Menú Buscar
Primeras planas

Los últimos días de la Constitución española

El PPSOE aprueba la subida del salario mínimo y el techo de déficit. El Gobierno asume que habrá reforma constitucional. La legalidad paralela de la hoja de ruta

11 min

No es probable que a estas horas Pedro Sánchez esté camino de Molina de Aragón, el pueblo más frío de la península ibérica, para extender la buena nueva del socialismo de verdad. Nada más ser defenestrado dijo que daría la Vuelta a España en utilitario para asaltar el congreso del PSOE, pero a medida que pasan los días su figura se difumina en la niebla. ¿Se arrepiente? Con lo bien que estaría ahora condicionando al Gobierno de Rajoy, anulando leyes como la LOMCE, subiendo el salario mínimo o fijando el techo de gasto.

Los más optimistas del PSOE dicen que Rajoy gobierna pero no manda, que en realidad quien está a los mandos es el Grupo Parlamentario Socialista y que, además, está cómodo. Y Sánchez, por su mala cabeza, se lo ha perdido.

Otro desaparecido en combate es Artur Mas, pero su caso es incomparable. Mas se agita, se mueve, tiene espasmos súbitos de actividad y ahora quiere que los empresarios le paguen un chiringuito think tank. A Mas, por cierto, jamás se le habría ocurrido recibir al delegado del Gobierno en Palau, cosa que se dispone a hacer esta misma mañana su sucesor, Carles Puigdemont.

Clima despejado en la política hispánica. PP y PSOE se han convertido en PPSOE para los medios críticos. Buen rollo y resultados prácticos, tal como apuntan A. Díez y M. V. Gómez en su crónica de El País: "El PSOE y el Gobierno pactaron ayer una subida del 8% en el salario mínimo interprofesional, que se situará ahora en 707,6 euros al mes, la mayor alza desde 1986. La negociación forma parte del acuerdo sobre el techo de gasto para los Presupuestos de 2017, que permitirá a las comunidades autónomas disponer de una décima del PIB más de lo que quería el Ejecutivo. Además, PP y PSOE abren la puerta a una subida de las cuotas de la Seguridad Social, aumentando las bases máximas de cotización. Este acercamiento entre populares y socialistas ha tensado las relaciones entre el PP y Ciudadanos, que se queja de que el presidente Mariano Rajoy dé prioridad a las conversaciones con el PSOE en detrimento de la formación que lidera Albert Rivera. En paralelo, el Gobierno está negociando el apoyo del PNV a los Presupuestos". 

Ciertamente Ciudadanos pinta poco o nada en la nueva lógica parlamentaria. Así lo cuenta Luz Sela en una noticia en Ok Diario: "Ciudadanos ha visto como, investido Rajoy, empieza a ser prescindible en las negociaciones con el Gobierno. En vísperas de que el Consejo de Ministros dé luz verde al techo de gasto para 2017 y el reparto del déficit entre las comunidades, la formación de centro no dispone aún de ningún dato cerrado desde el Ejecutivo. (...) La negociación con los socialistas está resultando más intensa de lo previsto inicialmente. La carpeta de negociación compartida con el PP entra en el detalle del techo, los objetivos de déficit y el plan presupuestario que el Gobierno enviará a Bruselas en las próximas semanas. En su lugar, Ciudadanos ha ido comprobando en las últimas semanas la escasa disposición del Ejecutivo a cumplir algunas de sus condiciones, como el aumento del techo o la recaudación del dinero de la amnistía fiscal".

Nada personal, Rivera. Es que Rajoy es así, inasible en sus silencios, incomprensible en sus parrafadas, pero meridiano en cuanto a sentido práctico y matemático. Lo que sobra, estorba.

Todos estos apaños presupuestarios tienen un precio y no es barato. La hucha de la pensiones está tiritando. En El Confidencial se ocupa de hacer números Carlos Sánchez: "La nueva senda de reducción del déficit público contiene novedades en cuanto a su composición. En particular, en lo relacionado con la Seguridad Social, que en 2017, según las estimaciones del Gobierno, acumulará un déficit que se situará entre el 1,4% y el 1,5% del PIB. Es decir, muy cerca de los 16.000 millones de euros. Por lo tanto, una cifra muy similar a la de este año. La causa de este desfase tiene que ver con que la Seguridad Social aún no ha recuperado los niveles de cotización previos a la crisis, mientras que, por el contrario, continúa incrementándose el número de pensionistas. La Seguridad Social ha recuperado desde el punto más bajo (primer trimestre de 2013) 1,8 millones de cotizantes hasta octubre de este año".

Sigue: "El déficit se cubrirá a cargo de los recursos del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, cuya cuantía ha bajado hasta los 15.915 millones de euros, después de que este jueves el Gobierno anunciara que dispone de otros 9.500 millones de euros para pagar la extra de Navidad y su correspondiente IRPF. Los recursos del fondo, por lo tanto, ya son insuficientes para abonar las dos pagas extraordinarias de 2017, lo que obligará al Gobierno, en los próximos Presupuestos Generales, a aumentar sus transferencias a la Seguridad Social".

Se acerca el día de la Constitución, a la que le preparan un operación de estética. En El Mundo, Marisa Cruz suscribe un texto inquietante como poco: "La Constitución está en el punto de mira. Justo cuando cumple 38 años, el Congreso se dispone a abordar los trabajos preparatorios para su posible reforma. Todo es aún confuso e incierto; a priori dominan las disidencias más que los consensos y los riesgos más que las certidumbres. Pese a ello la puerta a los cambios empieza a abrirse. El PSOE ha dado el empujón. Los socialistas presentarán una iniciativa para crear una subcomisión de estudio en el seno de la Comisión Constitucional para emprender con carácter inmediato el proceso de diálogo y búsqueda de acuerdos para abordar la revisión de la Carta Magna. La mayoría de los grupos votará a favor. El PP y el Gobierno, pese a sus reticencias y temores, asume que no podrá evitar la dinámica de cambio. Este jueves, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, admitiendo que la rueda es imparable reclamó, como principio básico, «caminar con precaución, poquito a poco» y con «generosidad» para no abrir debates «que no sepamos cerrar»". 

Pues si esto es España, lo que dice Sáenz de Santamaría es precisamente lo que no va a ocurrir. Ni pasito a paso ni generosidad ni leches. Aquí las cosas se hacen de otra manera, como demuestra el bloque independentista. Flipante hoja de ruta/desconexión en dos fases, revela Núria Orriols en Ara: "Una desconnexió en dos temps. Aquest és un dels escenaris amb què treballa el Parlament per poder celebrar el referèndum i fer-lo efectiu en cas que la ciutadania voti majoritàriament sí a la independència. Què significa això? Segons ha pogut saber l’ARA, una de les opcions que hi ha sobre la taula és que la llei de transitorietat jurídica que s’aprovarà l’estiu que ve entri en vigor en dues fases diferents. En una primera fase només ho faria per a aquells aspectes que permetrien celebrar un referèndum sense permís de l’Estat. És a dir, es dotaria la Generalitat de la sobirania necessària per dur a terme el referèndum. I la resta, que regula la conversió de la comunitat autònoma en un estat independent, després del referèndum en cas d’un sí majoritari. Ara bé, el text de la llei s’aprovaria en una sola votació al Parlament. Segons fonts parlamentàries es tracta de buscar un espai de sobirania fora de l’ordenament jurídic espanyol només per fer el referèndum".

La cuadratura del círculo o qué les dan en el café del Parlament a los diputados de Junts pel Sí para que alumbren legalidades paraleras y mundos de Yupi.

Economía. Relevo en el Banco Popular. Tras el cese de Ron las acciones de la entidad se disparan. El hombre se lleva ocho millones de euros de indemnización. Digan lo que digan, joder un banco, un partido o una empresa tiene su mérito: haber alcanzado la punta de la pirámide.

Aeropuerto infecto. Llega uno de Punta Cana y se encuentra El Prat lleno de basura.

2 de diciembre, santoral: Anselmo, Aurelia, Bibiana, Martana, Nono, Seguro y Silverio.