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"La 'tercera vía' consiste, según sus prescriptores, en que Cataluña sea reconocida como nación, se 'blinde' la competencia absoluta de la Generalidad en materia lingüística, cultural, educativa, y de organización territorial y se establezca una agencia tributaria catalana que recaude todos los impuestos y ceda al Estado una 'cuota de solidaridad'. ¿Si esto es un pacto, cuál es la contrapartida del nacionalismo catalán?"

18.07.2014 17:47 h.
3 min
Redacción

Javier Zarzalejos, secretario general de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), en un artículo publicado este viernes en la web de la entidad:

"El federalismo tiene un grave problema en España porque se ha convertido en lo que en cada caso quieren que sea los que se proclaman federalistas. Los federalistas coherentes y rigurosos, que sin duda los hay, quedan a merced del capricho argumental de los que utilizan 'lo federal' como un concepto de goma que lo mismo sirve para etiquetar los argumentos más anacrónicos del historicismo jurídico que para argumentar a favor del destejer confederal del Estado.

Algunos llamativos titulares estos días ofrecen cómo cambiar el Estado sin reformar la Constitución. Otros sostienen que la denominada 'tercera vía' gana terreno como eje de negociación en los prolegómenos del encuentro entre el presidente de la Generalidad de Cataluña y el presidente del Gobierno. No lo creo. Ni creo que haya razón alguna para pensar que esa pretendida fórmula de negociación tienta de ningún modo a Mariano Rajoy como un camino practicable.

El énfasis de Rajoy en situar su respuesta en parámetros estrictamente constitucionales y -como él mismo ha reiterado- el recordatorio de que ni él ni ningún presidente del Gobierno pueden decidir lo que concierne a todos los españoles en una conversación con el presidente de una Comunidad Autónoma, aunque ésta sea la catalana, definen con claridad esta posición.

La 'tercera vía' consiste, según sus prescriptores, en que se incorpore a la Constitución una Disposición Adicional en virtud de la cual Cataluña sea reconocida como nación, se 'blinde' la competencia absoluta de la Generalidad en materia lingüística, cultural, educativa, y de organización territorial y se establezca una agencia tributaria catalana que, sin perjuicio de la capacidad normativa de la que dispone Cataluña, recaude todos los impuestos y ceda al Estado una 'cuota de solidaridad'.

Esta fórmula, según sus promotores, produciría el efecto de desvanecer el independentismo y recuperaría la amigable conllevanza.

Algunas preguntas surgen inevitablemente. ¿Realmente incorporar una disposición adicional en la Constitución no es una reforma de ésta? ¿Alguien puede pensar que una disposición adicional puede afectar a la definición nacional de España (artículo 2 de la Constitución), a los derechos lingüísticos y educativos (artículo 3 y 27) o puede alterar el sistema constitucional de atribución de competencias para una sola Comunidad? ¿Alguien puede explicar qué hay de federal en esa fórmula? Pero la pregunta, en términos políticos, tal vez habría de ser otra: ¿si esto es un pacto, cuál es la contrapartida del nacionalismo catalán? Que algunos se pudieran quedar provisionalmente satisfechos, y de paso reivindicaran los logros de una estrategia de ruptura, no parece suficiente. Peor aún, sería una invitación a la reincidencia".

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VictorFrancisco 25/08/2015 - 11:25h
Es que ese es el problema: los nacionalistas no se conforman con nada meno que con el todo. Un todo a pasos, cada uno a su tiempo. Utilizarían lo logrado con los blindajes y cambios constitucionales para seguir haciéndose fuertes y algún día declarar la independencia. Para los españoles esa tercera vía sería sólo ganar algo de tiempo y perder igualdad y dignidad por el camnio. Total para nada al final. Es una lástima pero no quieren dar ninguna contrapartida. Ni siquiera la mínima que sería darse por satisfechos
CharoBCN 25/08/2015 - 11:25h
Efectivamente, este articulo concreta muy bien el "problema". Mientras tanto Esquerra Republicana no hace declaraciones. Esta preparandose para el proximo "curso". Esta semana ha comenzado l'Acampada Jove de sus juventudes. Un fin de semana cargado de adoctrinamiento sobre los llamandos "Paissos Catalans". Me recuerda a otros campamentos de caracter totalitario. Dejemoslo asi, hay para escoger de todas las tendencias. Preparemonos para setiembre !!!!
RS 25/08/2015 - 11:25h
El principal adversario del independentismo en Cataluña no es el españolismo sino que la tercera vía. La razón es sencilla: mientras el primero ha sido decisivo en disparar el número de soberanistas en Cataluña, las propuestas del segundo, de volverse realidad, significarían un golpe enorme al independentismo. En efecto, es importante entender que los partidarios de la independencia no son un bloque homogéneo, sino que una alianza de circunstancias entre partidarios de toda la vida y otros que se sumaron en los últimos años. Este segundo grupo, en su gran mayoría, se conformaría con una tercera vía tal como descrita en este artículo (sea federalismo o autonomía máxima) y por ella estaría dispuesta a renunciar a la independencia.
quin melic mes bonic tenim 25/08/2015 - 11:25h
si Rajoy cede ante el lobby que pide un pacto con el nacionalismo (La Vanguardia, Gay de Montellá, Rosell, PSC, Zarzalejos) y acepta mayor financiación para la Generalitat, excluir al castellano definitivamente de Cataluña, y otorgar a Cataluña un status de privilegio legal, el nacionalismo habrá conseguido rebasar los últimos obstáculos que debe destruir antes de encarar la secesión de verdad.
AngelPuertas 25/08/2015 - 11:25h
El nacionalismo es una fábrica de deseos. Da igual las cesiones que realice el Estado: siempre estará insatisfecho. Si en algún momento lo estuvieran CiU y ERC tendrían que disolverse, pues ya no tendrían razón de ser. ¿Alguien se imagina a unos profesionales de la política autodisolviéndose por haber alcanzado sus objetivos? Buscarían otros nuevos. Mientras no haya un proyecto ilusionante común y una réplica inmediata a las distorsiones y falacias del nacionalismo su propaganda tendrá éxito. El clientelismo mediático que han tejido a lo largo de tres décadas dificulta un debate contrastado. Mientras juguemos en el campo de la reivindicación, que es el terreno propio del nacionalismo, los partidarios de la convivencia entre los españoles tendremos las de perder, podemos ir a empatar o a perder por la mínima. Por eso hay que cambiar de terreno y introducirnos en el del coprotagonismo y la responsabilidad de las autonomías, es decir, una España federal con mayor visualización de lo
AngelPuertas 25/08/2015 - 11:25h
catalán, que no del nacionalismo. Premiando a los nacionalistas solo se les engorda y se infla aún más su ya hinchado narcisismo.
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