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¿Cómo articular una mayoría no nacionalista en Cataluña?

Francesc Moreno
5 min

El 9N ya es historia, aunque no haya llegado. Pasará lo que tenga que pasar, pero Cataluña se dirigirá, con más o menos crispación y/o confrontación, a una elecciones autonómicas, más o menos inminentes, decisivas.

Las encuestas y los resultados de las diferentes elecciones en Cataluña permiten algunas conclusiones que no se deben ignorar. El independentismo tiene cautivo y movilizado en torno al 35% del censo electoral. La desmovilización del resto de la población, la crisis de los partidos tradicionales, las limitaciones de Ciudadanos, le permite alcanzar, con los trasvases internos coyunturales, unas mayorías parlamentarias cómodas que superan la mayoría absoluta aunque no alcancen los dos tercios del Parlamento autonómico.

La desmovilización de los no independentistas, la crisis de los partidos tradicionales, las limitaciones de Ciudadanos, permite a los independentistas alcanzar unas mayorías parlamentarias cómodas

Frente a esta realidad aparecen dos elementos de cambio de la situación: la irrupción de Podemos y la permanentemente anunciada y nunca consumada ruptura entre CDC y Unió. Los resultados de PSC, PP y Ciudadanos pueden ser mejores o peores pero, a corto plazo, no serán suficientes para articular una mayoría electoral que permita un gobierno alternativo, que al final es lo único que puede variar la dinámica en la que nos encontramos.

El vertiginoso crecimiento de Podemos, también en Cataluña, demuestra que una parte del voto soberanista es un voto antisistema pero no independentista si tiene alternativas que no son vistas como mero continuismo de las élites instaladas (aunque sea para ir a peor, como ocurre con la independencia). Podemos se ha apuntado al derecho a decidir porque le evita problemas. Pero por su propio ADN y su carácter estatal no es un partido independentista.

La ruptura de CiU debilita a CDC y quita al bloque independentista apoyo en la burguesía catalana. Pero por sí sola no creo que sea capaz de articular una mayoría alternativa. No ya directamente, sino ni tan siquiera con pactos postelectorales.

Si en las proximas elecciones -las famosas plebiscitarias- no se producen más novedades, es probable que una declaración unilateral de independencia no disponga de los 2/3 del Parlamento autonómico, e incluso posible, en el mejor de los casos, que ERC y CDC no alcancen, por poco, la mayoría absoluta. Pero será imposible un gobierno no nacionalista, por lo que la tensión y las políticas actuales se perpetuarán, hasta una nueva ocasión. Esta percepción es la que hace que muchos no quieran mojarse a pesar de que sus intereses objetivos no pasen por la independencia. Piensan, con razón, que es mejor no incomodarse con quienes, aunque Cataluña no sea independiente, continuarán mandando. Quizás ha llegado el momento de presionarles para que no ocurra como en Escocia, que se han despertado una semana antes del referéndum, quizás demasiado tarde y asumiendo unos riesgos inaceptables.

En estos momentos, muchos ciudadanos priman las nuevas ofertas. Prefieren, aunque sea inconscientemente, el suicido a la continuidad.

Debemos dejar de limitarnos a contestar al independentismo, de ir a remolque

La solución no es una coalición electoral como la propuesta por el PP. No porque yo tenga nada en contra, sino porque, además de imposible, no sumaría. Al contrario, aunque como vimos en Tarragona algunas cosas estan cambiando, son demasiados años de incomunicación y demasiados prejuicios de unos y otros.

Llegados aquí, los lectores se preguntarán, con razón, bueno ¿y usted que propone? De entrada, reflexionar. Lo primero para solventar un problema es encararlo. Pensar en el país y, por un rato, olvidar los legítimos intereses partidistas. Y la solución es movilizar a los moderados hartos de confrontaciones estériles. A los que anteponen la razón a la visceralidad, la convivencia a la ruptura. Se trata de hacerles confluir en una opción que conjugue el sentido común con la renovación radical. Que rompa tabúes preexistentes.

Ya sé que lo que digo es poco concreto. Pero es lo único que soy capaz de aportar. Debemos dejar de limitarnos a contestar al independentismo, de ir a remolque. Hay que dejar de hacer seguidismo, aunque sea crítico. Hay que articular una alternativa, cambiar el lenguaje, olvidar el pasado, dejar de contraponer sentimientos y proponer una programa para un futuro mejor sin utopías pero sin riesgos inasumibles.

Al final, Cataluña será lo que queramos los catalanes. Esforcémonos para que los que no queremos aventuras suicidas, que somos una mayoría social, no acabemos perdiendo por nuestra incapacidad para ofrecer alternativas electorales atractivas y movilizadoras de los que, no siendo independentistas, se quedan en casa.

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¿Quién es... Francesc Moreno?
Francesc Moreno

Presidente del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL. Licenciado en Derecho. Ha sido profesor de Derecho financiero en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Derecho mercantil en la Universidad de Barcelona (UB). Ha sido vicepresidente de La Seda de Barcelona. Fue el editor de El Debat y Tribuna Latina.

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Olegario 25/08/2015 - 11:24h
Francesc, es muy difícil recuperar confianza en un PSC que, en la práctica, ha hecho más por la secesión que los declarados secesionistas. Éstos, al menos, han mostrado sus plumas, pero el PSC nació engañando, y engañando se va extinguiendo... Quedaría la carta de que entrara en juego directamente el PSOE, pero previamente hay que saber cual es su concepto de Estado y qué compromiso es capaz de asumir. Además, en el mejor de los casos, eso lleva tiempo.
JRamon 25/08/2015 - 11:24h
Trobava a faltar les seves agudes reflexions despres de la Diada. El que diu em sembla atinat, dificil pero necessari. Hem arribat massa lluny, i normalitzar les relacions convivencials a Catalunya será molt dificil. Estem malament, pero podem estar molt pitjor. Conve que els han fet d'espectadors, fins ara, es mobilitzin davant de la irracionalitat, la mentida i les manipulacions
JuanPerez 25/08/2015 - 11:24h
És difícil proposar una solució, perquè no n'hi ha, de les panacèiques. Llegint el text de Francesc m'ha vingut al cap que qui millor podria oferir un discurs alternatiu perquè, com ells deien en els bons moments, era el partit que més s'assemblaba a la realitat catalana, és el psC. Veiem, però, dissortadament, que aquest partit no pot tallar les seves arrels nacionalistes-emocionals, i arribat el moment de l'oposició al nacionalisme, es refugien en aquests sentiments i, sobretot, en la famiglia nacional, perquè no suportan la intempèrie i ser assenyalats com a traidors a la concepció feixista de la nació. Complicat, en efecte, avençar una hipòtesi, quan el més probable és que, si no hi ha una mobilització dels tradicionals abstencionistes, de tal manera que si uns volen convertir les properes eleccions en plebiscitàries, els altres les converteixen en generals, i aquells acabin votant, continuarem amb aquest domini polític
JuanPerez 25/08/2015 - 11:24h
(segueixo) que no es corrspón amb la realitat catalana, i d'aquí tots els errors desl càlculs secessionistes. A una terra on el 65% tenen el castellà com a llengua materna és impossible que es trenquin els lligams amb Espanya, ras i curt, i menys des d'aquest odi i afany de revenja amb què es planteja la consulta, com si ens haguéssim d'alliberar de la demagoga opressió que no surte per enlloc, més que a les seves ments febrils. Complicat, molt complicat, però els partits constitucionalistes -els secessionistes no en tenen, com hom sap- harien de tenir molt clar que el discurs contra el nacionalisme i els seus efectes terribles: enfrontament, violència, exclussió, totalitarisme i, a la llarga, opressió i misèria, és l'únic possible, juntament amb la decissió ferma de no cedir la identificació del poble català amb aquests aprenents de feixistes.
Ped 25/08/2015 - 11:24h
Que hacer ante eso? Mi sensación es que se han de combinar dos vías. Una, tender puentes de dialogo, hacerlos visibles mediaticamente etc... Otra, hacer caer el peso de la ley de forma pacifica, sin aspavientos pero sin torcerse un milímetro. No hay que encarcelar a nadie. Se le retira el pasaporte y se le puede confinar en casa, inhabilitandolo para el ejercicio de lo publico. Hay que enseñar que las leyes justas y democráticas son para cumplirlas y en democracia esas leyes se aprueban donde reside la soberanía para ello.
AARON 25/08/2015 - 11:24h
pitbcn, estoy contigo, uno de los pasos importantes es contar con un medio de comunicacion no dirigido por los nazionalistas. El problema esta en que RTVE depende de Madrid y estos por no echar leña al fuego estan callados. Qizas fuese buena idea empezar a presionar, aunque solo sea por internet, a RTVE, partidos politicos y demas. Venga, manos a la obra, si todos ponemos un grano de arena al final lo levantaremos
AARON 25/08/2015 - 11:24h
pitbcn, estoy contigo, uno de los pasos importantes es contar con un medio de comunicacion no dirigido por los nazionalistas. El problema esta en que RTVE depende de Madrid y estos por no echar leña al fuego estan callados. Qizas fuese buena idea empezar a presionar, aunque solo sea por internet, a RTVE, partidos politicos y demas. Venga, manos a la obra, si todos ponemos un grano de arena al final lo levantaremos
JuanPerez 25/08/2015 - 11:24h
I què hem de dir de la desconnexió catalana de la SER? Amb la Susanita comentadora que no deixa passar notícia sense afegir-hi el comentari desqualificador de tot el que vagi contra el prusés? O la complacència de Tot es comèdia amb el món secessionista? Ja sé que el capital juga sempre a dues baralles, i que està sempre atent a cap a on deriven els esdeveniments, però aquesta esquizofrènia periodística que vivim a Catalunya és una greu distorsió de les llibertats democràtiques, em sembla.
Pepitox 25/08/2015 - 11:24h
En mi humilde opinión, el señor Moreno es excesivamente ambiguo en su idea de moderación. ¿Qué es ser moderado? ¿Es acaso eso que decían, y que ha demostrado ser mentira, de ser catalanista pero no nacionalista, como si fueran dos cosas diferentes? Yo creo que no son días de ser moderados y buscar a los moderados, sino de ser radicales y convencer con argumentos democráticos: radicalmente democráticos. Y otra cosa: habla el señor Moreno como si no hubiera en Cataluña una alternativa real a lo que está sucediendo y pasa por Ciutadans como algo que no está en la "moderación" y que "no vale". Pues bien, también en mi humilde opinión, Ciutadans es hoy por hoy la única alternativa a lo que está sucediendo. En el Parlamento de Cataluña lleva varios años siendo el único realmente radical (de las raíces de la democracia, no nos confundamos). En la otra cara del asunto, Podemos es obvio que no vale como alternativa desde el momento en que apoya la mentira del "derecho a decidir".
Felipe 25/08/2015 - 11:24h
Completamente de acuerdo contigo, Jojasoclliure.
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