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Primeras planas

Violaciones impunes y la “indepaciència” de Mas

Veredicto favorable en los medios a la sentencia de "La Manada", pero no fue una violación, sino diez. Carpetazo administrativo al caso de la niña que pintó una bandera de España

22.06.2019 11:07 h.
11 min

El Supremo hace justicia. Esa es la conclusión generalizada en los medios sobre el fallo del caso de La Manada. Fue una violación. En términos generales, la prensa coincide en sus valoraciones. Se ha hecho justicia, pues, clamor que va de un extremo a otro del arco editorial. De nueve años por abuso a 15 por violación, ingreso inmediato en prisión ya ejecutado y alivio general.

Pero no fue una violación, sino diez. Así lo dice, reconoce, admite o dar por probado la sentencia del Tribunal Supremo. Sin embargo, sólo condena por una, esos quince años que es fama que en España se quedan en la mitad como mucho. Este no es un país feminista, sino puramente católico y compasivo en el que el perdón y la redención impregnan hasta los reglamentos penitenciarios.

La culpa es de las fiscalía y el resto de las acusaciones, particular incluida. De la crónica de Beatriz Parera en El Confidencial: "La pena impuesta este viernes por el Tribunal Supremo a cada uno de los cinco miembros de la Manada es de 15 años de prisión; pero la sala de cinco magistrados que ha revisado la condena que dictó hace poco más de un año la Audiencia Provincial de Navarra quería imponer una pena más alta. En un comunicado emitido tras hacer pública la decisión, el tribunal que ha presidido Andrés Martínez Arrieta, dice que la calificación de la sentencia de instancia fue un error y que su acuerdo hubiera sido otro: 10 delitos de agresión sexual para cada uno de los acusados. La pena habría ascendido a 75 años de prisión, con un cumplimiento máximo de 20".

Sigue la nota: La sala lo explica de este modo: "El tribunal constata, igualmente, el error en la calificación jurídica de la sentencia que consideró concurrente un único delito continuado, cuando por la pluralidad de intervinientes y de actos agresivos, la correcta calificación, de acuerdo a los reiterados precedentes, hubiera sido considerar a los acusados autores y partícipes de una pluralidad de delitos de agresión sexual". En otro punto de sus consideraciones, los cinco jueces destacan cuántas y cuáles fueron esas agresiones. "Realizaron actos contra la libertad de la víctima, al menos, diez agresiones sexuales con penetraciones bucales, vaginales y anales" (...) Ninguna de las cuatro acusaciones -Fiscalía, la particular, el Ayuntamiento de Pamplona y la Diputación Foral- impugnó este extremo. El principio acusatorio impide, por ello, al alto tribunal pronunciarse en consonancia".

Portada de 'La Razón' del sábado 22 de junio
Portada de 'La Razón' del sábado 22 de junio
 

Sea como fuere, el Tribunal Supremo ha dado satisfacción moral a la víctima y refutado el fallo de las primeras instancias. Conclusión principal. Tolerancia cero con los delitos sexuales. Conclusiones marginales. El Tribunal Supremo ha remontado la crisis de la sentencia de los gastos de las hipotecas. La gestión de Manuel Marchena en el juicio por el 1-O y la sentencia sobre "La Manada" han restaurado el crédito de la justicia en España. 

Ayer también se negó la libertad provisional a los presos independentistas. Habida cuenta de las penas que se demandan, hay riesgo de fuga según el Tribunal. La deducción también generalizada es que la decisión prefigura una sentencia no menor, ya sea por rebelión, sedición o conspiración para la rebelión. El independentismo debate sobre la respuesta pertinente, pero la única novedad en ese mundo es que Artur Mas ha dicho que si se tiene que volver a presentar, que se presenta, pero que presentarse para nada es tontería. Fue en una entrevista de Mònica Terribas en Catalunya Ràdio y el expresidente se hacía querer, mecido por el suave arrullo interrogatorio de la informadora. El hombre también dijo que la unilateralidad es una de esas cosas que le tiran para atrás y que hay que hacer como ERC, barajar y "ampliar la base", algo así como la independencia con paciencia.

En la prensa de filiación soberanista el tema de la niña de la bandera de España en Terrassa no es nada popular, aunque algo se puede encontrar. "La Generalitat descobreix que la professora de Terrassa també va rebutjar dibuixos d'altres alumnes". titula La República, pero no dice qué contenían esos otros dibujos. ¿Acaso esteladas? ¿Banderas de Ecuador? ¿Lacitos amarillos? El veloz "sobreseimiento" del asunto con una falta leve es el típico tupido velo. Aquí, en Crónica Globalqueda retratado el probo funcionario que ha dado el conveniente carpetazo al asunto, un activo dirigente de ERC en el "territori", comarca del Vallés Occidental, hombre de lazo en pecho, voluntario del 9-N y persona de probada adhesión a los principios fundamentales de la escola de tots. Y si cuela, cuela, sin disimulo alguno.

Tampoco han tenido un tratamiento muy relevante en esa prensa los insultos de la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie a la periodista de Antena 3 Blanca Basiano, motejada por la paladina de la unilateralidad de "borde", "pesada", "desagradable" y "española" con esa gracia tan independentista de no perder nunca la sonrisa de superioridad.

De este revelador episodio escribe Albert Soler en el Diari de Girona: "Envejo la Blanca Basiano. No imagino major elogi a un periodista que ser titllat de desagradable, pesat i borde (sic) per qualsevol dels que viuen del poder o a la seva ombra. Mai no he tingut la fortuna que m'ho diguin -en públic, que és el que compta, sospito que en privat alguna vegada-, per això en veure l' Elisenda Paluzié qualificant així la reportera d'Antena 3, vaig sentir una fiblada a l'estèrnum, que és el senyal que envia el cos i que es tradueix com «per què ella i no jo, per Déu?». Estarem tots d'acord que Elisenda Paluzié, presidenta de l'Associació Nacional Catalana del Rifle -o el que sigui que signifiqui ANC- no és absolutament ningú, un zero a l'esquerra en l'escala de la intel·lectualitat, de l'educació, de l'honradesa i del que sigui, però això és el que tenim a Catalunya en tots els lideratges, des del polític al ciutadà, passant per l'eclesiàstic i fins i tot pel militar si els Mossos no fossin civils. Ja voldria Blanca Basiano ser insultada per algú de cert pes, però companya, estàs a Catalunya i això és el que hi ha".

Más independentismo. El ultraindependentismo precarlista. Del e-notícies: "El Moviment Identitari Català (MIC) es compromet a defensar “de la manera que calgui” la República Catalana “fins a la victòria”. El partit identitari ha organitzar aquest divendres un acte davant la tomba de Jaume I a Poblet, on ha afirmat que “nosaltres els patriotes jurem defensar l’estabilitat de la República Catalana fins a la victòria”"Aquí van unas fotos de la cuenta de Twitter del MIC este que no tienen desperdicio. Eso sí que es la Reconquista y no lo de Vox.

Internacional. Viernes noche, bronca en casa de Boris Johnson, el mejor situado para suplir a la premier May. Escribe Rafa de Miguel en El País: "La policía de Londres acudió a primeras horas de la madrugada del viernes al domicilio de Boris Johnson y de su pareja, Carry Symonds, ante la alerta de los vecinos, que escucharon una violenta discusión repleta de gritos y portazos, según informa el diario The Guardian. (...) Un vecino ha relatado a The Guardian que escuchó a una mujer gritar antes de que se oyera un fuerte portazo. En un momento determinado, ha explicado, se pudo escuchar a Symonds, la exrelaciones públicas del Partido Conservador por la que Johnson ha abandonado a su mujer, Marina Wheeler, gritarle "quítate de encima" y "sal de mi apartamento". (...) Johnson abandonó a su mujer, Wheeler, con la que tiene cuatro hijos, hace un año. A Symonds le atribuían, hasta ahora, el mérito de haber logrado que Johnson perdiera peso, se mostrara más pulcro en su aspecto, y sobre todo, hiciera gala de un templanza ajena al carácter locuaz y extrovertido que le ha caracterizado durante los últimos años".

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