud. en el 30%: si tuviera claro en qué país vive y en qué consiste la democracia, sabría que no es el 30%, es el 4% o 5% el que está empeñado en destruir el país de todos. Pero mientras ese 5% domine el lenguaje, podemos darnos por liquidados los demás.
m.a. 25/08/2015 - 11:21h
Escucho tertulias en la Ser, la sexta, Leo L V... y en general todo son críticas hacia el Sr. Rajoy por su pasividad y, prácticamente ninguna contra nanomas por infringir la Ley. ¿Tan larga es la financiera mano de la Generalidad? Porque si no, no se explica. Y ¿qué pasa con la izquierda, también ha sido abducida por esa generosa mano? Porque ya está bien que, siendo de izquierdas, en este asunto de C lleve tiempo identificándome más con representantes de la derecha que con los "míos" que tendrían que tener un clarísimo discurso superador de patrias y demás zarandajas.
Pablo 25/08/2015 - 11:21h
La foto de retirar urnas y cerrar colegios electorales le hubiera dado al independentismo un reconocimiento internacional que afortunadamente hoy no tiene. Estoy en contra completamente del simulacro democrático del pasado domingo y no voté pero una imagen vale más que mil palabras. Yo tampoco hubiera prohibido la "recogida de firmas" que al final es lo que fue.
JoaquinM 25/08/2015 - 11:21h
Estimado Pablo, lo ilegal no era hacer una recogida de firmas o un campeonato de ingestión de butifarras. Lo ilegal era que el Estado (los altos cartos y funcionarios de la Generalidad son Estado) organizara una pseudoconsulta electoral y que se utilizaran edificios públicos para ello. Ambas cosas se podían haber perseguido en los días anteriores al 9N de forma contundente y legal. Por ejemplo, los directores de institutos podían haber recibido llamadas o cartas aclarándoles que serían denunciados por prevaricación y desobediencia en caso de ceder sus instalaciones. Y los sres, Mas, Ortega, Rigau y otros tenían que haber sido denunciados ya durante la semana previa puesto que estaban de facto desobedeciendo la orden del TC (una llamada telefónica o un correo electrónico es igual de delictivo que una firma, ni más ni menos).
Pablo 25/08/2015 - 11:21h
Estimado Joaquín. Muy agradecido por la aclaración que comparto en todos sus puntos. Sea como fuere se evitó una foto nefasta que hubiera servido para aumentar aún más, si es posible, el falso victimismo nacionalista. Esperemos que al menos a posteriori sí actue la justicia.
Ruetrousseau 25/08/2015 - 11:21h
Solomente decir mo acuerdo con la posición del Andrea Levi. Ni la policia, ni los jueces pueden resolver problemas político de la envergadura de 2.000.000,00 que quieren votar. Nos frustra, pero solo una política inteligente podrá evitar una catástrofe. El problema que en Mas no puedo confiar, pero tampoco en un PP con un gravísimo problema de corrupción y por ende de credibilidad. Esto forma parte del problema. Espero que C's y Podemos tengan la respuesta....
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